<?xml version="1.0" ?>
<TEI xmlns="http://www.tei-c.org/ns/1.0">
  <teiHeader>
    <fileDesc>
      <titleStmt>
        <title type="main" xml:lang="es">VOCES DE RESISTENCIA: EL ACTIVISMO DE LA UNIÓN FEMINISTA EGIPCIA A FAVOR DE LA LIBERACIÓN DE PALESTINA (1925-1944)</title>
        <title type="sub" xml:lang="en">Voices of Resistance: The Egyptian Feminist Union's Activism for Palestinian Independence (1925-1944)</title>
        <author>
          <persName>Fátima CONTRERAS PÉREZ</persName>
          <idno type="ORCID">0000-0002-6265-7249</idno>
          <email>z82copef@uco.es</email>
          <affiliation>Universidad de Córdoba</affiliation>
        </author>
      </titleStmt>
      <publicationStmt>
        <publisher>Editorial</publisher>
        <date type="published" when="2026">2026</date>
        <availability>
          <licence>CC BY-NC</licence>
        </availability>
      </publicationStmt>
      <sourceDesc>
        <bibl>Documento original convertido de HTML</bibl>
      </sourceDesc>
    </fileDesc>
    <profileDesc>
      <langUsage>
        <language ident="es">Español</language>
        <language ident="en">Inglés</language>
      </langUsage>
      <abstract>
        <p>Resumen del artículo [ver contenido completo en el documento]</p>
      </abstract>
    </profileDesc>
    <revisionDesc>
      <change when="2026-01-27">Conversión de HTML a TEI</change>
      <date type="received">22/09/2024</date>
      <date type="accepted">24/07/2025</date>
    </revisionDesc>
  </teiHeader>
  <text>
    <body>
      <div type="abstract"/>
      <div type="abstract" xml:lang="en"/>
      <div type="keywords">
        <p>Palabras clave: Palestina. Hudà Ša‘rāwī. Prensa árabe. Feminismo. Egipto.</p>
      </div>
      <div type="keywords" xml:lang="en">
        <p>Keywords: Palestine. Hudà Sha‘rāwī. Arabic press. Feminism. Egypt.</p>
        <p rend="justify">Cómo citar: CONTRERAS PÉREZ, Fátima. “Voces de resistencia: el activismo de la Unión Feminista Egipcia a favor de la liberación de Palestina (1925-1944)”. Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos. Sección Árabe-Islam, 75 (2026), pp. 223-249. DOI: 10.30827/meaharabe.v75.31599</p>
        <p rend="justify">Introducción</p>
        <p rend="justify">En junio de 1938, Hudà Ša‘rāwī, destacada líder feminista del mundo árabe, desempeñó un papel crucial al organizar y presidir en El Cairo el Congreso de Mujeres Árabes, donde diversas asociaciones femeninas de países árabes expresaron su apoyo a la causa palestina, como veremos más adelante. Este acontecimiento no solo evidenció el firme compromiso de estas activistas con la causa de la liberación palestina, sino que también representó un hito histórico al fomentar la unión de diversas asociaciones de mujeres en múltiples países árabes. Este evento contribuyó a la evolución de la historia del feminismo árabe, ya que alentó la fundación de la Unión Feminista Árabe en el año 1944. En este escenario localizamos las voces valientes de Hudà Ša‘rāwī (Menia, 1879-1947) y Sīzā Nabarāwī (El Cairo, 1897-1985) por la emancipación de las mujeres árabes, y en especial de las palestinas.</p>
        <p rend="justify">Hudà Ša‘rāwī desempeñó un rol crucial como líder influyente en la sociedad egipcia, aprovechando su origen aristocrático y su educación privilegiada para ganar poder y respeto. Esto le permitió acceder a los círculos más influyentes, mientras que su fluidez en varios idiomas y el contacto con culturas europeas la convirtieron en un puente entre Oriente y Occidente. Su autoridad y capacidad para movilizar a las mujeres desafiaron las nociones tradicionales de género en Egipto en torno a la maternidad y el matrimonio, contribuyendo a que las demandas de las mujeres fueran atendidas con mayor legitimidad por las estructuras sociales dominantes. Su voz trascendió la de una simple activista, siendo reconocida y respetada como líder.</p>
        <p rend="justify">La década de los años 20 se caracterizó por una gran participación pública de las egipcias. El feminismo adquirió un fuerte carácter revolucionario anticolonial, liderando las demandas para mejorar la situación de las mujeres. Uno de los factores claves para el progreso de su programa fue la mejora en la organización y el aumento de la visibilidad de sus actividades, lo que llevó a la creación de la primera asociación abiertamente feminista. El 16 de marzo de 1923, Hudà Ša‘rāwī, junto a un grupo de mujeres de la élite social, decidieron fundar la Unión Feminista Egipcia (UFE) (al-Ittiḥād al-Nisā’ī l-Miṣrī). Sus objetivos se centraron en modificar las leyes del Estatuto Personal vigente, principalmente aquellas relacionadas con la educación obligatoria, el trabajo remunerado y las leyes matrimoniales de las egipcias[1].</p>
        <p rend="justify">En 1925 nació la revista mensual L’Egyptienne redactada en francés. La dirección correspondió a Ša‘rāwī, su gran promotora, y la activista Nabarāwī asumió su edición como redactora jefa. El contenido de sus publicaciones reflejaba su compromiso con la emancipación femenina en Egipto. Sus objetivos principales fueron agrupar las actividades intelectuales egipcias y vincularlas con las de otros países para promover los derechos y las ideas humanitarias, y servir como órgano para todas las demandas feministas egipcias y extranjeras, fortaleciendo así el movimiento feminista internacional[2]. En este sentido, coincidimos con la investigadora Irène Fenoglio al señalar que, para L’Egyptienne, las cuestiones políticas y de género constituían ejes fundamentales de su discurso, empleados de manera estratégica para expresar una postura ideológica definida y articular un feminismo con claras implicaciones políticas[3].</p>
        <p rend="justify">Antes de los graves conflictos bélicos entre el pueblo palestino y la comunidad judía, las publicaciones de L’Egyptienne tenían un enfoque diferente sobre este pueblo. Solían escribir sobre el desarrollo del movimiento feminista palestino como demuestran los siguientes tres ejemplos. En primer lugar, en el artículo de 1928, titulado “Échos d’Orient. L’activité de Mme la Desse Rosa Welt-Strauss”, reconocieron el trabajo de la presidenta de la Unión de Mujeres Hebreas por la Igualdad de Derechos en la Tierra de Israel, Rosa Welt-Strauss, en su lucha a favor del sufragio femenino en Palestina[4]. En segundo lugar, un artículo de 1928, discutía sobre la actitud de la juventud judía frente al movimiento sionista y la religión durante el Congreso de la Unión Mundial de la Juventud Judía[5]. Asimismo, en el artículo de 1926 titulado “Échos d’Orient. Une victoire de nos sœurs israélites” se expresa una postura solidaria hacia las “mujeres sionistas”, a quienes se reconoce como “un pueblo resiliente, que ha mantenido su esperanza a pesar de siglos de opresión”[6].</p>
        <p rend="justify">Paralelamente, la UFE manifestaba su oposición a las corrientes fascistas y nazis en Europa. En el número 102, Sīza Nabarāwī publicó un artículo titulado “La véritable mission des Congrès Féminins”, donde criticó las nuevas leyes en Alemania e Italia que restringían o afectaban negativamente los derechos laborales de las mujeres. Además, añadió: “Aussi est-ce avec raison que les femmes envisagent partout avec angoisse les conséquences de la politique dictatoriale de ces deux pays”[7]. En un artículo publicado ese mismo año, la UFE condenó el fascismo, argumentando que era una ideología que fomentaba la violencia. Además, subrayó cómo estos gobiernos comenzaron a despojar a las mujeres de sus derechos fundamentales por los que tanto habían luchado, incluyendo el derecho a un empleo remunerado: “Son gagne pain même lui est enlevé; elle est rejetée à l’esclavage. Continuerons-nous à laisser le fascisme accélérer sa course dans le monde et replonger les peuples dans la pire barbarie?”[8]. Por último, la UFE también asociaba el gobierno de Adolf Hitler con el imperialismo y el colonialismo. En un artículo también de 1934, titulado “Comment les nègres voient les revendications coloniales allemandes”, declaraba que el Führer estaba reivindicando las antiguas colonias del Reich, pese a su opinión sobre las personas de raza negra: “Hitler proclame que dans chaque nègre, il y a la brute latente et l’homme primitif qui ne saurait être apprivoisés ni par des siècles d’esclavage, ni par un vernis extérieur de civilisation. Il a l’audace de redemander les anciennes colonies du Reich”[9].</p>
        <p rend="justify">En 1937, Ša‘rāwī reafirmó su compromiso con el feminismo y el anticolonialismo al lanzar una nueva revista feminista en lengua árabe con el mismo título: al-Miṣriyya (“La Egipcia”). Su redactora jefa fue la periodista Fāṭima Ni‘mat Rāšid. Tanto los ejemplares en lengua árabe como en francés se produjeron ininterrumpidamente hasta 1940 tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Esta publicación representaba una última demostración de su dedicación a una causa anticolonial, con un enfoque más social y una clara orientación panárabe. Como sostiene Margot Badran en su obra Feminists, Islam and Nation[10], la elección del árabe como lengua de la revista subrayaba su intención de conectar de manera más profunda con la realidad cultural y política de la región, buscando fomentar un sentimiento de unidad y resistencia frente a las influencias coloniales.</p>
        <p rend="justify">En relación con la actividad de al-Miṣriyya, la académica jordana Gāda Hašīm Talḥamī señaló su interés por examinar el conflicto palestino. Esta revista ofrecía un análisis crítico de las recomendaciones emitidas por la Comisión Peel en 1937 y examinaba el papel desempeñado por otros partidos políticos palestinos. Según Gāda Talḥamī, además de convocar a la ciudadanía a realizar donaciones en favor de las víctimas palestinas y de enviar telegramas al gobierno británico y a la Sociedad de Naciones, varios artículos comenzaron a abordar de manera integral las múltiples dimensiones de la cuestión palestina en las páginas de al-Miṣriyya[11]. Ambas revistas abordaban cuestiones nacionalistas, feministas y socioculturales en sus publicaciones. Al tiempo que reflejaban con claridad los logros, los objetivos y los desafíos a los que se enfrentaba las miembros de la UFE.</p>
        <p rend="justify">Igualmente relevante será el contenido de la revista oficial de la International Alliance of Women: Jus Suffragii: The International Woman Suffrage News fundada en 1906. En 1902, un grupo de destacadas sufragistas de once países formaron en Washington la Alianza Internacional de Mujeres (AIM). A finales de 1920 tenía sociedades afiliadas en treinta países de todo el mundo, con sede en Londres. Esta organización se concibió como una oficina central para recopilar, intercambiar y difundir información sobre el trabajo sufragista a nivel internacional[12]. Su primera presidenta, la sufragista americana Carrie Chapman Catt (Wisconsin, 1859-1947), fue quién, tras conocer el interés de Hudà Ša‘rāwī por el feminismo, la invitó a la reunión de 1923. Aquel año le sucedió en el cargo de presidenta la activista inglesa, Margery Corbett Ashby (East Sussex, 1882-1981) hasta 1946. Corbett y Ša‘rāwī mantenían una estrecha relación unida por sus valores comunes de justicia social, igualdad de género y la promoción de la paz mundial.</p>
        <p rend="justify">Gracias al intercambio de ideas e información, Jus Suffragii llegó a ser reconocida como el principal espacio de la AIM, sirviendo como plataforma para un discurso en constante evolución sobre la situación de las mujeres de Oriente Medio. La revista incluía noticias sobre los avances del sufragio femenino a nivel internacional, así como otras cuestiones de relevancia para las mujeres, tales como el empleo, las legislaciones sobre matrimonio y divorcio, la educación y la prostitución. Aunque la mayor parte de los artículos se publicaron en inglés, también se incluyeron contribuciones en francés y alemán.</p>
        <p rend="justify">Entre 1911 y 1950, se publicaron alrededor de treinta artículos en inglés sobre Oriente Medio en Jus Suffragii, mayormente escritos por visitantes europeos o estadounidenses, aunque los informes de contactos árabes aumentaron en los últimos años.  Desde la UFE, su presidenta Hudà Ša‘rāwī[13], junto con Īfā (Eva) Ḥa-</p>
        <p rend="justify">bīb al-Masrī[14], Munīra Ṯābit y Sīzā Nabarāwī[15], realizaron contribuciones significativas a través de publicaciones que abordaban el avance de los derechos de las mujeres egipcias. Estas publicaciones incluían temas como el cierre de burdeles en dos importantes ciudades de Egipto, así como el notable éxito de las estudiantes en los exámenes de educación secundaria y de las primeras graduadas de la Universidad Egipcia[16].</p>
        <p rend="justify">Jus Suffragii admiraba los esfuerzos de la UFE en Egipto. Así queda evidenciado en su afirmación en 1928 sobre el éxito de L’Egyptienne: “It is always beautifully printed and illustrated, and crowded with interesting matter”[17]. No obstante, como subraya Charlotte Webber[18], la cobertura de la AIM se centró predominantemente en los movimientos feministas occidentales, relegando los de Oriente Medio a un segundo plano. La AIM integraba un feminismo de carácter global con un etnocentrismo occidental, que reflejaba su concepción particular de la solidaridad entre mujeres a nivel internacional.</p>
        <p rend="justify">El objetivo principal de esta investigación fue mostrar el papel fundamental de Hudà Ša‘rāwī y su compañera Sīzā Nabarāwī en la lucha por la libertad política de Palestina dentro de su agenda política, feminista y social. Para ello, se ha estudiado los esfuerzos de la UFE para aumentar la conciencia pública occidental sobre la situación en Palestina a través de cartas, conferencias y reuniones. Partiendo de este objetivo principal enumeramos otros objetivos secundarios que tratan de delimitar el primero: 1) la contribución de la UFE a la formación de vínculos de solidaridad entre las asociaciones de mujeres árabes; y 2) el deterioro de las relaciones entre la UFE y las delegadas europeas de la AIM, en especial durante su visita a El Cairo en 1935 y el Congreso de Copenhague en 1939.</p>
        <p rend="justify">Este estudio se distingue por su enfoque en el análisis exhaustivo de fuentes primarias provenientes de la UFE, que incluyen 164 números de L’Egyptienne, 45 números de al-Miṣriyya, 408 números de Jus Suffragii y la obra Kitāb al-mar’a al-‘arabiyya wa-l-qaḍiyyat Filasṭīn (El libro de las mujeres árabes y la cuestión palestina). Este extenso volumen de 287 páginas recopila las actas del Congreso de Mujeres Árabes celebrado en El Cairo, así como materiales históricos de gran relevancia, tales como discursos y fotografías. El Congreso apoyó la creación de la Liga Árabe y demandó la repatriación de deportados y la liberación de detenidos políticos no condenados en Egipto, Irak, Siria, Palestina y Líbano[19].</p>
        <p rend="justify">Se han revisado las fuentes seleccionadas para ofrecer una visión integral del discurso político de la UFE y de las actividades de Hudà Ša‘rāwī y Sīzā Nabarāwī en relación con la cuestión palestina. Los textos se codificarán sistemáticamente para identificar temas recurrentes y patrones sociopolíticos, como la situación en Palestina, la política feminista y las estrategias de concienciación pública. Los discursos y artículos se estudiaron para evaluar cómo la UFE y sus líderes feministas abordaron la cuestión palestina, destacando la retórica y las estrategias comunicativas utilizadas para movilizar el apoyo social y político. Igualmente, se determinó cómo los acontecimientos de la época influyeron en el discurso y el activismo de la UFE sobre Palestina, incluyendo el impacto de la dominación británica sobre este territorio. Finalmente, se sintetizaron los hallazgos para evaluar la eficacia y el alcance del discurso de la UFE en el activismo feminista y político. Este plan metodológico permitirá una comprensión profunda del papel de la UFE y sus líderes en el contexto del conflicto palestino, ofreciendo perspectivas valiosas sobre la intersección entre feminismo, política y activismo social.</p>
        <p rend="justify">Contexto: Origen y desarrollo de los comienzos del movimiento feminista en Palestina</p>
        <p rend="justify">Tras el acuerdo de Sykes-Picot entre Inglaterra y Francia firmado en 1916, Palestina pasó a ser gobernada por “una administración internacional no especificada”[20]. Al año siguiente la declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917 proclamó a Palestina como el hogar nacional del pueblo judío. A pesar de la clara oposición del pueblo local, el Mandato británico permitió el flujo continuo de inmigración judía desde 1919. En la década de 1930, el número de inmigrantes se triplicó debido al auge del nazismo en Europa. En 1937, estalló la Gran Revuelta de 1936-39 en el que ambas partes recurrieron a la violencia. Esta situación llevó a Inglaterra a publicar el Libro Blanco (British White Paper) en 1939, intentando establecer una solución pacífica para ambos lados.</p>
        <p rend="justify">Durante el periodo del Mandato británico en Palestina (1922-1948), las organizaciones de mujeres se centraron inicialmente en el trabajo social y caritativo a través de la educación y los servicios sanitarios como la Sociedad de la Unión de Mujeres Árabes de Nablús (fundada en 1921) y la Asociación de Damas Árabes de Jerusalén (creada en 1919). Sin embargo, a medida que el dominio británico y la inmigración judía amenazaban a la sociedad palestina, estas organizaciones comenzaron a realizar acciones políticas esporádicas. Algunas de sus iniciativas, como la recaudación de fondos para líderes nacionalistas y las protestas interreligiosas, mostraban una relación entre el movimiento de mujeres y el movimiento nacionalista[21].</p>
        <p rend="justify">Las organizaciones de mujeres en Palestina, según la profesora emérita Ellen Fleischmann[22], surgieron de una compleja red de motivaciones caritativas, reformistas, feministas y nacionalistas, y se presentaban como benéficas para evitar problemas con las autoridades del Mandato[23]. Estas asociaciones, que comenzaron antes de la Primera Guerra Mundial, desempeñaron funciones socioeconómicas importantes y participaron en protestas y actividades políticas contra el gobierno británico y la inmigración judía.</p>
        <p rend="justify">Las asociaciones femeninas de las palestinas mostraban su descontento con la inmigración judía enfocando su activismo en el discurso nacionalista. El activismo político de las mujeres palestinas adquirió una visibilidad más prominente como respuesta a eventos significativos. Por ejemplo, en 1920 veintinueve palestinas protestaron contra la Declaración Balfour y contra el maltrato que sufrían los prisioneros palestinos, expresando su descontento tanto en una manifestación pública como a través de una carta dirigida al administrador regional[24]. Asimismo, en mayo de 1921 estas mujeres participaron en los disturbios entre árabes y judíos en Jaffa[25].</p>
        <p rend="justify">El 11 de julio de 1920, la organización OMMS (Organización Mundial de Mujeres Sionistas) fue fundada en Londres por Rebecca Sieff, Vera Weizmann y Romana Goodman. Estas activistas crearon OMMS para mejorar las condiciones de vida de las mujeres judías en Palestina tras la Primera Guerra Mundial, enfocándose en la educación y el trabajo para asegurar su papel en la construcción del estado sionista. Sīzā Nabarāwī escribió sobre la labor de la OMMS en un artículo en 1933 para Jus Suffragii titulado “Conference of the Women’s International Zionist Organisation (The WIZO) August 8th to 14th”[26]. Durante un congreso internacional celebrado en Praga en 1928 se abordaron diversos aspectos relacionados con OMMS. Las conferenciantes informaron sobre su continuo crecimiento, destacando que ya contaban con más de 50.000 miembros distribuidos en 44 países. También se discutió la situación de los judíos en Alemania, con especial énfasis en la situación de las mujeres, concluyendo en la necesidad de facilitar su emigración a Palestina tras recibir formación en agricultura y ganadería. La Dra. Vera Weizmann, representante de las mujeres sionistas, sugirió instalar a más de 100.000 judíos en Palestina en los siguientes dos años. Además, se determinó que los gastos estimados alcanzarían las 40.000 libras, de las cuales la Federación Checoslovaca se comprometió a financiar 2.500 libras.</p>
        <p rend="justify">De acuerdo con Fleischmann, la inauguración “oficial” de un movimiento organizado de mujeres en Palestina se produjo tras los incidentes del Muro de las Lamentaciones de 1929[27]. Aquel año estallaron disturbios en el Muro de las Lamentaciones debido a una disputa sobre los derechos de acceso de los judíos. Los judíos consideraban el Muro como un lugar sagrado, donde habían rezado durante siglos. Sin embargo, los musulmanes también tenían un vínculo religioso con el Muro, ya que formaba parte de un santuario islámico. Aunque los judíos tenían permitido visitar el Muro, se les prohibía instalar accesorios como sillas o biombos para separar a hombres y mujeres durante la oración. Los activistas judíos desafiaron constantemente esta restricción, lo que llevó a la policía británica a retirar un biombo y a los fieles que lo habían colocado allí. Esto provocó objeciones judías y una campaña publicitaria del muftí y el Consejo Supremo Musulmán sobre el peligro que representaba el sionismo para los lugares sagrados del islam. Después de un año de reclamaciones y tensiones, finalmente estallaron disturbios violentos en la región. Durante este evento, 116 palestinos y 133 judíos fueron asesinados, la mayoría por los soldados y la policía británica[28].</p>
        <p rend="justify">En respuesta a los disturbios de 1929, el 26 de octubre una delegación de mujeres palestinas organizó en Jerusalén el Congreso de Mujeres Árabes Palestinas donde asistieron más de 200 mujeres de todo el país[29]. Este evento aspiraba a unificar los esfuerzos de las organizaciones femeninas en torno a problemas políticos claves. Una delegación más pequeña, que incluía a Matīl Mugannam, Nabīha Nāṣir, fundadora del Birzeit College, con dos de sus hermanas Nāṣir y Basma Fāris, directora de la Escuela Ma’mūniyya, se dirigió a la residencia del Alto Comisario británico[30]. Su objetivo era claro: exigir la anulación de la Declaración Balfour, la prevención de la inmigración judía y la destitución del Asesor Judicial del Gobierno de Palestina[31]. A su regreso, se manifestaron visitando a cónsules extranjeros a los que presentaron sus resoluciones y recorrieron la ciudad en un convoy, acompañadas por el sonido de las bocinas. Finalmente, aquel día las mujeres celebraron una última sesión, donde se formó un Comité Ejecutivo de Mujeres Árabes (al-Laŷna al-Tanfīḏiyya al-‘Arabiyya). La UFE aplaudió esta iniciativa, anunciando en L’Egyptienne cómo un grupo de musulmanas y cristianas se manifestaron desveladas en Palestina frente al Alto Comisario británico para demostrar a la opinión pública que eran conscientes de su deber social[32].</p>
        <p rend="justify">Estas destacadas mujeres, en su mayoría, provenían de familias urbanas de élite y sus esposos solían estar involucrados en la política nacional durante el período del Mandato. Los trece miembros del comité ejecutivo, electas de entre diversas facciones políticas y religiones, incluían a Wahīda al-Jālidī como presidenta, a Matīl Mugannam, cristiana y miembro de una familia aliada con los Našāšībīs, como secretaria, y a la musulmana Šāhinda Duzdār como tesorera. El resto de las miembros eran Ni‘matī l-‘Alamī l-Ḥusaynī, Sa‘diyya Mūsà l-‘Alamī, Ṭarab ‘Abd al-Hādī, Kātirīn Dīb, Mārī Ṣarrūf Šihāda, Anīsa Ṣubḥī l-Jaḍrā’, Zāhiyya Našāšībī, Fāṭima Ḥusaynī, Jadīŷa Ḥusaynī y Zulayja Šihābī[33]. Matīl Mugannam fue una de las miembros más destacadas del movimiento feminista de la época. En su obra The Arab Woman and the Palestine Problem narra la valentía de las palestinas en su participación EN la causa nacionalista respaldadas por los dirigentes de los partidos políticos[34].</p>
        <p rend="justify">Las integrantes del Comité Ejecutivo de Mujeres Árabes usaron tácticas estratégicas adaptando su discurso según el contexto y la audiencia. A pesar de intentar preservar la unidad nacional y la cohesión entre musulmanes y cristianos, las organizaciones de mujeres, al centrarse en cuestiones nacionalistas, no lograron incluir eficazmente a mujeres de clases más bajas. Esta limitación también obstaculizó la promoción de una agenda amplia, perpetuando divisiones internas que se acentuaron durante la Gran Revuelta de 1936-39[35].</p>
        <p rend="justify">La aportación de la UFE: tácticas, estrategias y acciones</p>
        <p rend="justify">El profesor emérito James Jankowski afirma que, hasta los últimos años del período de entreguerras, la cuestión palestina no cobró relevancia como un tema clave en la política egipcia: “In quantitative terms, the attention given by Egyptians to developments in Palestine during the first half of the 1930s seems to have been somewhat greater than that demonstrated in the 1920s, and definitely became significantly greater by the later 1930s”[36]. En la década de los años veinte, los principales periódicos de Egipto trataron los acontecimientos políticos en Palestina de manera esporádica. Hasta los disturbios en el Muro de las Lamentaciones en agosto de 1929, Palestina no ocupó un lugar destacado en la prensa egipcia. No obstante, esta atención no se mantuvo por mucho tiempo. En Egipto, parecía ser un tema que solo despertaba interés en tiempos de crisis, en lugar de ser una preocupación constante entre sus lectores. Hasta finales de la década de 1920, las acciones de Egipto fueron limitadas y escasas, a pesar de las visitas de líderes y delegaciones palestinas que buscaban obtener el respaldo egipcio[37].</p>
        <p rend="justify">La transición de una década a otra se caracterizaba por las nuevas tensiones en el Mediterráneo. En Egipto, surgió un fuerte interés en aras de la población palestina reflejada en numerosas protestas, llamamientos y otras expresiones de preocupación por Palestina de organizaciones egipcias. Entre éstas, la Asociación de Jóvenes Musulmanes y los Hermanos Musulmanes jugaron un papel destacado. Además de estas organizaciones, también manifestaron su apoyo los grupos y las asambleas de estudiantes de al-Azhar, de la Universidad Egipcia y de la asociación de escuelas industriales. En cuanto a los grupos de mujeres, destacó el papel del Comité de Mujeres Musulmanas (la delegación femenina de la Asociación de Jóvenes Musulmanes) y la UFE.</p>
        <p rend="justify">En este escenario, localizamos las primeras medidas promovidas por las asociaciones femeninas de varios países árabes. A finales de marzo de 1930, la Asociación de Mujeres Árabes[38] se reunió en Beirut para organizar el Primer Congreso de Mujeres Árabes. El Comité Ejecutivo de Mujeres Árabes de Jerusalén respondió enviando una delegación compuesta por ocho mujeres. El congreso se desarrolló en dos sesiones distintas. Así, el primer Congreso de Mujeres Orientales se celebró en Damasco del 3 al 10 de julio de 1930 e iba a ser presidido por Ša‘rāwī, pero debido a problemas de salud, fue sustituida por la activista libanesa Labība Ṯābit[39]. El segundo Congreso de Mujeres Orientales tuvo lugar en Teherán en 1932[40]. Entre las cuestiones que debatirían destacó la formación de la Alianza Feminista Árabe. Asimismo, como observa la profesora Mervat Hatem[41], las miembros de clase media en Egipto, que emigraron desde Próximo Oriente a finales del siglo XIX, fueron las primeras en abordar la cuestión palestina en Egipto. Mervat Hatem estudió las dos primeras revistas que se enforzaron en exponer las tensiones entre árabes y judíos en Palestina a principios de la década de 1920. La primera, creada por Rūz Anṭūn, se titulaba Maŷallat al-Sayyidāt wa-l-Riŷāl (La Revista de Mujeres y Hombres). En sus publicaciones abordó temas como “la historia del sionismo, el desarrollo del conflicto palestino-judío y la participación de las mujeres palestinas en manifestaciones nacionales, así como la defensa de su caso ante el público británico y sus mujeres”[42]. La segunda revista, Fatāt al-Šarq (La joven de Oriente), se fundó en 1906 por Labība Hāšim y continuó hasta 1929. Mervat resaltó uno de sus reportajes sobre la activa participación femenina durante el Congreso de Mujeres Árabes Palestinas de 1929 organizado en Jerusalén donde discutieron la creciente inestabilidad política en su territorio.</p>
        <p rend="justify">El 9 de junio de 1936, Hudā Ša‘rāwī y las integrantes de la UFE decidieron dar prioridad a la situación en Palestina debido a las preocupantes noticias sobre el aumento de la violencia contra la población local[43]. Durante la década de 1930, la UFE mostró una fuerte desconfianza por los planes de los británicos y los complots en contra de los palestinos. En respuesta a esto, la organización convocó una reunión para determinar cómo podrían defender a Palestina. Dada la gravedad de la situación, las activistas palestinas acudían frecuentemente a Hudà Ša‘rāwī para que difundiera sistemáticamente la crítica situación política y social de Palestina. Como figura prominente del feminismo, ella tenía influencia tanto en Europa como en los países árabes. Las integrantes de la UFE se sintieron conmovidas por el llamamiento que el Comité de Mujeres Árabes de Palestina dirigió a su presidenta, Ša‘rāwī, el cual exponía la deplorable condición de la población árabe en su país[44]. En su reunión del 9 de junio de 1935, la UFE decidió solidarizarse con sus hermanas palestinas iniciando una colecta para ayudar a las víctimas de las revueltas. Asimismo, hicieron un llamamiento a las mujeres de todo el mundo para que, en nombre de la paz universal, prestaran atención a la cuestión palestina. Por último, Ša‘rāwī envió un telegrama a Inglaterra dirigido a los ministros de Asuntos Exteriores y las Colonias, así como al presidente de la Cámara de los Comunes.</p>
        <p rend="justify">Ese mismo año, la UFE organizó una histórica visita oficial a El Cairo invitando a varias líderes prominentes de la AIM, entre ellas la sufragista holandesa Rosa Manus. La visita tenía como finalidad impulsar el feminismo, abogar por la paz y obtener apoyo para un congreso en Estambul[45]. Durante su estancia, las invitadas participaron en eventos públicos y disfrutaron de actividades turísticas reforzando los lazos de amistad entre las locales y las extranjeras en un ambiente lleno de optimismo y fraternidad. En la sesión inaugural, el 18 de abril de 1935, tres miembros del Comité Ejecutivo, la sufragista francesa Malaterre-Sellier y las activistas neerlandesas Rosa Manus y Christina Bakker-Van Bosse, visitaron Egipto, Siria y Palestina para conocer por sí mismas la situación bélica y encontrar soluciones pacíficas al conflicto[46].</p>
        <p rend="justify">La investigadora Charlotte Weber[47] observa la tendencia de Occidente a ignorar o juzgar el movimiento nacionalista femenino desarrollado durante la década de los años treinta. Según Weber, ello queda reflejado en una publicación de 1930 para Jus Suffragii, Rosa Welt-Strauss[48], presidenta de la Unión de Mujeres Hebreas por la Igualdad de Derechos en la Tierra de Israel. Su mensaje felicitaba la decisión de las musulmanas de abandonar el espacio privado del harén para ocupar el espacio público como su participación en el Congreso de Mujeres Árabes de 1929. Sin embargo, tal y como subraya Weber, Welt-Strauss omitió mencionar que el objetivo del congreso era manifestar su oposición a la inmigración judía y a las políticas británicas en Palestina. Debido a su rol como miembro de una organización sionista, tenía motivos para minimizar la importancia del evento, enfocándose en aspectos secundarios, tales como el uso del velo y el analfabetismo entre las musulmanas, en lugar de abordar el carácter político del congreso.</p>
        <p rend="justify">Al mes siguiente de este artículo, Jus Suffragii publicó “The Conflict in Palestine” donde la autora planteó el conflicto de los nacionalismos en Palestina, generado por promesas históricas como la Declaración de Balfour de 1917 y compromisos con líderes árabes locales. Se subrayó la percepción de los nacionalistas árabes sobre el “Hogar Nacional Judío” como un obstáculo para su progreso político, aunque se matizó que el Mandato británico era imparcial en su aplicación. Las reclamaciones de la población árabe estaban motivadas, en parte, por las desigualdades económicas generadas por las políticas de colonización, que favorecían a los inmigrantes judíos en perjuicio de la población local. Se propuso una comisión investigadora para abordar estas tensiones y buscar una solución equitativa que permitiera un compromiso nacional en Palestina[49].</p>
        <p rend="justify">Durante el mes de junio de 1936, la UFE participó activamente en dos encuentros dedicados al respaldo de iniciativas por la paz y de las actividades de la Liga de Naciones. L’Egyptienne hizo un llamamiento instando a la participación colectiva durante la semana dedicada al examen y la reflexión sobre cuestiones fundamentales vinculadas al feminismo y el pacifismo. La primera reunión se celebró en Alejandría el 4 de junio[50] y la segunda en El Cairo el 26 de junio[51]. La UFE examinó la situación en Palestina y la persistencia de la presencia militar británica en Egipto como elementos que amenazaban la estabilidad de la paz. Fāṭima Ni‘mat Rāšid criticó la bipartición del mundo en dos bandos: las potencias imperialistas y las naciones débiles. Declaró que las naciones de Oriente Medio se estaban esforzando por recobrar su autonomía y respeto. Asimismo, señaló que la política adoptada por las potencias imperialistas en la región constituía una amenaza para la preservación de la paz. Tal y como observa Cathlyn Mariscotti, Labība Ṯābit estaba de acuerdo con la propuesta de Ša‘rāwī de clasificar a las mujeres palestinas como oprimidas, de forma similar a las mujeres judías bajo el régimen nazi: “Thabit’s view of the Palestine situation was tied to the broader implications of the Mandate System and colonization in general”[52].</p>
        <p rend="justify">En respuesta a la prolongación de la insurgencia palestina durante la Gran Revuelta de 1936-39 y el temor a que esta se inclinara hacia actitudes pro-nazis debido a su hostilidad hacia los británicos, el país mandatario redactó el Libro Blanco en mayo de 1939[53]. Este documento favorable a las posiciones árabes afirmó que la creación de un Estado judío en la región contradecía los compromisos con los palestinos. Por ello, propusieron las siguientes medidas: 1) prohibir la compra de tierras por parte de judíos; 2) limitar la inmigración a un máximo de 10.000 personas anuales durante los siguientes cinco años para evitar que los judíos superaran un tercio de la población total; 3) someterlos al control posterior de la emigración a la población palestina; y, por último, 4) establecer la presencia de Gran Bretaña en el territorio durante 10 años. Este acuerdo se interpretó como el inicio de un Estado binacional entre ambas comunidades, donde un gobierno conjunto garantizaría el respeto de los derechos de ambas partes. Sin embargo, esta propuesta, colmada de “buenas intenciones”[54], fracasó en parte debido a la desconfianza de Palestina y otros pueblos árabes como Egipto, y a la oposición de los sionistas, quienes consideraron el documento como un retroceso en sus derechos.</p>
        <p rend="justify">Ese mismo año, L’Egyptienne reaccionó contra el Libro Blanco con dos publicaciones. La primera, titulada “A propos de la Conférence de Londres”, señalaba que el sionismo era una combinación de religión y nacionalidad que buscaba una patria propia para los judíos. Sin embargo, dado que la “Tierra Prometida” no podría contener a todos los judíos, ellos continuarían luchando por ampliar y enriquecer su patria a costa de otros: “Cette terre promise qu’ils réclament à grands cris depuis des siècles et dont la superficie totale n’est environ que de 35.000 km carrés peut-elle les contenir tous? Non certainement”[55]. Esta publicación continúa afirmando que las naciones indulgentes que estaban ofreciendo su ayuda se arrepentirían cuando se dieran cuenta de la amenaza que suponía el pueblo judío:</p>
        <p rend="justify">S’ils réussissent dans cette déplorable combinais, ils deviendront bientôt une terrible menace future et les nations assez indulgentes qui leur tendront menace future et les nations assez indulgentes qui leur tendront généreusement la main, seront les premières à s’en repentir cruellement.</p>
        <p rend="justify">Le juif, est toujours resté juif à travers les âges, se sentant soutenu et plaint, il le demeurera plus que jamais![56].</p>
        <p rend="justify">La segunda publicación fue una carta, redactada por Hudà Ša‘rāwī, dirigida al primer ministro del Gabinete Británico, Neville Chamberlain[57]. Hudà Ša‘rāwī le preguntaba si estaba satisfecho con los resultados del Congreso sobre Palestina y si creía que estos resultados contribuirían realmente a la paz y la justicia que perseguía. También hizo referencia a la indignación del pueblo judío, y le preguntó si se había tenido en cuenta a los árabes de Palestina y las promesas de Gran Bretaña hacia este pueblo. Le cuestionó la posible existencia de dos formas de justicia, una para Oriente y otra para Occidente, y le planteó la duda de si su apreciación por la paz y la humanidad variaba según la región geopolítica: “Ne sont-ils pas, eux aussi, dignes de la sympathie de Votre Excellence, et n’ont-ils pas les mêmes droits à la vie? Vous êtes-vous fait, en outre, une image des évènements dont la gravite s’accroit chaque jour en Palestine?”[58]. Hudà Ša‘rāwī confesó su temor de que, si se descuidaba el problema en Palestina, podría empeorar de manera similar a lo sucedido con el Tratado de Versalles, y le advirtió que podría ser demasiado tarde para solucionarlo si no se actuaba a tiempo.</p>
        <p rend="justify">También durante 1939, la revista L’Egyptienne publicó un artículo de opinión redactado por la periodista Sīzā Nabarāwī, titulado “L’Égypte à S.D.N.” (Société des Nations), en el cual ofrecía declaraciones concisas sobre la situación en Palestina. Sīzā Nabarāwī sostenía que la persecución de los judíos en ciertos países no debería ser motivo para que los árabes, quienes históricamente habían mostrado tolerancia hacia ellos, sufrieran las consecuencias. Esto implicaría la necesidad de que abandonaran su tierra ancestral para ser ocupada por los recién llegados provenientes de Europa[59]. Además, presentó seis razones para respaldar la causa palestina, defendiendo el derecho de los árabes sobre ese territorio:</p>
        <p rend="justify">1) Dado que esta tierra ha pertenecido a los árabes desde tiempos ancestrales, estos jamás aceptarán ser despojados de ella.</p>
        <p rend="justify">2) Durante la Primera Guerra Mundial, Reino Unido se comprometió a respetar la independencia del pueblo árabe. La Declaración Balfour, si bien reconoce la oportunidad de establecer un hogar judío en Palestina, estipula, no obstante, que no debe infringir en modo alguno los derechos sagrados de los árabes.</p>
        <p rend="justify">3) Es evidente que la partición no es una solución viable para el problema. Esta medida no hará más que agravar las relaciones entre la comunidad judía y árabe.</p>
        <p rend="justify">4) Tampoco contribuirá a la resolución del problema judío a nivel global.</p>
        <p rend="justify">5) Provocará el enfrentamiento entre dos Estados que carecen de fuerza y vitalidad.</p>
        <p rend="justify">6) Se generará una estructura estatal fundamentada en una creencia religiosa, lo cual representa un riesgo potencial, considerando los lazos de sus líderes con diversos sectores[60].</p>
        <p rend="justify">Asimismo, Sīzā Nabarāwī respaldaba la iniciativa del ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Wāṣif Buṭrus Gālī, de firmar un tratado de alianza entre Palestina e Inglaterra, similar a los ya establecidos con Egipto e Irak. Este ministro propuso un acuerdo que garantizara los derechos de las partes involucradas, respetando ambas religiones y restringiendo la inmigración judía de manera que no perjudicara los derechos e intereses de la población árabe. Wāṣif Buṭrus Gālī abogaba por una solución pacífica a este conflicto, permitiendo la coexistencia de las tres religiones, utilizando como referente el modelo de convivencia de al-Andalus: “[…] sur cette terre de prédilection, Chrétiens, Juifs et Musulmans étaient tous unis par un même amour pour les lettres, les sciences et les arts, donnant au monde cette exemple unique, de collaborateur ensemble à l’édification d’une civilisation commune”[61].</p>
        <p rend="justify">Sin embargo, en 1939, durante el congreso en Copenhague, la perspectiva de paz se desvaneció debido a la inminente guerra en Occidente y a la agitación violenta en Palestina[62]. Desde entonces, la presidenta de la UFE, Hudà Ša‘rāwī, centró sus esfuerzos en la causa palestina[63]. En su obra Feminists, Islam, and Nation, Margot Badran sostiene que, aunque inicialmente se aceptaron las diferencias con la expectativa de resolverlas en el futuro, las experiencias de las feministas egipcias con la AIM demostraron cómo el feminismo de esta organización estaba vinculado con los intereses del imperialismo occidental[64]. Además, Sīzā Nabarāwī señaló que los objetivos de las mujeres en Occidente diferían de Oriente, y defendió la unión de las reivindicaciones de las mujeres árabes.</p>
        <p rend="justify">La fuerte tensión manifestada en torno a la cuestión de la inmigración judía, evidente entre Rosa Manus y las delegadas egipcias, revelaron las divisiones internas dentro del feminismo de la AIM y subrayó las limitaciones de la solidaridad femenina en contextos de la lucha nacionalista[65]. Sus desacuerdos desvelaron que, a pesar del ideal de cooperación, en la AIM era evidente la falta de un espíritu colaborativo e imparcial. Sīzā Nabarāwī observó que las representantes de las delegaciones europeas superaban ampliamente a la de los países orientales, siendo Egipto e India las únicas naciones no europeas con delegadas presentes. A su juicio, las acciones de la AIM, que tendían a criticar determinados regímenes favoreciendo los intereses de sus propios gobiernos, evidenciaban una falta de compromiso con la justicia y la paz global. La controversia alcanzó su apogeo cuando Hudà Ša‘rāwī propuso enviar un mensaje de apoyo a las mujeres palestinas, lo que provocó fuertes objeciones por parte de las delegadas judías. Este suceso, sumado a la falta de interés mostrado ante el arresto en 1938 de la activista palestina Sāḏiŷ Naṣṣār por parte del gobierno británico, que la consideraba una peligrosa agitadora, puso de manifiesto una preocupante discriminación. La AIM parecía mostrar un compromiso desigual hacia sus miembros, dependiendo de su nacionalidad y del contexto político al que pertenecían. Esto llevó a Sīzā Nabarāwī a concluir que la reunión fue decepcionante, desviando a la Alianza de su misión feminista y pacifista. Aquel evento insatisfactorio demostró la necesidad de revisar los objetivos y prácticas de la AIM para garantizar una verdadera solidaridad y equidad entre todas sus miembros, independientemente de su origen y sus inclinaciones políticas.</p>
        <p rend="justify">El Congreso de Mujeres Árabes a favor de Palestina en El Cairo (1938)</p>
        <p rend="justify">En Palestina, la intensificación de la represión de la población árabe por parte de las autoridades británicas, junto con el incremento de la inmigración judía, desencadenó la revuelta árabe entre 1936 y 1939. Como respuesta a este levantamiento, Hudà Ša‘rāwī anunció en 1938 en L’Egyptienne la organización de un importante congreso dedicado a Palestina, tras las solicitudes recibidas de activistas palestinas y de otros países árabes: “Un grand évènement historique en perspective: Premier Congrès des Femmes d’Orient en faveur de la Palestine”[66]. El 15 noviembre 1939, la revista al-Miṣriyya compartió la publicación de las actas del Congreso de Mujeres Árabes de El Cairo bajo el título “Kitāb al-mar’a al-‘arabiyya wa-qaḍiyyat Filasṭīn” (Las mujeres árabes y la cuestión Palestina)</p>
        <p rend="justify">En dicha obra se encuentra un índice completo de todas las actividades organizadas antes y después del Congreso de Mujeres Árabes. Antes de comenzar con las presentaciones, se abordaron las razones que motivaron la organización de este evento, destacando el pacto de Gran Bretaña con los árabes y la Declaración Balfour. Se abordó la participación de las mujeres palestinas en la causa nacional y se revisaron las resoluciones de la UFE sobre la situación en Palestina. Además, se compartieron telegramas y cartas entre líderes femeninas de diversas regiones, incluyendo correspondencia entre la UFE, el Comité de Mujeres de Jerusalén, y otros líderes políticos nacionales[67].</p>
        <p rend="justify">Durante el congreso, el programa diseñado por el comité se dividió en tres sesiones[68]. La primera comenzó con la recepción de las delegadas sirias y libanesas, quienes visitaron la Compañía Miṣr de venta de productos egipcios y las Pirámides de Giza. Hudà Ša‘rāwī organizó una recepción en su casa para dar la bienvenida a las delegadas. Más tarde, se recibieron a las delegadas iraquíes y se presentó la lista de representantes de los países árabes. La sesión de apertura incluyó la interpretación del himno de Palestina, varios discursos de apertura por parte de Hudà Ša‘rāwī y otras líderes políticas de las naciones invitadas. La segunda sesión abordó nuevos temas, con discursos de la presidenta y otras figuras destacadas como la siria Nāzik al-‘Ābid Bayhum y la palestina Su‘ād Fahmī l-Ḥusaynī. La sesión de clausura incluyó la presentación de informes, decisiones finales y discursos de cierre, concluyendo con la lectura de cartas y telegramas recibidos durante el congreso.</p>
        <p rend="justify">Para cerrar el congreso, decidieron enviar telegramas a líderes religiosos y políticos como el Papa y el presidente Roosevelt. Además, se presentaron las decisiones del congreso al rey y a representantes oficiales, y se despidió a las delegadas árabes. Además, se emitieron declaraciones y cartas en respuesta a la situación en Palestina, y se formó un comité central del congreso. En cuanto a las actividades turísticas, incluyeron una visita a la fábrica de cerámica de Hudà Ša‘rāwī, un crucero por el Nilo y dos eventos benéficos para recaudar fondos para los afectados en Palestina: un concierto de la afamada Umm Kulṯūm y otro en la Ópera Real[69].</p>
        <p rend="justify">El congreso aprobó resoluciones claves en apoyo del derecho del pueblo árabe a establecer Palestina como un Estado independiente, con un gobierno representativo que reflejara la composición demográfica de la población árabe. Además, se exigió un cese total de la inmigración sionista hacia Palestina. Se instó a las naciones y asociaciones árabes a contribuir material y moralmente a la causa palestina, y se propuso la creación de un comité general árabe con representación en cada país. También se fomentó la defensa de los derechos árabes en Palestina a través de la formación de comités específicos en toda la región[70]. El evento en cuestión constituyó el primer congreso organizado por mujeres árabes, con el objetivo de analizar la cuestión palestina y proponer soluciones pacíficas para detener la inmigración sionista. Tal migración se consideraba una amenaza que no solo comprometía a Palestina, sino que también tenía repercusiones en toda la región de Oriente Medio.</p>
        <p rend="justify">Las participantes denunciaron la política británica y una delegación de mujeres palestinas fue recibida con una calurosa bienvenida. Asimismo, otros grupos, como el partido político Miṣr al-Fatāt, liderado por Aḥmad Ḥusayin, expresaron su preocupación por las atrocidades cometidas por los británicos en la región. Tanto la UFE como Miṣr al-Fatāt, se manifestaron en contra de las acciones británicas en Palestina y brindaron su apoyo a este territorio.</p>
        <p rend="justify">Sīza Nabarāwī compartió aquel histórico evento en su artículo “Le Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine”, donde aprovechó la oportunidad para destacar la contribución de las mujeres en el ámbito político. En su reflexión, subrayó cómo su participación evidenciaba que siglos de reclusión no habían logrado apagar el compromiso ni la determinación de las mujeres árabes por defender una causa justa y digna[71]. En este congreso participaron 23 delegadas provenientes de Palestina, así como 65 delegadas de Irak, Siria, Líbano, India, Irán y Egipto. Sīza Nabarāwī destacó que algunas de ellas vivieron su primera experiencia de emancipación al viajar solas, mientras que otras realizaron sacrificios económicos significativos para poder asistir. Entre las participantes destacaron Īfā (Eva) Ḥabīb al-Maṣrī, Munīra Ṯābit, Hawwā’ Idrīs y Na‘īma al-Ayyūbī.</p>
        <p rend="justify">La resolución del conflicto en Palestina resultaba imperativa debido a la prolongada inestabilidad en la región, que había tenido profundas repercusiones humanitarias, sociales y políticas. La continua violencia y el desasosiego generado afectaron gravemente tanto a las poblaciones locales como a la estabilidad regional. Además, la falta de un acuerdo duradero perpetuó ciclos de enfrentamiento que complicaron los esfuerzos para la paz. Cada día aumentaba el número de huérfanos, viudas y víctimas que sufrían hambruna y detenciones por proclamar su independencia y defender su territorio: “Bref la sauvagerie la plus cruelle se manifeste quotidiennement par le meurtre d’enfants innocents, la destruction des habitations et les attaques des Lieux Saints aux moments de prières”[72]. Por lo tanto, abordar y resolver aquel conflicto no solo era crucial para el bienestar inmediato de los afectados, sino también para la promoción de un entorno más estable y pacífico en el contexto internacional.</p>
        <p rend="justify">El discurso de apertura fue el 15 de octubre ofrecido por su organizadora, Hudà Ša‘rāwī. En su exposición enfatizó “la situación anormal” en Palestina debido a las promesas contradictorias hechas a los judíos y árabes por el Poder Mandatario: “rendant celle-ci responsable du conflit actuel entre juifs et musulmans, comme des troubles, des massacres, des exécutions qui plongent ce pays dans la désolation et la misère les plus complètes”[73]. Terminó su intervención instando a los egipcios a ayudar a sus hermanos palestinos tanto material como moralmente. Otras ponentes sostuvieron, apoyándose en la historia, la geografía y el derecho, que la Declaración Balfour era ilegítima. Asimismo, alertaron sobre las serias repercusiones políticas y económicas que su aplicación podría tener en la independencia de Palestina y en los Estados musulmanes circundantes.</p>
        <p rend="justify">Sīzā Nabarāwī explicó que, al apoyar decididamente las reivindicaciones árabes, las delegadas no lo hicieron motivadas por el fanatismo religioso o étnico, pues la notable participación de mujeres cristianas refutaba esta suposición. Más bien, expresaron su apoyo en nombre del derecho, la justicia y la humanidad. Por otro lado, criticaba con dureza la indiferencia de Europa al decidir no implicarse en este asunto: “[…], nos sœurs d’Occident n’ont prêté aucune attention à la douloureuse tragédie qui se déroule en Orient, oubliant que la paix universelle ne peut s’obtenir que si la justice et la concorde règnent dans toutes les parties du globe”[74]. Ante la falta de apoyo por parte de las mujeres de Occidente, Sīzā Nabarāwī declaró que “il était du devoir de ces dernières, de s’unir, de se défendre contre les dangereuses visées d’un impérialisme qui menace leurs époux, leurs frères, leur fils, dans ce qu’il y a de plus cher à tout être humain: sa liberté et sa dignité”[75].</p>
        <p rend="justify">Aquel mes, Hudà Ša‘rāwī publicó en L’Egyptienne un compendio de 22 puntos que sintetizaban las conclusiones del congreso, bajo el título “Résolutions du Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine tenu au Caire du 15 au 18 Octobre 1938”[76]. En el transcurso de este evento dedicado a la crisis palestina, las participantes atribuyeron la responsabilidad de esta a las potencias europeas. Se planteó la posibilidad de contactar con líderes internacionales con la intención de que intervinieran en el conflicto y lo resolvieran de manera justa. Algunos de los líderes mencionados fueron Neville Chamberlain, Adolf Hitler, Benito Mussolini y Édouard Daladier. Asimismo, se realizó un llamamiento a dirigentes árabes y musulmanes para que, aprovechando su influencia, detuvieran esta injusticia. Además, se instó a las asociaciones de mujeres de todo el mundo para respaldar sus vindicaciones. Por otro lado, pidieron la liberación de prisioneros y el desarme de los judíos. También decidieron fomentar el comercio árabe y crear comités de mujeres para la defensa de Palestina. Concluyeron expresando su gratitud por el apoyo recibido tanto a nivel nacional como internacional. Las resoluciones resultantes fueron enviadas a las autoridades británicas con la expectativa de que aceptaran las perspectivas planteadas y pusieran fin a la violencia en el país, en concordancia con su deber de proteger y garantizar la seguridad de sus ciudadanos[77].</p>
        <p rend="justify">Pese a la crítica situación que sufría Palestina, Sīzā Nabarāwī consideraba que también se trataba de una oportunidad para que las mujeres de Oriente fortalecieran la unión que la política imperialista intentaba destruir: “les liens naturels qui unissent les peuples arabes et qui sont nés d’une même culture, d’une commune tradition d’aspirations semblables et d’un sort presque identique”[78]. El congreso respaldó la creación de la Liga Árabe y exigió la repatriación de deportados y la liberación de detenidos políticos no condenados en Egipto, Irak, Siria, Palestina y Líbano.</p>
        <p rend="justify">Tras este congreso celebrado en 1938, se llevó a cabo el segundo Congreso de Mujeres Árabes en 1944. Durante este evento, se reunieron representantes de Transjordania, Palestina, Irak, Siria y Líbano, y se manifestaron varias reivindicaciones de gran relevancia. Una de estas demandas fue la igualdad de derechos con los hombres, reconociendo el papel fundamental de las mujeres en la sociedad árabe. Además, se enfatizó la importancia de defender los derechos de los árabes en Palestina, en medio del conflicto y la resolución sobre la partición del territorio. Maria Najjar declara que la UFE fue la primera precursora del feminismo panarabista durante la década de los años cuarenta: “in response to the growing universalist tendencies of international feminist bodies that assumed homogeneity of women’s circumstances, oppressions, and demands across contexts”[79].</p>
        <p rend="justify">Finalmente, en 1944, Hudà Ša‘rāwī y Sīzā Nabarāwī fundaron la Unión Feminista Árabe (al-Ittiḥād al-Nisā’ī l-‘Arabī) con miembros que representaban al Reino de Transjordania, Palestina, Irak, Siria y Líbano. Durante la reunión, la destacada activista egipcia Sīzā Nabarāwī declaró con entusiasmo que las mujeres egipcias estaban orgullosas de haber sido las primeras en plantear la idea de la unidad árabe durante el primer congreso de mujeres árabes en 1938[80]. Esta declaración refleja el compromiso de las mujeres egipcias con la causa palestina y su determinación para luchar por los derechos y la justicia para los árabes. No obstante, Fleischmann sostiene que Hudà Ša‘rāwī, en realidad fundó la Liga de Mujeres Árabes durante su visita en Palestina en 1937[81]. La participación de las activistas árabes a favor de la lucha de los derechos y la justicia para el pueblo palestino fue un capítulo crucial en la historia de las mujeres árabes. Unos meses más tarde de la muerte de Ša‘rāwī el 12 de diciembre de 1947, se estableció oficialmente el estado de Israel.</p>
        <p rend="justify">Conclusiones</p>
        <p rend="justify">A lo largo de estas páginas, se ha estudiado el discurso de los órganos periodísticos de la Unión Feminista Egipcia, L’Egyptienne y al-Miṣriyya, analizando cómo sus líderes, Hudà Ša‘rāwī y Sīzā Nabarāwī, enmarcaron la lucha por la libertad de Palestina dentro de su agenda política, feminista y social. La ubicuidad del debate palestino-israelí, que dominaba la esfera pública árabe, evidencia el surgimiento de una nueva corriente política que abogaba por la consolidación de lazos más fuertes entre las naciones árabes. Este fenómeno no solo ha contribuido a la redefinición y la consolidación de la identidad árabe, sino que también ha valorizado la implicación de estas activistas en la configuración de los nuevos movimientos políticos. Es importante subrayar que la UFE demostró una gran perspicacia durante el Congreso de Copenhague en 1939. En este evento, la delegación egipcia reconoció el peligro que representaba el crecimiento de la inmigración judía en Palestina, especialmente después de la persecución sufrida por los judíos a manos de los nazis.</p>
        <p rend="justify">A pesar de su interés común por la paz mundial, la AIM no abogó por la liberación del pueblo palestino frente a las colonias británicas y la inmigración judía. En consecuencia, la UFE, junto con otras asociaciones de Palestina y Líbano, organizaron un movimiento reivindicador aislado de las miembros europeas de la AIM. Debido al conflicto de intereses no podían contar con su ayuda para reivindicar la libertad de Palestina, pese a que activistas como Rosa Welt-Straus deseaban mantener la alianza con la UFE. Las delegadas aspiraron a fundar un nuevo feminismo árabe autónomo, independiente de las feministas occidentales, definiendo el feminismo en sus propios términos mientras se inspiraban en modelos occidentales.</p>
        <p rend="justify">En conclusión, los resultados de este estudio tienen implicaciones claves para comprender el desarrollo del feminismo en el mundo árabe durante la primera mitad del siglo XX. Primero, se evidencia cómo el activismo de la UFE trascendió los límites de la lucha local por los derechos de las mujeres, posicionándose también como un actor clave en la defensa de la libertad del pueblo palestino. Esto resalta la intersección entre el feminismo y el panarabismo, sugiriendo que los movimientos de mujeres en el contexto árabe no solo se centraron en cuestiones de género, sino que también adoptaron posiciones firmes frente a los temas de colonialismo e imperialismo. Además, los hallazgos sobre el deterioro de las relaciones entre la UFE y las delegadas europeas de la AIM indican una brecha en la solidaridad feminista global, marcando un punto de inflexión en la orientación política de las asociaciones de mujeres árabes hacia una alianza más regional. Este cambio no solo fortaleció la unión entre las activistas árabes, sino que también delineó una crítica temprana a la hegemonía occidental dentro de los movimientos feministas internacionales, aportando una perspectiva crucial para los estudios contemporáneos sobre el feminismo postcolonial y las relaciones internacionales en el mundo árabe.</p>
      </div>
      <div type="bibliography">
        <head>Bibliografía</head>
        <p rend="justify">“Arab protest delegations, demonstrations and strikes against British policy in Palestine (subsequent to the foregoing disturbances [1929 riots]). Arab womens’ delegation to the High Commissioner. Taken at the entrance of residency”. Fotografía de Library of Congress. www.loc.gov/item/2019706516/ [consultado el 15/07/2024].</p>
        <p rend="justify">“A Palestinian Women’s Delegation Protesting in Front of the British High Commissioner, 1929”. Fotografía de The Palestinian Museum Digital Archive. https://palarchive.org/index.php/Detail/objects/9192/lang/ en_US [consultado el 22/07/2024].</p>
        <p rend="justify">BADRAN, Margot. Feminists, Islam, and Nation: Gender and the Making of Modern Egypt. Princeton: Princeton University Press, 1994.</p>
        <p rend="justify">BADRAN, Margot. “Rosa Manus in Cairo, 1935, and Copenhagen, 1939: Encounters with Egyptians”. En Myriam EVERARD y Francisca de HAAN (eds.). Rosa Manus (1881-1942): The International Life and Legacy of a Jewish Dutch Feminist. Boston: Brill, 2017, pp. 184-206. https://doi.org/ 10.1163/9789004333185.</p>
        <p rend="justify">Ceza Nabarāwi. L’histoire d’une lutte pour assurer la liberté de la femme et de la nation. République Arabe d’Égypte. Service de l’État pour l’Information, 1980.</p>
        <p rend="justify">CLEVELAND, William L. y BUNTON, Martin P. A History of the Modern Middle East. New York: Routledge, 2024.</p>
        <p rend="justify">CONTRERAS PÉREZ, Fátima. “El activismo feminista de la revista L´Egyptienne (1925-1940): el periodismo de Sīza Nabarāwi.”, Revista Estudos Feministas, 30, 3 (2022), pp. 1-13. DOI: https://doi.org/10.1590/1806-9584-2022v30n379284</p>
        <p rend="justify">“Échos d’Orient. En Palestine, musulmanes et chrétiennes ont manifesté, sans voile”. L’Egyptienne, 51 (1929), p. 40.</p>
        <p rend="justify">“Échos d’Orient. L’activité de Mme la Desse Rosa Welt-Strauss”. L’Egyptienne, 42 (1928), p. 40.</p>
        <p rend="justify">“Échos d’Orient. Une victoire de nos sœurs israélites”. L’Egyptienne, 13 (1926), p. 27.</p>
        <p rend="justify">“Échos d’Orient. Le Congrès Oriental Arabe de Damas”. L’Egyptienne, 54 (1930), p. 33.</p>
        <p rend="justify">“Égypt”. Jus Suffragii, 32, 1 (1937), p. 4.</p>
        <p rend="justify">“L’Egyptienne”. Jus Suffragii, 29, 951 (1928), p. 14.</p>
        <p rend="justify">FENOGLIO ABD-EL-AAL, Irène. Défense et illustration de l’Egyptienne: Aux débuts d’une expression féminine. El Cairo: CEDEJ, 1988.</p>
        <p rend="justify">FLEISCHMANN, Ellen L. “The Emergence of the Palestinian Women’s Movement, 1929-39”. Journal of Palestine Studies, 29 (2000), pp. 16–32. DOI:10.2307/2676453.</p>
        <p rend="justify">FLEISCHMANN, Ellen L. The Nation and its “New” Women: the Palestinian Womens’ Movement 1920-1948. Berkeley: University of California Press, 2003.</p>
        <p rend="justify">“Glanes. Comment les nègres voient les revendications coloniales allemandes” L’Egyptienne, 103 (1934), pp. 36-37.</p>
        <p rend="justify">“Glanes. Le rassemblement mondial des femmes”. L’Egyptienne, 103 (1934), pp. 40-42.</p>
        <p rend="justify">HABIB AL-MASRI, Eva. “Egypt”. Jus Suffragii, 32, 11-12 (1938), p. 89.</p>
        <p rend="justify">HATEM, Mervat. “Egyptian Upper- and Middle-Class Women’s Early Nationalist Discourses on National Liberation and Peace in Palestine (1922–1944)”. Women and Politics 9, 3 (1989), pp. 49-70.</p>
        <p rend="justify">INSOUMISABLE. “A propos de la Conférence de Londres”. L’Egyptienne, 153 (1939), p. 7.</p>
        <p rend="justify">JANKOWSKI, James. “Egyptian Responses to the Palestine Problem in the Interwar Period”. International Journal of Middle East Studies, 12, 1 (1980), pp. 1–38. http://www.jstor.org/stable/163625.</p>
        <p rend="justify">JOSEPH, Suad y ZAATARI, Zeina. Routledge Handbook on Women in the Middle East. New York: Routledge, Taylor &amp; Francis Group, 2023.</p>
        <p rend="justify">KAYALI, Liyana. Palestinian Women and Popular Resistance: Perceptions, Attitudes and Strategies. Nueva York: Routledge, Taylor &amp; Francis Group, 2021.</p>
        <p rend="justify">“Kitāb al-mar’a al-‘arabiyya wa-qaḍiyyat Filasṭīn”. Al-Miṣriyya, 1939, p. 9.</p>
        <p rend="justify">Kitāb al-mar’a al-‘arabiyya wa-l-qaḍiyyat Filasṭīn. El Cairo: al-Maṭba‘a al-‘Aṣriyya bi-Miṣr, 1939.</p>
        <p rend="justify">LOPEZ GARCÍA, Bernabé. El mundo arabo-islámico contemporáneo. Madrid: Síntesis, 1997.</p>
        <p rend="justify">MAIR, Lucy. “The Conflict in Palestine”. Jus Suffragii, 24, 5 (1930), pp. 61-62.</p>
        <p rend="justify">MARISCOTTI, Cathlyn. Gender and Class in the Egyptian Women’s Movement 1925-1939: Changing Perspectives. Nueva York: Syracuse University Press, 2008.</p>
        <p rend="justify">MOGANNAM, Matiel E. T. The Arab Woman and the Palestine Problem. Westport, Conn.: Hyperion Press, 1976.</p>
        <p rend="justify">MOKALLED, Sandra N. Faces of Feminism in Early Twentieth Century Egypt. Clemson University, Tesis Doctoral, 2016.</p>
        <p rend="justify">NABARAWI, Siza. “Conference of the Women’s International Zionist Organisation (The Wizo.) August 8th to 14th”. Jus Suffragii, 28, 1 (1933), p. 6.</p>
        <p rend="justify">NABARAWI, Siza. “L’Égypte. Succès Féministes”. Jus Suffragii, 28, 1 (1933), p. 6.</p>
        <p rend="justify">NABARAWI, Siza. “La véritable mission des Congrès Féminins”. L’Egyptienne, 102 (1934), pp. 3-5.</p>
        <p rend="justify">NABARAWI, Siza. “Une réunion pacifiste au Caire”. L’Egyptienne, 116 (1935), pp. 27-28.</p>
        <p rend="justify">NABARAWI, Siza. “Rassemblement pour la Paix et la S.D.N. à Alexandrie le 4 Juin”. L’Egyptienne, 123 (1936), pp. 2-4.</p>
        <p rend="justify">NABARAWI, Siza. “L’Égypte à S.D.N”. L’Egyptienne, 137 (1937), pp. 2-4.</p>
        <p rend="justify">NABARAWI, Siza. “Le Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine”. L’Egyptienne, 148 (1938), pp. 2-14.</p>
        <p rend="justify">NABARAWI, Siza. “La délégation égyptienne au Congrès de Copenhague”. L’Egyptienne, 157 (1939), pp. 2-10.</p>
        <p rend="justify">NAJJAR, Maria. “Reviving Pan-Arabism in Feminist Activism in the Middle East”. Kohl: A Journal for Body and Gender Research, 6, 1 (2020), pp. 119-132. https://doi.org/10.36583/2020060113.</p>
        <p rend="justify">NAJJAR, Orayb Aref y WARNOCK, Kitty. Portraits of Palestinian Women. Salt Lake City: University of Utah Press, 1992.</p>
        <p rend="justify">“Rassemblement pour la Paix et la S.D.N. au Caire le 26 Juin 1936”. L’Egyptienne, 124 (1935), pp. 26-27.</p>
        <p rend="justify">RUIZ DE ALMODÓVAR, Caridad. Historia del movimiento feminista egipcio. Granada: Universidad de Granada, 1989.</p>
        <p rend="justify">SHA‘RAWI, Hudà. “Egypt. First Deputation from Women to a Minister”. Jus Suffragii, 17, 10 (1923), p. 165.</p>
        <p rend="justify">SHA‘RAWI, Hudà. “Muškilat Filasṭīn”. Al-Miṣriyya, 11 (1937), pp. 2-3.</p>
        <p rend="justify">SHA‘RAWI, Hudà. “Résolutions du Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine tenu au Caire 1938”. L’Egyptienne, 148 (1938), pp. 15-17.</p>
        <p rend="justify">SHA‘RAWI, Hudà. “Un grand évènement historique en perspective: Premier Congrès des Femmes d’Orient en faveur de la Palestine”. L’Egyptienne, 146 (1938), pp. 2-4.</p>
        <p rend="justify">SHA‘RAWI, Hudà. “Lettre ouverte de Madame Hoda Charaoui à Monsieur Neville Chamberlain Premier Ministre du Cabinet Britannique”. L’Egyptienne, 154 (1939), pp. 13-15.</p>
        <p rend="justify">SHA‘RAWI, Hudà. “Makanat al-mar’a fī l-balad al-‘arabī’” En al-ʻĀlam al-ʻarabī l-yawm. Silsilat buḥūṯ fī l-ʻālam al-ʻarabī l-yawm. El Cairo: al-Ŷāmi‘a al-Amrīkiyya, 1946, pp. 76-83. https://hdl.handle.net/2333.1/kd51cdp8</p>
        <p rend="justify">SHARAWI LAFRANCHI, Sania. Casting off the Veil: The Life of Huda Shaarawi, Egypt's First Feminist. Londres: I. B. Tauris, 2012.</p>
        <p rend="justify">“L’Union Féministe Égyptienne et les victimes de Palestine”. L’Egyptienne, 124 (1935), p. 33.</p>
        <p rend="justify">WEBER, Charlotte. “Unveiling Scheherazade: Feminist Orientalism in the International Alliance of Women, 1911-1950”. Feminist Studies, 27, 1 (2001), pp. 125–57. https://doi.org/10.2307/3178453.</p>
        <p rend="justify">WEBER, Charlotte. “Between Nationalism and Feminism: The Eastern Women's Congresses of 1930 and 1932”. Journal of Middle East Women’s Studies, 4 (2008), pp. 83-106. https://doi.org/10.2979/MEW.2008.4.1.83.</p>
        <p rend="justify">WELT-STRAUSS, Rosa. “Arab Women in Congress”. Jus Suffragii, 24, 4 (1930), p. 43.</p>
        <p>[1]. Ruiz de Almodóvar. Historia del movimiento feminista egipcio, pp. 105-154.</p>
        <p>[2]. Contreras Pérez. “El activismo feminista de la revista L´Egyptienne (1925-1940): el periodismo de Sīza Nabarāwi.”, p. 5.</p>
        <p>[3]. Fenoglio Abd-el-Aal. Défense et illustration de L’Egyptienne, p. 84.</p>
        <p>[4]. “Échos d’Orient. L’activité de Mme la Desse Rosa Welt-Strauss.”, p. 40.</p>
        <p>[5]. Ibidem.</p>
        <p>[6]. “Échos d’Orient. Une victoire de nos sœurs israélites.”, p. 27.</p>
        <p>[7]. Nabarāwī. “La véritable mission des Congrès Féminins.”, pp. 3-5.</p>
        <p>[8]. “Glanes. Le rassemblement mondial des femmes.”, pp. 40-42.</p>
        <p>[9]. “Glanes. Comment les nègres voient les revendications coloniales allemandes”, pp. 36-37.</p>
        <p>[10]. Badran. Feminists, Islam and Nation, p. 106.</p>
        <p>[11]. Idem, p. 107.</p>
        <p>[12]. Información recopilada de los archivos de Glasgow Women’s Library y de LSE Digital Library (London School of Economics and Political Science).</p>
        <p>[13]. Sha‘rawi. “Egypt. First Deputation from Women to a Minister”, p. 165.</p>
        <p>[14]. Habib al-Masri. “Egypt”, p. 89.</p>
        <p>[15]. Nabarawi. “L’Égypte. Succès Féministes”, p. 6.</p>
        <p>[16]. “Egypt”, p. 4.</p>
        <p>[17]. “L’Egyptienne”, p. 14.</p>
        <p>[18]. Weber. “Unveiling Scheherazade”, p. 138.</p>
        <p>[19]. Kitāb al-mar’a al-‘arabiyya wa-l-qaḍiyyat Filasṭīn, p. 9.</p>
        <p>[20]. López García. El mundo arabo-islámico contemporáneo, pp. 144-148.</p>
        <p>[21]. Fleischmann. “The Emergence of the Palestinian Women’s Movement, 1929-39”, p. 17.</p>
        <p>[22]. Idem, p. 17.</p>
        <p>[23]. Orayb y Warnock. Portraits of Palestinian Women, p. 233.</p>
        <p>[24]. Kayali. Palestinian Women and Popular Resistance.</p>
        <p>[25]. Fleischmann. The Nation and its “New” Women, p. 281.</p>
        <p>[26]. Nabarawi. “Conference of the Women’s International Zionist Organisation”, p. 6.</p>
        <p>[27]. Fleischmann. “The Emergence of the Palestinian Women’s Movement, 1929-39”.</p>
        <p>[28]. Cleveland y Bunton. A History of the Modern Middle East, p. 362.</p>
        <p>[29]. Joseph y Zaatari. Routledge Handbook on Women in the Middle East.</p>
        <p>[30]. Información obtenida de una fotografía disponible en Library of Congress: “Arab protest delegations, demonstrations and strikes against British policy in Palestine (subsequent to the foregoing disturbances [1929 riots]). Arab womens’ delegation to the High Commissioner. Taken at the entrance of residency”.</p>
        <p>[31]. Información obtenida de una fotografía disponible en The Palestinian Museum Digital Archive: “A Palestinian Women’s Delegation Protesting in Front of the British High Commissioner, 1929”.</p>
        <p>[32]. “Échos d’Orient. En Palestine, musulmanes et chrétiennes ont manifesté, sans voile”, p. 40.</p>
        <p>[33]. Mogannam. The Arab Woman and the Palestine Problem, p. 76.</p>
        <p>[34]. Idem, p. 70.</p>
        <p>[35]. Kayali. Palestinian Women and Popular Resistance.</p>
        <p>[36]. Jankowski. “Egyptian Responses to the Palestine Problem in the Interwar Period”, p. 9.</p>
        <p>[37]. Idem, p. 3.</p>
        <p>[38]. “Echos d’Orient. Le Congrès Oriental Arabe de Damas”, p. 33.</p>
        <p>[39]. Fleischmann. The Nation and its “New” Women, pp. 182-187.</p>
        <p>[40]. Weber. “Between Nationalism and Feminism”, p. 87.</p>
        <p>[41]. Hatem. “Egyptian Upper- and Middle-Class Women’s Early Nationalist Discourses”, pp. 49-70.</p>
        <p>[42]. Idem, p. 57.</p>
        <p>[43]. Sharawi Lanfranchi. Casting off the veil, p. 224.</p>
        <p>[44]. “L’Union Féministe Égyptienne et les victimes de Palestine”, p. 33.</p>
        <p>[45]. Nabarawi. “Une réunion pacifiste au Caire”, pp. 27-28.</p>
        <p>[46]. Sharawi Lafranchi. Casting off the Veil, p. 215.</p>
        <p>[47]. Weber. “Unveiling Scheherazade”, p. 138.</p>
        <p>[48]. Welt-Strauss. “Arab Women in Congress”, p. 43.</p>
        <p>[49]. Mair. “The Conflict in Palestine”, pp. 61-62.</p>
        <p>[50]. Nabarawi. “Rassemblement pour la Paix et la S.D.N. à Alexandrie le 4 Juin”, pp. 2-4.</p>
        <p>[51]. “Rassemblement pour la Paix et la S.D.N. au Caire le 26 Juin 1936”, pp. 26-27.</p>
        <p>[52]. Mariscotti. Gender and Class in the Egyptian Women’s Movement 1925-1939, p. 121.</p>
        <p>[53]. Mokalled. Faces of Feminism in Early Twentieth Century Egypt, p. 59.</p>
        <p>[54]. López García. El mundo arabo-islámico contemporáneo, pp. 144-148.</p>
        <p>[55]. Insoumisable. “A propos de la Conférence de Londres”, p. 7.</p>
        <p>[56]. Idem.</p>
        <p>[57]. Sha‘rawi. “Lettre ouverte de Madame Hoda Charaoui à Monsieur Neville Chamberlain Premier Ministre du Cabinet Britannique”, pp. 13-15.</p>
        <p>[58]. Ibidem.</p>
        <p>[59]. Ša‘rāwī. “Muškilat Filasṭīn”, pp. 2-3.</p>
        <p>[60]. Nabarawi. “L’Égypte à S.D.N.”, pp. 2-4.</p>
        <p>[61]. Ibidem.</p>
        <p>[62]. Nabarāwī. “La délégation égyptienne au Congrès de Copenhague”, pp. 2-10.</p>
        <p>[63]. Entrevista a la investigadora Margot Badran y a Sania Sharawi Lafranchi, nieta de Hudà Ša‘rāwī, en El Cairo el 11 de diciembre del 2023.</p>
        <p>[64]. Badran. Feminists, Islam, and Nation, p. 238.</p>
        <p>[65]. Badran. “Rosa Manus in Cairo, 1935, and Copenhagen, 1939”.</p>
        <p>[66]. Ša‘rāwī. “Un grand évènement historique en perspective”, pp. 2-4.</p>
        <p>[67]. Kitāb al-mar’a al-‘arabiyya wa-l-qaḍiyyat Filasṭīn, p. 9.</p>
        <p>[68]. Idem, pp. 22-228.</p>
        <p>[69]. Idem, pp. 231-276.</p>
        <p>[70]. Shaʻrāwī. “Makanat al-mar’a fī l-balad al-‘arabī”, pp. 82-83.</p>
        <p>[71]. Nabarāwi. “Le Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine”, pp. 2-14.</p>
        <p>[72]. Ša‘rāwī. “Un grand évènement historique en perspective ”, pp. 2-4.</p>
        <p>[73]. Nabarāwi. “Le Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine”, p. 12.</p>
        <p>[74]. Ibidem.</p>
        <p>[75]. Ibidem.</p>
        <p>[76]. Ša‘rāwī. “Résolutions du Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine tenu au Caire 1938”, pp. 15-17.</p>
        <p>[77]. Ša‘rāwī. “Un grand évènement historique en perspective ”, pp. 2-4.</p>
        <p>[78]. Nabarāwī. “Le Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine”, p. 12.</p>
        <p>[79]. Najjar. “Reviving Pan-Arabism in Feminist Activism in the Middle East”, p. 123.</p>
        <p>[80]. Ceza Nabarāwi. L’histoire d’une lutte pour assurer la liberté de la femme et de la nation, pp. 22-23.</p>
        <p>[81]. Fleischmann. The Nation and its “new” Women</p>
      </div>
    </body>
    <back>
      <div type="notes">
        <note n="">[1]. Ruiz de Almodóvar. Historia del movimiento feminista egipcio, pp. 105-154.[2]. Contreras Pérez. “El activismo feminista de la revista L´Egyptienne (1925-1940): el periodismo de Sīza Nabarāwi.”, p. 5.[3]. Fenoglio Abd-el-Aal. Défense et illustration de L’Egyptienne, p. 84.[4]. “Échos d’Orient. L’activité de Mme la Desse Rosa Welt-Strauss.”, p. 40.[5]. Ibidem.[6]. “Échos d’Orient. Une victoire de nos sœurs israélites.”, p. 27.[7]. Nabarāwī. “La véritable mission des Congrès Féminins.”, pp. 3-5.[8]. “Glanes. Le rassemblement mondial des femmes.”, pp. 40-42.[9]. “Glanes. Comment les nègres voient les revendications coloniales allemandes”, pp. 36-37.[10]. Badran. Feminists, Islam and Nation, p. 106.[11]. Idem, p. 107.[12]. Información recopilada de los archivos de Glasgow Women’s Library y de LSE Digital Library (London School of Economics and Political Science). [13]. Sha‘rawi. “Egypt. First Deputation from Women to a Minister”, p. 165.[14]. Habib al-Masri. “Egypt”, p. 89.[15]. Nabarawi. “L’Égypte. Succès Féministes”, p. 6.[16]. “Egypt”, p. 4.[17]. “L’Egyptienne”, p. 14.[18]. Weber. “Unveiling Scheherazade”, p. 138.[19]. Kitāb al-mar’a al-‘arabiyya wa-l-qaḍiyyat Filasṭīn, p. 9. [20]. López García. El mundo arabo-islámico contemporáneo, pp. 144-148.[21]. Fleischmann. “The Emergence of the Palestinian Women’s Movement, 1929-39”, p. 17.[22]. Idem, p. 17.[23]. Orayb y Warnock. Portraits of Palestinian Women, p. 233.[24]. Kayali. Palestinian Women and Popular Resistance.[25]. Fleischmann. The Nation and its “New” Women, p. 281. [26]. Nabarawi. “Conference of the Women’s International Zionist Organisation”, p. 6.[27]. Fleischmann. “The Emergence of the Palestinian Women’s Movement, 1929-39”.[28]. Cleveland y Bunton. A History of the Modern Middle East, p. 362.[29]. Joseph y Zaatari. Routledge Handbook on Women in the Middle East.[30]. Información obtenida de una fotografía disponible en Library of Congress: “Arab protest delegations, demonstrations and strikes against British policy in Palestine (subsequent to the foregoing disturbances [1929 riots]). Arab womens’ delegation to the High Commissioner. Taken at the entrance of residency”.[31]. Información obtenida de una fotografía disponible en The Palestinian Museum Digital Archive: “A Palestinian Women’s Delegation Protesting in Front of the British High Commissioner, 1929”.[32]. “Échos d’Orient. En Palestine, musulmanes et chrétiennes ont manifesté, sans voile”, p. 40.[33]. Mogannam. The Arab Woman and the Palestine Problem, p. 76.[34]. Idem, p. 70.[35]. Kayali. Palestinian Women and Popular Resistance.[36]. Jankowski. “Egyptian Responses to the Palestine Problem in the Interwar Period”, p. 9. [37]. Idem, p. 3. [38]. “Echos d’Orient. Le Congrès Oriental Arabe de Damas”, p. 33.[39]. Fleischmann. The Nation and its “New” Women, pp. 182-187.[40]. Weber. “Between Nationalism and Feminism”, p. 87.[41]. Hatem. “Egyptian Upper- and Middle-Class Women’s Early Nationalist Discourses”, pp. 49-70.[42]. Idem, p. 57.[43]. Sharawi Lanfranchi. Casting off the veil, p. 224.[44]. “L’Union Féministe Égyptienne et les victimes de Palestine”, p. 33.[45]. Nabarawi. “Une réunion pacifiste au Caire”, pp. 27-28.[46]. Sharawi Lafranchi. Casting off the Veil, p. 215.[47]. Weber. “Unveiling Scheherazade”, p. 138.[48]. Welt-Strauss. “Arab Women in Congress”, p. 43.[49]. Mair. “The Conflict in Palestine”, pp. 61-62.[50]. Nabarawi. “Rassemblement pour la Paix et la S.D.N. à Alexandrie le 4 Juin”, pp. 2-4.[51]. “Rassemblement pour la Paix et la S.D.N. au Caire le 26 Juin 1936”, pp. 26-27.[52]. Mariscotti. Gender and Class in the Egyptian Women’s Movement 1925-1939, p. 121.[53]. Mokalled. Faces of Feminism in Early Twentieth Century Egypt, p. 59.[54]. López García. El mundo arabo-islámico contemporáneo, pp. 144-148.[55]. Insoumisable. “A propos de la Conférence de Londres”, p. 7.[56]. Idem.[57]. Sha‘rawi. “Lettre ouverte de Madame Hoda Charaoui à Monsieur Neville Chamberlain Premier Ministre du Cabinet Britannique”, pp. 13-15.[58]. Ibidem.[59]. Ša‘rāwī. “Muškilat Filasṭīn”, pp. 2-3.[60]. Nabarawi. “L’Égypte à S.D.N.”, pp. 2-4.[61]. Ibidem.[62]. Nabarāwī. “La délégation égyptienne au Congrès de Copenhague”, pp. 2-10.[63]. Entrevista a la investigadora Margot Badran y a Sania Sharawi Lafranchi, nieta de Hudà Ša‘rāwī, en El Cairo el 11 de diciembre del 2023.[64]. Badran. Feminists, Islam, and Nation, p. 238.[65]. Badran. “Rosa Manus in Cairo, 1935, and Copenhagen, 1939”.[66]. Ša‘rāwī. “Un grand évènement historique en perspective”, pp. 2-4.[67]. Kitāb al-mar’a al-‘arabiyya wa-l-qaḍiyyat Filasṭīn, p. 9. [68]. Idem, pp. 22-228. [69]. Idem, pp. 231-276. [70]. Shaʻrāwī. “Makanat al-mar’a fī l-balad al-‘arabī”, pp. 82-83.[71]. Nabarāwi. “Le Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine”, pp. 2-14.[72]. Ša‘rāwī. “Un grand évènement historique en perspective ”, pp. 2-4.[73]. Nabarāwi. “Le Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine”, p. 12.[74]. Ibidem. [75]. Ibidem.[76]. Ša‘rāwī. “Résolutions du Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine tenu au Caire 1938”, pp. 15-17.[77]. Ša‘rāwī. “Un grand évènement historique en perspective ”, pp. 2-4.[78]. Nabarāwī. “Le Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine”, p. 12.[79]. Najjar. “Reviving Pan-Arabism in Feminist Activism in the Middle East”, p. 123.[80]. Ceza Nabarāwi. L’histoire d’une lutte pour assurer la liberté de la femme et de la nation, pp. 22-23.[81]. Fleischmann. The Nation and its “new” Women</note>
        <note n="1">[1]. Ruiz de Almodóvar. Historia del movimiento feminista egipcio, pp. 105-154.</note>
        <note n="2">[2]. Contreras Pérez. “El activismo feminista de la revista L´Egyptienne (1925-1940): el periodismo de Sīza Nabarāwi.”, p. 5.</note>
        <note n="3">[3]. Fenoglio Abd-el-Aal. Défense et illustration de L’Egyptienne, p. 84.</note>
        <note n="4">[4]. “Échos d’Orient. L’activité de Mme la Desse Rosa Welt-Strauss.”, p. 40.</note>
        <note n="5">[5]. Ibidem.</note>
        <note n="6">[6]. “Échos d’Orient. Une victoire de nos sœurs israélites.”, p. 27.</note>
        <note n="7">[7]. Nabarāwī. “La véritable mission des Congrès Féminins.”, pp. 3-5.</note>
        <note n="8">[8]. “Glanes. Le rassemblement mondial des femmes.”, pp. 40-42.</note>
        <note n="9">[9]. “Glanes. Comment les nègres voient les revendications coloniales allemandes”, pp. 36-37.</note>
        <note n="10">[10]. Badran. Feminists, Islam and Nation, p. 106.</note>
        <note n="11">[11]. Idem, p. 107.</note>
        <note n="12">[12]. Información recopilada de los archivos de Glasgow Women’s Library y de LSE Digital Library (London School of Economics and Political Science).</note>
        <note n="13">[13]. Sha‘rawi. “Egypt. First Deputation from Women to a Minister”, p. 165.</note>
        <note n="14">[14]. Habib al-Masri. “Egypt”, p. 89.</note>
        <note n="15">[15]. Nabarawi. “L’Égypte. Succès Féministes”, p. 6.</note>
        <note n="16">[16]. “Egypt”, p. 4.</note>
        <note n="17">[17]. “L’Egyptienne”, p. 14.</note>
        <note n="18">[18]. Weber. “Unveiling Scheherazade”, p. 138.</note>
        <note n="19">[19]. Kitāb al-mar’a al-‘arabiyya wa-l-qaḍiyyat Filasṭīn, p. 9.</note>
        <note n="20">[20]. López García. El mundo arabo-islámico contemporáneo, pp. 144-148.</note>
        <note n="21">[21]. Fleischmann. “The Emergence of the Palestinian Women’s Movement, 1929-39”, p. 17.</note>
        <note n="22">[22]. Idem, p. 17.</note>
        <note n="23">[23]. Orayb y Warnock. Portraits of Palestinian Women, p. 233.</note>
        <note n="24">[24]. Kayali. Palestinian Women and Popular Resistance.</note>
        <note n="25">[25]. Fleischmann. The Nation and its “New” Women, p. 281.</note>
        <note n="26">[26]. Nabarawi. “Conference of the Women’s International Zionist Organisation”, p. 6.</note>
        <note n="27">[27]. Fleischmann. “The Emergence of the Palestinian Women’s Movement, 1929-39”.</note>
        <note n="28">[28]. Cleveland y Bunton. A History of the Modern Middle East, p. 362.</note>
        <note n="29">[29]. Joseph y Zaatari. Routledge Handbook on Women in the Middle East.</note>
        <note n="30">[30]. Información obtenida de una fotografía disponible en Library of Congress: “Arab protest delegations, demonstrations and strikes against British policy in Palestine (subsequent to the foregoing disturbances [1929 riots]). Arab womens’ delegation to the High Commissioner. Taken at the entrance of residency”.</note>
        <note n="31">[31]. Información obtenida de una fotografía disponible en The Palestinian Museum Digital Archive: “A Palestinian Women’s Delegation Protesting in Front of the British High Commissioner, 1929”.</note>
        <note n="32">[32]. “Échos d’Orient. En Palestine, musulmanes et chrétiennes ont manifesté, sans voile”, p. 40.</note>
        <note n="33">[33]. Mogannam. The Arab Woman and the Palestine Problem, p. 76.</note>
        <note n="34">[34]. Idem, p. 70.</note>
        <note n="35">[35]. Kayali. Palestinian Women and Popular Resistance.</note>
        <note n="36">[36]. Jankowski. “Egyptian Responses to the Palestine Problem in the Interwar Period”, p. 9.</note>
        <note n="37">[37]. Idem, p. 3.</note>
        <note n="38">[38]. “Echos d’Orient. Le Congrès Oriental Arabe de Damas”, p. 33.</note>
        <note n="39">[39]. Fleischmann. The Nation and its “New” Women, pp. 182-187.</note>
        <note n="40">[40]. Weber. “Between Nationalism and Feminism”, p. 87.</note>
        <note n="41">[41]. Hatem. “Egyptian Upper- and Middle-Class Women’s Early Nationalist Discourses”, pp. 49-70.</note>
        <note n="42">[42]. Idem, p. 57.</note>
        <note n="43">[43]. Sharawi Lanfranchi. Casting off the veil, p. 224.</note>
        <note n="44">[44]. “L’Union Féministe Égyptienne et les victimes de Palestine”, p. 33.</note>
        <note n="45">[45]. Nabarawi. “Une réunion pacifiste au Caire”, pp. 27-28.</note>
        <note n="46">[46]. Sharawi Lafranchi. Casting off the Veil, p. 215.</note>
        <note n="47">[47]. Weber. “Unveiling Scheherazade”, p. 138.</note>
        <note n="48">[48]. Welt-Strauss. “Arab Women in Congress”, p. 43.</note>
        <note n="49">[49]. Mair. “The Conflict in Palestine”, pp. 61-62.</note>
        <note n="50">[50]. Nabarawi. “Rassemblement pour la Paix et la S.D.N. à Alexandrie le 4 Juin”, pp. 2-4.</note>
        <note n="51">[51]. “Rassemblement pour la Paix et la S.D.N. au Caire le 26 Juin 1936”, pp. 26-27.</note>
        <note n="52">[52]. Mariscotti. Gender and Class in the Egyptian Women’s Movement 1925-1939, p. 121.</note>
        <note n="53">[53]. Mokalled. Faces of Feminism in Early Twentieth Century Egypt, p. 59.</note>
        <note n="54">[54]. López García. El mundo arabo-islámico contemporáneo, pp. 144-148.</note>
        <note n="55">[55]. Insoumisable. “A propos de la Conférence de Londres”, p. 7.</note>
        <note n="56">[56]. Idem.</note>
        <note n="57">[57]. Sha‘rawi. “Lettre ouverte de Madame Hoda Charaoui à Monsieur Neville Chamberlain Premier Ministre du Cabinet Britannique”, pp. 13-15.</note>
        <note n="58">[58]. Ibidem.</note>
        <note n="59">[59]. Ša‘rāwī. “Muškilat Filasṭīn”, pp. 2-3.</note>
        <note n="60">[60]. Nabarawi. “L’Égypte à S.D.N.”, pp. 2-4.</note>
        <note n="61">[61]. Ibidem.</note>
        <note n="62">[62]. Nabarāwī. “La délégation égyptienne au Congrès de Copenhague”, pp. 2-10.</note>
        <note n="63">[63]. Entrevista a la investigadora Margot Badran y a Sania Sharawi Lafranchi, nieta de Hudà Ša‘rāwī, en El Cairo el 11 de diciembre del 2023.</note>
        <note n="64">[64]. Badran. Feminists, Islam, and Nation, p. 238.</note>
        <note n="65">[65]. Badran. “Rosa Manus in Cairo, 1935, and Copenhagen, 1939”.</note>
        <note n="66">[66]. Ša‘rāwī. “Un grand évènement historique en perspective”, pp. 2-4.</note>
        <note n="67">[67]. Kitāb al-mar’a al-‘arabiyya wa-l-qaḍiyyat Filasṭīn, p. 9.</note>
        <note n="68">[68]. Idem, pp. 22-228.</note>
        <note n="69">[69]. Idem, pp. 231-276.</note>
        <note n="70">[70]. Shaʻrāwī. “Makanat al-mar’a fī l-balad al-‘arabī”, pp. 82-83.</note>
        <note n="71">[71]. Nabarāwi. “Le Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine”, pp. 2-14.</note>
        <note n="72">[72]. Ša‘rāwī. “Un grand évènement historique en perspective ”, pp. 2-4.</note>
        <note n="73">[73]. Nabarāwi. “Le Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine”, p. 12.</note>
        <note n="74">[74]. Ibidem.</note>
        <note n="75">[75]. Ibidem.</note>
        <note n="76">[76]. Ša‘rāwī. “Résolutions du Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine tenu au Caire 1938”, pp. 15-17.</note>
        <note n="77">[77]. Ša‘rāwī. “Un grand évènement historique en perspective ”, pp. 2-4.</note>
        <note n="78">[78]. Nabarāwī. “Le Congrès des Femmes d’Orient pour la Défense de la Palestine”, p. 12.</note>
        <note n="79">[79]. Najjar. “Reviving Pan-Arabism in Feminist Activism in the Middle East”, p. 123.</note>
        <note n="80">[80]. Ceza Nabarāwi. L’histoire d’une lutte pour assurer la liberté de la femme et de la nation, pp. 22-23.</note>
        <note n="81">[81]. Fleischmann. The Nation and its “new” Women</note>
      </div>
    </back>
  </text>
</TEI>
