Universidad Escuela y Sociedad
ISSN: 2530-1012
Edita: Universidad de Granada, Departamento de Didáctica de las Ciencias Sociales
Cuando la arqueología es cosa de todos. La dimensión de la didáctica patrimonial
When archaeology is for everyone. The dimension of heritage education
ARAE Patrimonio y Restauración
Correspondencia: arae@arae.es
Recibido: 05/07/2024 · Aceptado: 20/09/2024 · Publicado: 08/04/2026
Cómo citar este artículo / How to cite this paper
López Sabater, Á., y Laumain, X. (2026). Cuando la arqueología es cosa
de todos. La dimensión de la didáctica patrimonial.
UNES. Universidad, Escuela y Sociedad, (21), 1–21.
10.30827/unes.i21.31216
Resumen.
Introducción.
Tradicionalmente, la arqueología se centraba en la excavación para colecciones museísticas, pero actualmente los objetivos se han desplazado hacia la participación social. Se destaca que tanto la ciudadanía como las instituciones son agentes responsables de la conservación, y que la educación es vital para despertar el interés y el sentido de pertenencia en la comunidad.
Método.
Los autores presentan una metodología de trabajo basada en talleres educativos participativos adaptados a la realidad local. Las actividades incluyen simulaciones de excavaciones a escala real (pasando de la mesa al suelo) y el uso de herramientas profesionales como fichas de registro y materiales de restauración adaptados para uso escolar.
Resultados.
Se describen casos de éxito como el taller de cerámica medieval en Paterna, reconocido por el Consejo de Europa, y proyectos de voluntariado en Castielfabib y el Palauet Nolla. Estas iniciativas han logrado involucrar a cientos de participantes, fomentando el aprendizaje experiencial y la visibilidad de figuras históricas femeninas en la arqueología.
Conclusiones.
La metodología interactiva permite que los ciudadanos, especialmente los niños, descubran el pasado de forma práctica. Los talleres no solo enseñan técnicas, sino que cultivan un compromiso duradero con la protección del legado cultural, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para promover sociedades más inclusivas e informadas.
Abstract.
Introduction.
Traditionally, archaeology focused on excavation for museum collections, but today the emphasis has shifted towards social engagement. It is emphasised that both the public and institutions are responsible for conservation, and that education is vital for fostering interest and a sense of belonging within the community.
Method.
The authors present a working methodology based on participatory educational workshops adapted to the local context. Activities include full-scale excavation simulations (moving from the table to the ground) and the use of professional tools such as record sheets and restoration materials adapted for school use.
Results.
Success stories are described, such as the medieval pottery workshop in Paterna, recognised by the Council of Europe, and volunteer projects in Castielfabib and Palauet Nolla. These initiatives have succeeded in engaging hundreds of participants, promoting experiential learning and the visibility of female historical figures in archaeology.
Conclusions.
The interactive methodology enables citizens, particularly children, to discover the past in a hands-on way. The workshops not only teach techniques but also foster a lasting commitment to the protection of cultural heritage, aligning with the Sustainable Development Goals to promote more inclusive and informed societies.
Palabras clave:
Educación patrimonial; Arqueología; Patrimonio; Educación informal; Gestión patrimonial; Participación social
Keywords:
Heritage education; Archaeology; Heritage; Informal education; Heritage management; Social participation
Introducción
Durante nuestro algo más de 20 años dedicados a la intervención en el patrimonio construido, numerosas han sido las ocasiones en las que vecinos curiosos nos preguntaban sorprendidos "¿Pero, en serio que eso tiene algún valor?". En otras ocasiones es la propia ciudadanía, de forma particular o reunida en asociación cultural, quienes solicitan un aval por nuestra parte para evitar la destrucción y pérdida irreparable de algún elemento material de su población ante la impasibilidad de las administraciones.
Además, en nuestra labor como gestores de este patrimonio, hemos advertido que las administraciones locales (y supramunicipales) tienden a enfocarse en la protección y restauración física de los bienes con algún tipo de protección, omitiendo llevar a cabo un proceso previo o paralelo al proyecto de intervención arquitectónica que involucre a todos los agentes participantes (Laumain et al, 2014).
Desde la Convención de Faro (2005), ha quedado claramente establecido a quiénes nos referimos con esos agentes implicados. Por tanto, podemos afirmar que los agentes competentes en la gestión de este legado patrimonial son todas las personas, ya sea de forma individual o colectiva (en asociaciones civiles), así como instituciones públicas y privadas y agentes asociativos profesionales. Reconocemos la responsabilidad personal y colectiva respecto al patrimonio cultural, y en nuestro caso concreto, el patrimonio arquitectónico.
Para involucrar de manera activa a la comunidad civil, que no siempre está motivada, es necesario proporcionar herramientas que despierten el interés por la conservación. Una estrategia clave para lograr esto es a través de la educación patrimonial.
La educación patrimonial no solo proporciona información sobre la historia y el valor cultural de los bienes, sino que también promueve un sentido de pertenencia y orgullo entre los miembros de la comunidad. Al conocer la historia detrás de una ermita, un molino, un pajar o un lavadero, la ciudadanía ven estos lugares, no solo como estructuras antiguas, sino como testimonios vivos de su herencia cultural. Adquiriendo ese conocimiento, esta transmisión del legado y ese sentimiento de legado comunitario se llegan a formar los llamados vínculos patrimoniales principales o secundarios (Fontal, 2020; 2023).
Son numerosas las medidas a implementar para llevar a cabo dicha estrategia pedagógica patrimonial, pero aquí enumeramos alguna de ellas que funcionan y muestran gran potencial.
Por un lado, añadir a los programas educativos de las escuelas el contenido referido al patrimonio es fundamental. Desde los primeros años de vida escolar el concepto de patrimonio cultural y a la importancia de su preservación necesita estar en las aulas.
Por otro lado, resulta igualmente necesario el involucrar a los adultos mediante actividades comunitarias, a través de asociaciones vecinales y centros culturales. Estas acciones se englobarían en el ámbito social y cultural (IPCE, 2024).
Todas las actividades deben ser diseñadas para ser accesibles y atractivas, utilizando métodos participativos que fomenten el diálogo y la colaboración entre los distintos agentes y colectivos.
Finalmente, para despertar ese interés en la comunidad civil y cultivar la conciencia colectiva sobre el valor de nuestro legado cultural, es fundamental que las administraciones públicas apoyen estas iniciativas creando políticas que fomenten la participación comunitaria y proporcionando los recursos necesarios para ello.
En ese sentido, desde Arae Patrimonio estamos convencidos de que la realización de talleres educativos para todos los públicos es crucial en la sociedad actual, ya que promueve el aprendizaje continuo, la inclusión social y el desarrollo de una comunidad más informada y participativa.
Estos talleres complementan en muchas ocasiones el trabajo de intervención que lleva a cabo nuestro equipo de Arquitectura, Historia del Arte, Ingenierías, Artesanías y oficios tradicionales, y por supuesto, Arqueología.
También en una de nuestra premisas el apostar por un amplio abanico de temas a desarrollar en las actividades didácticas, y siempre adaptarnos a las necesidades y realidad patrimonial de cada población que estudiamos y con la que trabajamos. No se trata de un catálogo rígido de actividades lúdicas, sino que tras el estudio meticuloso del patrimonio local y los intereses de la población, se crean talleres para cada ocasión, generando de este modo nuevas herramientas de trabajo en aula, en los centros culturales o en casa, sobre el patrimonio local.
Proyecto educativo
Nuestras estrategias educativas patrimoniales se centran en ampliar la concepción del Patrimonio más allá de lo monumental, abarcando profesiones tradicionales como la Arquitectura, la Arqueología y los artesanos, y fomentando modos creativos de comunicación y expresión. Enseñamos la Arquitectura desde la imaginación, la exploración y el dibujo, promoviendo la participación activa y responsable. Animamos a los niños a adoptar una mirada crítica hacia su entorno urbano y a cuestionar su evolución futura. Buscamos que adquieran un conocimiento histórico profundo sobre el urbanismo (huerta valenciana), las construcciones tradicionales (barracas), los oficios (mosaiqueros Nolla) y los objetos de nuestra cultura. Estimulamos la creatividad para que los participantes puedan aplicar lo aprendido y reproducirlo individual o colectivamente. Fomentamos la apropiación del patrimonio cercano y promovemos la implicación activa y responsable en la conservación, preservación y difusión del Patrimonio a nivel local, nacional e internacional (Laumain y López, 2018).
En el caso de la Arqueología no es diferente a las otras disciplinas vinculadas al patrimonio cultural. Los talleres didácticos sobre estatemática ofrecen a los participantes la oportunidad de experimentar de manera práctica y directa los métodos y técnicas utilizados por los profesionales del sector para investigar y entender nuestro pasado (ICOMOS, 1990). Estos talleres no solo enseñan habilidades técnicas como excavación, registro y análisis de hallazgos, sino que también fomentan la curiosidad histórica y el respeto y vínculo por el pasado de su localidad. Al involucrar activamente a los participantes en la exploración de contextos arqueológicos simulados, estos talleres no solo educan sobre el proceso arqueológico, sino que también proporcionan nociones básicas de un trabajo que pueden valorar en un futuro como carrera profesional, decisiones básicas en los últimos años de enseñanza obligatoria.
Objetivos
Para garantizar una gestión eficaz del patrimonio arqueológico, es fundamental contar con varias disciplinas alineadas, tanto académicas como científicas. En el caso de la educación arqueológica, se suman al equipo disciplinas como ciencias de la educación, sociología, etnoarqueología…Con unos objetivos que continua evolución, nuestros proyectos educativos en torno a la arqueología experimental se alinean con:
Los agentes de la gestión cultural deben acercar el patrimonio a la ciudadanía. La intervención en el patrimonio no se limita a una actuación directa de rehabilitación o restauración sobre nuestro legado material. Dicho acto debe ser un eslabón más dentro de la cadena de actuaciones para la gestión de dicho bien. Desde la concepción, el trabajo de intervención en el patrimonio arquitectónico, etnológico, arqueológico, intangible… se debe de orientar hacia una estrategia didáctica y pedagógica. Debe tener continuidad temporal y generacional, así como implicar a todos los sectores de la sociedad. La temprana iniciación a la Arquitectura y al Patrimonio permite hacer comprender a los escolares las pautas y periodos que se han sucedido a través de la historia de su ciudad, y el porqué de su forma, sus edificios y sus monumentos
La formación en disciplinas como la Arqueología ayuda a inculcar valores como el respeto y comprensión a la diversidad cultural. La Arqueología promociona la solidaridad humana ya que permite ver la historia desde una perspectiva más amplia; es aplicable a la experiencia de todas las personas, independientemente del contexto en el que hayan sido educados; y estimula el interés por la geografía y la diversidad de las culturas.
Y los objetivos específicos en la didáctica arqueológica apuntan a las metas:
Fomentan el ámbito cultural y creativo a la comunidad al que están dirigidos, relacionando innovación y las representaciones artísticas relacionadas con la prehistoria. Además, fomenta la conservación y protección de dicho patrimonio: la preservación de sitios arqueológicos, la restauración de estructuras arqueológicas al mismo tiempo de la promoción de prácticas sostenibles en la gestión del patrimonio cultural. Pueden ser utilizadas como herramientas educativas en los centros educativos de la comarca, promoviendo el conocimiento y la valoración de la historia local entre los estudiantes. Esto contribuye a la formación de nuevas generaciones con un mayor sentido de identidad cultural y un interés por preservar y promover el patrimonio, en este caso, muchos de ellos catalogados como Patrimonio Mundial, representado numerosos ejemplos de arte rupestre del Arco Mediterráneo.
Ejemplos prácticos
A continuación pasaremos a explicar algunas de las actividades en torno a la educación arqueológica que hemos desarrollado estos 15 años y que se encuentran en continuo proceso de evolución, mejora y adaptación a cada uno de los municipios donde se pone en práctica.
Taller de arqueología
La primera de las experiencias que desarrollamos es el taller “tipo” de arqueología para experimentar tanto en centros escolares, museos locales, centros de interpretación o dentro de programación cultural de las poblaciones demandantes.
Hasta la fecha, todas las experiencias didácticas en torno a la labor de la arqueología que habíamos desarrollado (y la gran cantidad de experiencias didácticas sobre arqueología que existían) , pasaba por la reproducción de un pequeño espacio donde de manera individual el participante experimentara de una manera muy discreta y acotada la disciplina de la Arqueología, alejándose de la realidad de la excavación.
Por ello pasamos el plano de trabajo de la mesa al suelo, acercándonos a la experiencia real de excavación, Además ampliamos el espacio de experimentación, olvidando la caja individual de pequeño formato (normalmente no más amplia que un folio, delimitándose el espacio al trabajo en mesa) a un espacio de excavación compartido (caja de dimensiones cercanas al metro cuadrado) donde se fomenta el trabajo el equipo, la colaboración, comunicación entre participantes así como la responsabilidad compartida (Figura 1).
Durante la actividad, nuestro equipo ofrece unos conceptos básicos introductorios sobre las labores reales de la profesión (alejados de estereotipos como Indiana Jones o Lara Croft), la metodología de trabajo en el trabajo de campo así como la exposición de las herramientas que se utilizan. En Arae Patrimonio, al tratarse de un estudio de intervención en patrimonio (además de gestión y didáctica patrimonial), se produce interacciones continuas entre el departamento de intervención y de didáctica. Una de ellas es la de préstamos de material. Siempre contamos con el llamado peine de arqueólogo o copiador de contornos, que les ayuda a catalogar las piezas cerámicas del espacio de trabajo. En otras ocasiones también trabajamos con los jalones y teodolitos, dependiendo de los factores y necesidades determinadas por el centro receptor de la actividad.
Siempre trabajan con una ficha de toma de datos (Figura 2) basada en las que utilizan nuestras compañeras arqueólogas y las facilitadas por la propia Consellería de Cultura.
Las últimas fases de la actividad, y tras el tiempo de juego y descubrimiento en el espacio de excavación experimental, pasamos a la fase de gabinete. Clasificación del material encontrado (siempre trabajamos con restos cerámicos), por tipos de arcillas, cocciones, colores y barnices. Y comienza el proceso de reconstrucción de los fragmentos cerámicos conociendo las características de las colas de reconstrucción y la importancia de la reversibilidad del pegado. En esta ocasión también se utilizan adhesivos (para uso escolar) que utilizan nuestro equipo de Arqueología.
Esta actividad la hemos realizado en más de 20 municipios de la provincia de Valencia, para alrededor de 500 participantes.
El tamaño importa
Con este título presentamos hace años los resultados del siguiente taller, llamando la atención a los presentes, como bien hiciéramos meses antes en la celebración del mismo. El objetivo de este taller realizado en el 2019 era el de ampliar el conocimiento y comprensión de los períodos históricos que han configurado la evolución de la villa de Paterna (Valencia) y fomentar el respeto por el patrimonio histórico y cultural de dicha población.
Para ello, a través de la Arqueología y de una manera dinámica y participativa, los participantes se acercaron a una excavación arqueológica, conociendo las labores de la profesión de arqueólogo en una reconstrucción lo más fiel posible que logramos conseguir de un espacio de excavación real.
En esta ocasión contamos con el apoyo de nuestra propuesta del Museo Municipal de cerámica de Paterna, que trabajaron desde el primer momento con nosotras y escucharon un ilusión la apuesta y las líneas de actuación, Para ello necesitamos en un primer momento la colaboración del equipo de Arqueología del museo, con Ernesto Manzanero a la cabeza como director del museo, que nos facilitaron toda la documentación con la que contaban sobre uno de los yacimientos arqueológicos más completos de la localidad: el Testar del molí.
El yacimiento del Testar del Molí es conocido por tratarse de un núcleo de alfarerías de época medieval, relacionado con las “Olleries Majors”, citadas en la documentación medieval. Su nombre viene de la partida en la que se encuentra, la del Testar, en alusión a la abundante cerámica existente en superficie de forma tradicional, y al molino del mismo nombre, junto al que se desarrolla el yacimiento. Los hallazgos que se realizaron en las campañas de excavación en la década de los años 80 y 90 se registraron varias alfarerías dotadas de áreas de producción con tornos, de almacenamiento, balsas de decantación y de pudridero y hornos de distintos tamaños. Recientemente se han efectuado intervenciones arqueológicas de urgencia que han permitido delimitar de forma más concreta el yacimiento pero a pesar de ello se trata de un yacimiento no visitable y parte de sus estructuras han sido cubiertas. Este último hecho reafirmaba la importancia de poner en valor de dicho yacimiento con una actividad bien elaborada.
Con los datos del yacimiento, acotamos un espacio donde se pudieran apreciar el máximo número de elementos definitorios de los espacios de trabaja de la cerámica en época medieval. Analizando los planos arqueológicos logramos “reducir” el espacio más interesante del yacimiento para recrear escasos 24m2. En ese reducido espacio de un taller de cerámica medieval podríamos llegar a reproducir, sin modificar la ubicación de cada uno de esos elementos, el torno, la mesa de trabajo, la balsa de pudrición incluso un horno de reducidas dimensiones que en algunos pequeños talleres contaban y que esta ocasión no queríamos dejar de recrear (Figura 3).
Con todo ello, esos 24 m2 reales del yacimiento iban a ser reproducidos a escala real en una excavación experimental en un espacio de didáctica dentro del museo.
Se construyó un cuerpo perimetral que contuviera ese yacimiento experimental (Figura 4), unos laterales reforzados con costillas de madera completamente desmontable y reutilizable que acotaban un espacio de 4x6m. Se procedió a crear, en taller, lo que serían esas estructuras propias de un yacimiento de un testar: el banco de trabajo, la balsa de pudrición, el hueco circular excavado en el terreno para alojar la maquinaria del torneo medieval y, completando todas las fases del trabajo en el taller, recrearíamos la base de la estructura aboveda del horno, tal y como se encuentra en la actualidad dicho taller alfarero. Debido al abandono de varios siglos, el depósito de sedimentos y rellenos, la mayoría de los yacimientos que cuentan con estructuras edificatorias, estas se encuentran conservadas solamente sus bases, los escasos 50 cm de arranque de sus muros. El caso del horno era similar, los hallazgos de finales del S. XX nos advierten que únicamente los primeros centímetros del círculo del horno han llegado a nuestros días. Y la recreación se realizó fidedigna. Con material propio de artistas escenógrafos reconstruimos las estructuras en cartón piedra dotándoles el acabado final con materiales arcillosos para conseguir mayor realismo, dar dureza y durabilidad a las piezas. Los interespacios entre estos dos elementos se colmataron con arena roja apisonada, similar al material de las propias estructuras. Y finalmente, tras colocar estratégicamente los fragmentos cerámicos y otros elementos propios de un yacimiento, se rellenó con arena amarilla sin apisonar. A través del apisonado o no de las arenas se consigue el efecto de no extraer más material de relleno al llegar a cota de suelo (arena roja apretada).
Nuestro equipo logró construir un amplio espacio donde recrear una campaña de excavación arqueológica en el yacimiento del molino de Yestar. Allí ocurrirían casi todas las fases de la excavación trabajando en equipo, desde el hallazgo de los materiales arqueológicos enterrados al análisis y documentación de los mismos.
Y fue así, a través de la primera recreación a gran escala de un yacimiento arqueológico, algo más de 200 participantes se convirtieron en auténticos arqueólogos y arqueólogas, conociendo de primera mano todas las fases de la excavación. Como ya ocurriera en otras ocasiones, cada participante contó con una ficha de excavación similar a la real donde anotaban todos los conceptos aprehendidos. Recorrieron la recreación del yacimiento por las estructuras habilitadas para ello, protegiendo los espacios más delicados del espacio o las todavía no excavadas. Para esto último se realizaron fases de excavación, delimitando las unidades de excavación, y así evitar el desorden de las personas participantes así como dejar todo intervenido con los primeros grupos de entusiasmados participantes.
Tras el análisis de todas las estructuras y elementos extraídos (posterior toma de datos y en alguna ocasión recomposición de piezas), los participantes se llevan a casa algunas de las piezas descubiertas y recompuesta y la ficha de trabajo. Nos resulta fundamental esa posibilidad de recopilación de material y de resultados aprendidos, de esa manera el aprendizaje se refuerza en casa al contar a los familiares y amigos la actividad realizada. También puede complemente el trabajo en el aula tanto en actividades en historia, tecnología o como tema de debate en la muy recurrente la asamblea en educación primaria.
Este proyecto fue seleccionado por el Consejo de Europa como una de las Buenas Prácticas Europeas en Patrimonio (Figura 5).
Taller sobre estratigrafía muraria
El objetivo de este taller fue el de ampliar el conocimiento y comprensión de los períodos históricos que han configurado la evolución de las ciudades con un rico pasado. Siguiendo las pautas de los talleres educativos hasta la fecha, se muestra el trabajo del arqueólogo desde una perspectiva de abajo arriba, donde los restos materiales de las sociedades antiguas se encuentran bajo el subsuelo y se muestra el trabajo de la arqueóloga y el arqueólogo en una excavación en superficie (Figura 1).
Estas observaciones nos llevan a considerar otros aspectos del trabajo arqueológico, como la importancia de otros elementos y valores como forma de análisis arqueológico de nuestro entorno: trabajo de gabinete, estudio de otros paramentos más allá de la solar, la importancia de la arqueología sobre cota 0.
Se trata de un taller sobre estratigrafía muraria donde se conocen los estratos arqueológicos en el otro eje de abscisas.
Yacimiento experimental con el mosaico como protagonista
De nuevo en la ciudad de Paterna (Valencia), tras la grata experiencia de la excavación del 2029 con motivo de la celebración del “Museu al carrer”, el equipo de didáctica del Museo Municipal de cerámica de Paterna apostó de nuevo por una recreación a gran escala.
Uno de nuestros objetivos como equipo es reinventarnos en cada una de las propuestas. Lejos de repetir con las misma estructuras del 2019 (era posible porque planteamos todos los componentes de la excavación totalmente desmontables y reutilizables), nuestro equipo quiso idear otra experiencia con los solados como protagonistas. Esta vez, con la Villa romana de trasfondo, y estudiando sus espacios y material arqueológico encontrados, se propone una excavación de grandes dimensiones pero cuya metodología de trabajo difiere de la de 2019.
La villa está datada de la época fundacional de la Valentia romana, sobre el año 138 a. C. La villa está perfectamente estructurada, lo que indica que su dueño era una persona poderosa con voluntad de permanencia y conocimientos de exportación, de agricultura y de tecnología suficientes para crear el asentamiento.
Hace unos años, se proyectó un conjunto residencial con varios sótanos de garaje haciendo peligrar los restos arqueológicos. Dicha maniobra inmobiliaria le hizo merecedora de entrar en la lista roja de Hispania Nostra1 y posteriormente saliendo de la misma debido a los cambios del proyecto residencial inicial. La precisión social y las acciones divulgativas del espacio histórico en peligro de desaparición, se reurbanizó el espacio proyectado y se añadieron trabajos de consolidación de las estructuras romanas y se apostó por accesos peatonales al yaciente incluido finalmente en el perímetro del complejo residencial.
Una de las acciones de defensa es pues, nuestra excavación arqueológica. En la misma se recrearon varias estancias de la Villa romana, de la zona residencial, un espacio de experimentación de unos 20m2 con un espesor de 10cm de arena. Nos centramos en el descubrimiento de sus pavimentos: estancias con mosaico romano, trabas en spicatum, o pavimentos medio desaparecidos donde apenas quedan restos. Un trabajo de excavación, identificación, clasificación y toma de datos (de pavimentos) poco conocida y muy interesante.
Cada participante cuenta con una ficha de identificación y toma de datos de los pavimentos donde anotan todos los conceptos aprehendidos. Pero en esta ocasión, como bien nos documentamos para la fase de creación del proyecto, la ficha fue adaptada al proceso de calcado de las teselas del mosaico romano que se iban a encontrar (Figura 6). Mediante una ventana con acetato en la propia ficha, las personas participantes pudieron realizar la tarea específica de dibujo de los mosaicos y mapa de daños, propio de un espacio arqueológico con pavimentos.
Como siempre ocurre y para recrear un espacio lo más fidedigno posible, trabajamos con el equipo de arqueología de Paterna para diseñar un espacio lo más fiel posible a varias estancias de la Villa romana. En ella se construyeron estructuras murarias hasta 5cm de altura y partes de suelos para dar a entender que estamos sobre un espacio antiguamente habitado. Recreación de espacios, más o menos reales, piezas cerámicas, numismática, juegos realizados con huesos... completarán los elementos que encontrarán en el proceso de excavación controlada por el equipo de didáctica. Se creó un auténtico espacio de juegos aunando didáctica, historia, arqueología y creatividad (Figura 7).
Para realizar los suelos de mosaico empleamos la técnica que utilizamos en nuestros talleres de “aprendiz de mosaiquero, a la manera de los romanos” (Laumain et al, 2014), pero en esta ocasión creamos faltantes del mismo para dotar de mayor realismo a la excavación.
Tras el análisis de las estructuras, calcado de los mosaicos tipo romano y elementos extraídos (posterior toma de datos y en alguna ocasión recomposición de piezas), los participantes se llevarán a casa el plano de la alfombra musiva que han reproducido mediante la técnica del calcado.
Otras didácticas que construimos
Participar en convocatorias de difusión sobre patrimonio impulsadas desde Europa, la celebración de días clave así como difundir en plataformas y canales para llegar a un público amplio y diverso son estrategias efectivas para promover la didáctica del patrimonio y la cultura. Estas acciones no solo amplían el alcance de las iniciativas locales, sino que también fomentan un intercambio cultural y educativo a nivel internacional.
En el ámbito de nuestras estrategias en el ámbito de la educación arqueológica destacamos varias.
En 2020, en pleno confinamiento, el Consejo de Europa valoraba las mejores actuaciones que se realizaron durante el año anterior y fueron compartidas de alguna forma en la Jornadas Europeas del Patrimonio, impulsado por el mismo organismo internacional. Nuestra actividad “Excavación arqueológica experimental. Museu al Carrer (el tamaño importa)” fue reconocida como una de las siete mejores iniciativas educativas en España. La recreación fue destacada por su enfoque pedagógico innovador y participativo (Figura 8).
Algo más alejados de las actividades didácticas familiares, impulsamos desde hace años acciones estivales ligadas a la recuperación de un antiguo convento en Castielfabib (Valencia).
El antiguo convento de San Guillermo (siglo XVI) fue fundado por la Orden de los Capuchinos, y posteriormente ocupado por los carmelitas y finalmente por los franciscanos hasta la desamortización de Mendizábal (1835). Desde mediados del siglo XIX ha estado en ruinas y expoliada durante poco más de un siglo. La iglesia del antiguo convento, conserva los pocos vestigios de lo que fue un convento de la época. El resto de las dependencias conventuales han desaparecido y hoy son campos.
Ante el abandono sufrido, la sociedad se movilizó y creó en 2010 la "Asociación Cultural Castielfabib" (Vázquez, 2015). El trabajo, desde hace 15 años, se lleva a cabo en el marco de campañas de voluntariado de verano. Se trata de jornadas de excavación participativa que no son más que pequeñas intervenciones con la ayuda de los veraneantes y vecinos de Castiefabib que, bajo la supervisión del equipo técnico, apoyan en la recuperación el espacio. Estas actividades, nada más lejos que conseguir una excavación arqueológica a corto plazo, se prima la re enlazar vínculos de la ciudadanía con el bien arqueológico, frenar su deterioro recuperar un espacio abierto para actividades culturales al aire libre. El equipo de Arae Patrimonio llevamos desde el comienzo de las acciones coordinando e impulsando acciones. Las últimas de las campañas formaron parte del mapeado de actividades sobre patrimonio de las jornadas Europeas del Patrimonio y de las Jornadas Europeas de la Arqueología.2
Otras de las convocatorias europeas donde participamos, para impulsar la arqueología, hacerla atractiva y proporcionar un primer contacto de calidad con la misma, es la del voluntariado del patrimonio europeo (European Heritage Volunteers).
Los Proyectos de Voluntarios Europeos del Patrimonio son proyectos en el ámbito del voluntariado relacionado con el patrimonio o la educación patrimonial. Sus temas son muy diversos y van desde proyectos artesanales hasta proyectos en parques y jardines históricos y paisajes culturales, así como proyectos en arqueología, en revitalización de sitios patrimoniales abandonados y en documentación e interpretación del patrimonio. La mayoría de los proyectos de Voluntarios Europeos del Patrimonio se llevan a cabo en zonas rurales donde se puede encontrar un número significativo de sitios del patrimonio en peligro, lo que presenta circunstancias ideales para la intervención de los voluntarios del patrimonio.
En otoño 2024 tendrá lugar una de dichas campañas en el Palauet Nolla de Meliana (Valencia), coordinado por nuestro equipo, el Centro de Investigación y Difusión de la Cerámica Nolla (CIDCeN) y el Ayuntamiento de Meliana.
El propósito principal de este proyecto es obtener una comprensión de la metodología de trabajo utilizada en la excavación de un sitio del siglo XIX, donde el mosaico (su datación, recuperación y catalogación) desempeña un papel central en las tareas arqueológicas. Estas jornadas adquieren una relevancia significativa para la comunidad profesional, ya que supondrán el comienzo la implementación de la metodología de trabajo específica para el mosaico Nolla en un entorno arqueológico (Figura 9). Además, para la sociedad en general, representan un paso crucial hacia la recuperación del sentido de pertenencia a un sitio histórico como es el Palauet Nolla y la comunidad Nolla. Para ello, la excavación de los espacios anexos al Palauet Nolla dejando a la luz las estructuras históricas de los espacios complementarios, resaltan la importancia cultural, histórica, arqueológica y arquitectónica de este lugar que fue lugar de paso de las grandes burguesías europeas.
Objetivos del Desarrollo Sostenible en el trabajo de arqueología experimental y didáctica
Las actividades didácticas sobre la prehistoria o la arqueología pueden desempeñar un papel importante en la dinamización, modernización e innovación de los sectores locales, agentes culturales y creativos y la educación patrimonial de la ciudadanía que operan y viven en el medio rural o urbano de diversas maneras.
Estas actividades son una plataforma para desarrollar habilidades técnicas y blandas, mejorando la empleabilidad y la capacidad de las personas participantes. Estimulan la creatividad y la innovación, fundamentales en campos como el arte, la tecnología y el emprendimiento, y contribuyen positivamente a la salud mental y el bienestar general. Asimismo, los talleres educan sobre temas sociales, ambientales y de derechos humanos, inspirando a los participantes a tomar medidas positivas en sus comunidades (ICOMOS, 2011; Maraña, Revert-Roldán, 2020).
En esa línea, destacamos algunas metas específicas que las actividades desarrolladas pueden lograrse en los Objetivos del Desarrollo Sostenible:
Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, así como promover oportunidades de aprendizaje. Cada participante cuenta con las herramientas que tanto en campo o en gabinete son necesarios para las/los arqueólogos. Ficha de excavación, herramientas reales de una excavación arqueológica y, por supuesto, los propios profesionales de dicho campo que coordinan la actividad.
Meta 4.7 (Educación de calidad): En la que destacan la adquisición de los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible mediante la valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura al desarrollo sostenible. Por tanto, las actividades didácticas sobre la prehistoria y arqueología pueden proporcionar oportunidades de aprendizaje experiencial y contextualizado al explorar su patrimonio cultural local, se fomenta un mayor aprecio por la historia y se promueve la preservación de la cultura.
Objetivo 5: Empoderar a todas las mujeres y las niñas. Por ello, se presentarán algunas de las arqueólogas más importantes de la historia (alejando estereotipos como Lara Croft). Históricas como Theresa Singleton o Encarnación Cabré se presentan a lo largo de los talleres.
Objetivo 8: Promover el crecimiento económico sostenido, inclusive y sostenible, empleo pleno y productivo así como trabajo decente para todos. ¿Cómo? Estimando el trabajo de las arqueólogas y arqueólogos se conseguirá una profesión valorada.
Meta 8.3 (Actividades productivas): Al dinamizar los sectores culturales y creativos en la población y la comarca (medio rural), se potencia la meta 8.3 apoyando actividades productivas, la creación de puestos de trabajo decentes, el emprendimiento, la creatividad y la innovación, y fomentar la formalización y el crecimiento de las empresas, especialmente en el turismo cultural, educación, la artesanía y otras industrias relacionadas.
Objetivo 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, sostenibles y resilientes. Con actividades como la aquí presentadas se redoblan los esfuerzos para proteger y salvaguardar el patrimonio cultural.
Meta 11.4 (Proteger y salvaguardar el patrimonio cultural y natural): Y por último destacar la meta 11.4. Que fortalece el sentido de identidad y pertenencia en las comunidades rurales, promoviendo la conservación y preservación del patrimonio cultural. Así como el objetivo 17 creando alianzas para lograr los objetivos.
En resumen, los talleres sobre arqueología o prehistoria aquí presentados (dentro de todas las opciones sobre el patrimonio cultural) son una herramienta poderosa para construir una sociedad más informada, equitativa y cohesionada, promoviendo el aprendizaje continuo y la inclusión social.
Conclusión
La metodología empleada en talleres educativos sobre arqueología está diseñada para proporcionar una experiencia integral y enriquecedora para la ciudadanía. Estos talleres se fundamentan en un enfoque interactivo, donde los niños participan activamente en el proceso de aprendizaje, permitiéndoles explorar y descubrir de manera práctica los conceptos fundamentales de la arqueología. La inclusión de materiales didácticos variados, como réplicas de fragmentos, herramientas de excavación simulada y recursos visuales, enriquece la experiencia educativa, haciendo que el aprendizaje sea divertido e inolvidable.
Más allá del hecho de enseñar sobre arqueología, se cultiva un interés y compromiso hacia la conservación del patrimonio. Estos talleres tienen un impacto duradero y positivo en los niños al inspirarlos a valorar y proteger nuestro patrimonio histórico. Las personas participantes desarrollan un fuerte sentido de responsabilidad hacia la preservación del legado que los antepasados nos ceden. Esto no solo enriquece su conocimiento cultural, sino que también fomenta un respeto y aprecio por la historia y las culturas que nos precedieron.
La rigurosidad en nuestro trabajo nos ha posicionado entre los profesionales que trabaja en la didáctica del patrimonio, formando parte de la Red Internacional de Educadores Patrimoniales (RIEP-INHE) avalado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y el Ministerio de Economía y Competitividad; y formamos parte de la comisión de educación de ICOMOS-España.
Notas
Referencias
- Consejo de Europa. (2005). Convención de Faro. https://rm.coe.int/16806a18d3
- ICOMOS. (1990). Carta internacional para la gestión del patrimonio arqueológico.
- ICOMOS. (2011). Declaración de París sobre el patrimonio como motor de desarrollo.
- Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE). (2024). Plan nacional de educación y patrimonio. https://www.cultura.gob.es/planes-nacionales/dam/jcr:d658796c-9727-4b73818a-a54e653a1058/plan-nacional-de-educaci-n-patrimonial-aprobado-la-palma-2024.pdf
- Fontal Merillas, O. (2020). El patrimonio: De objeto a vínculo. En Fontal O. (Ed.), Cómo educar en el patrimonio: Guía práctica para el desarrollo de actividades de educación patrimonial (pp. 11-25). Comunidad de Madrid.
- Fontal Merillas, O. (2023). La educación patrimonial centrada en los vínculos: El origami de bienes, valores y personas. Trea.
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