Carto(corpo)grafías: nuevo reparto de las voces en la narrativa de autoras  latinoamericanas del siglo XXI - DialnetBustamante Escalona, Fernanda, y Amaro Castro, Lorena (eds.) (2024). Carto(corpo)grafías: nuevo reparto de las voces en la narrativa de autoras latinoamericanas del siglo XXI. Madrid: Iberoamericana Vervuert. ISBN 978-3-96869-533-4. 412 pp.

 

 

 

 

Yuyun Peng

Universidad Complutense de Madrid

yuypeng@ucm.es

https://orcid.org/0009-0006-5169-6417

Recibido: 12/12/2024

Aprobado: 17/04/2025

https://doi.org/10.30827/impossibilia.292024.32259

 

Carto(corpo)grafías: nuevo reparto de las voces en la narrativa de autoras latinoamericanas del siglo XXI, coordinado por Fernanda Bustamante Escalona y Lorena Amaro Castro, es una obra ambiciosa que busca reconfigurar el mapa literario de América Latina desde la escritura femenina. Este proyecto, iniciado como una colaboración entre investigadoras y aprobado en 2017 como FONDECYT Regular 1180522 del Gobierno de Chile, bajo el título Carto(corpo)grafías: Narradoras Hispanoamericanas del siglo XXI. publicado por la editorial Iberoamericana Vervuert en 2024, esta obra representa un esfuerzo colectivo que explora cómo las narrativas escritas por mujeres han comenzado a desafiar y reformular el canon literario de la región en el siglo XXI.

El título Carto(corpo)grafías en sí mismo es una propuesta innovadora; intenta transcender la rigidez del análisis literario que se implica en el concepto “cartografía” tradicional. En lugar de simplemente categorizar o encasillar las obras de las autoras, al concepto incorpora la “corpografía”, es decir, un conjunto de representaciones (desde imágenes hasta textos y discursos) que visibilizan la presencia física y genderizada de las escritoras. No se trata meramente de ubicarlas geográficamente, sino de entender cómo su identidad, su corporalidad y su contexto social se reflejan en su escritura. De este modo, la “carto(corpo)grafía” articula tanto lo literario como lo corpóreo, construyendo una cartografía cultural que da sentido a los cuerpos e identidades femeninas en sus dimensiones simbólicas y sociales, en un contexto que ha tendido a marginar sus experiencias. Este enfoque en lo corpográfico y cartográfico permite capturar la esencia compleja de la literatura contemporánea escrita por mujeres en América Latina. Al concebir el cuerpo como un espacio político y literario, la obra no solo traza un mapa de autoras, sino también explora cómo estas escritoras han dado forma a sus propias identidades y discursos en respuesta a las estructuras sociales y patriarcales de sus contextos.

De esta manera, la obra invita a un recorrido fascinante por los textos escritos por las autoras latinoamericanas contemporáneas, y con examinaciones críticas sobre temas fundamentales de la narrativa actual. Se organiza en seis secciones temáticas que examinan las obras de diversas autoras, evitando la repetición de objetos de estudio para abordar un espectro amplio de nexos y preocupaciones comunes. Tal como su estructura demuestra, este trabajo responde ágilmente a la necesidad de abordar estos temas cruciales desde enfoques variados, lo que permite profundizar en la diversidad y la complejidad de las experiencias femeninas.

La sección “Maternidades, cuidados y cuerpos gestantes” que encabeza la obra, articula análisis profundos de las diversas representaciones de la maternidad en la literatura hispanoamericana contemporánea. Emanuela Jossa analiza las obras de cuatro escritoras centroamericanas (Denise Phé-Funchal, María del Carmen Pérez Cuadra, Jessica Isla y Claudia Hernández) para explorar la violencia de género en relación con el cuidado, destacando cómo las narrativas transforman las relaciones de poder tradicionales. Cynthia Francica examina cómo la narrativa argentina contemporánea redefine la maternidad y el cuidado mediante imágenes no convencionales, empleando recursos simbólicos y metafóricos para cuestionar las normas sociales sobre estas y las relaciones familiares. Patricia Poblete Alday estudia cómo escritoras del Cono Sur cuestionan el modelo tradicional de maternidad, desmontando arquetipos idealizados y revelando una experiencia compleja, marcada por lo siniestro y lo abyecto. Por último, Constanza Ternicier Espinosa examina las obras de cuatro escritoras latinoamericanas (Valeria Luiselli, Brenda Navarro, Gabriela Wiener y Daniela Alcívar) para encontrar cómo reconfiguran la maternidad desde una perspectiva migratoria y geopolítica, presentándola como un proceso dinámico marcado por desplazamientos y transformaciones que resignifican el vínculo materno.

En su segunda sección, “Infancia y escuela; normalización y desacato”, se enfoca en cómo las experiencias de personajes infantiles y adolescentes, despojadas de idealización, revelan los sistemas de poder y normas que intentan moldearlos. María José Punte examina la figura de la niña en la literatura argentina contemporánea, destacando su representación de precariedad y vulnerabilidad, y su potencial para revelar complejas realidades sociales. Lorena Amaro Castro analiza la representación de las jóvenes estudiantes en la narrativa chilena reciente, explorando la escuela como un espacio de poder, disciplina y resistencia, donde las estudiantes no solo son sometidas al control, sino también capaces de desafiar y transformar los sistemas de poder.

En la tercera parte “Corporalidades tentaculares” se analiza representaciones corporales que desafían las normas sociales al explorar la conexión entre lo humano y lo animal, resaltando resistencias a las estructuras de violencia. Adriana Churampi Ramírez y Nanne Timmer analizan las “zoonarrativas” en las obras de Arelis Uribe, María Fernanda Ampuero y Martha Luisa Hernández Cadenas, donde los animales y los espacios específicos metaforizan la supervivencia, el poder y la transgresión, utilizando lo animal para cuestionar lo humano, revelar violencia y explorar resistencia. Anna Boccuti, por su parte, examina en Nación vacuna de Fernanda García Lao y Cadáver exquisito de Agustina Bazterrica cómo las corporalidades monstruosas y caníbales denuncian la explotación capitalista y cuestionan los límites entre civilización y barbarie desde una óptica crítica y distópica.

En la cuarta sección “Cuerpos execrados y desobedientes” se explora los desafíos que atraviesan las corporalidades que transgreden las normas de género. Orfa Kelita Vanegas Vásquez analiza narrativas colombianas contemporáneas mediante el concepto de “cuerpo traidor”, que revela cómo el cuerpo femenino, a través de metáforas, desafía normas sociales sobre maternidad, fertilidad y memoria. Por su parte, Diego Falconí Trávez analiza las escrituras travestis/trans latinoamericanas, donde la identidad travesti se despliega como un espacio fluido que confronta las nociones convencionales de género, sexualidad y migración en el contexto de una identidad migrante en diáspora.

La quinta sección “Contra la violencia: escrituras, testimonios y denuncias” examina los modos en que la literatura y la crónica latinoamericana abordan la violencia de género y el feminicidio. Marta Pascua Canelo explora cómo tres escritoras del Cono Sur utilizan los sentidos y el cuerpo en su narrativa para representar y resistir la violencia sexual, visualizando las experiencias de violencia sexual y feminicidio como un espacio de enfrentamiento. Por su parte, Eva Van Hoey aborda el feminicidio en Chicas muertas de Selva Almada, y El invencible verano de Liliana de Cristina Rivera Garza, crónicas que denuncian la violencia de género, visibilizan a las víctimas y exponen problemas estructurales, utilizando un trabajo de archivo que da voz a los cuerpos ausentes y cuestiona el discurso hegemónico.

La última parte del libro, “Escritura y autorías”, aborda cómo las autoras contemporáneas cuestionan y expanden los límites de la autoría y la representación literaria desde una perspectiva feminista y crítica. En su análisis, Nattie Golubov y Yetzi Cortés examinan cómo las autoras de Tsunami y Tsunami 2 utilizan las redes sociales y medios digitales para resistir la precariedad laboral y desafiar la autoexplotación característica del contexto neoliberal, reinterpretando simultáneamente sus identidades autorales. Laura Scarabelli, por su parte, introduce la noción de “narr-acciones” para analizar cómo las autoras chilenas abordan la memoria histórica del golpe militar de 1973, desafiando las estructuras convencionales de la narrativa y generando un espacio de reflexión que transgrede los límites entre ficción, ensayo y testimonio.

El libro se presenta como una constelación, según plantean las editoras en su introducción, donde cada investigación ilumina una faceta singular de la experiencia y resistencia femenina en la literatura latinoamericana contemporánea. Este enfoque propone un modelo de análisis y representación literaria que desafía las estructuras canónicas. Lejos de ser un sistema estático, articula un modelo interpretativo en el que los textos se interconectan desde perspectivas diversas mediante relaciones dialógicas, análogas a la disposición estelar: múltiples, complejas y en constante reconfiguración. No es una simple compilación; cada ensayo se alza como una estrella que, en su singularidad y conexión con las demás, conforma un conjunto cohesivo de temas y enfoques y traza un mapa de comprensiones entretejidas. Además, esta obra amplifica las voces marginalizadas presentes en las obras estudiadas, invitándonos a reflexionar sobre el papel que ocupa la literatura en la sociedad contemporánea. Esto nos recuerda que en un contexto global que reclaman justicia y equidad, la literatura puede servir como herramienta fundamental para construir una sociedad más justa y consciente, donde todas las voces tengan un espacio legítimo y respetado para ser escuchadas.

 

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