Es importante mencionar también, que los docentes sienten temor de articular tecnologías
de la información y la comunicación en sus clases, ya que piensan que pueden evidenciar
la brecha tecnológica entre ellos y los estudiantes, quienes son catalogados como
“nativos tecnológicos” y muy seguramente esta evidencia constituiría un claro factor de
pérdida de control y autoridad en el aula de clase. Por otra parte, la diversidad de los
estudiantes y de los contextos educativas que pueden darse, debe motivar a que los
docentes aprovechen los múltiples recursos disponibles para personalizar la acción
docente, sin embargo, claramente esto requiere del desarrollo de nuevas habilidades y
nuevas competencias.
En este sentido, en un estudio comparativo de 130 países (Law,2004), halló que aún entre
maestros que buscan innovar su práctica e introducir el uso de la tecnología, el trabajo
en el aula sigue dominado por tareas orientadas al manejo y control de los alumnos y a la
transmisión de información. Investigadores de países como Estados Unidos, Australia e
Inglaterra, coinciden en que la enseñanza tradicional mediada por las TIC cuando las
actividades diseñadas no responden a una intencionalidad pedagógica específica acorde
al contexto y a las necesidades de formación de los estudiantes, no es más efectiva que
la enseñanza convencional sin ella. Este señalamiento complementa una de las
conclusiones de un estudio de la UNESCO sobre la incorporación de TIC en cinco
continentes, en el cual concluye que la integración de las TIC en la enseñanza, requiere
cambios extraordinarios para los profesores. Se requiere pues de una formación inicial,
continua y permanente en el uso y la apropiación de la tecnología, una transformación de
los roles y actitudes de los maestros y el conocimiento de didácticas específicas, pues de
lo contrario, aunque se articulen estrategias tecnológicas en los procesos, éstos no serán
efectivos. (Burton, 2000).
La definición de estructuras administrativas que apunten a la conformación de planes
estratégicos, es clave en cualquier tipo de organización que se disponga a introducir y
articular elementos innovadores en sus procesos, Osorio (2008). Las instituciones
educativas, también deben diseñar y gestionar un plan estratégico que permita la
articulación y el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, con la
finalidad de cumplir con sus objetivos misionales y visiónales, vincular a todo el personal
docente y directivo docente y atender más eficazmente las necesidades de formación de
toda su comunidad educativa. El Colegio Bosques de Sherwood, ha empezado la
articulación de TIC en sus procesos pedagógicos; por ello, se hace indispensable que
para el alcance de los objetivos establecidos en su Proyecto Educativo Institucional PEI