Revista de Variación y Cambio Lingüístico 2(1) 2025
ISSN: 3020-9854
Doi: https://doi.org/10.30827/3020.9854rvcl.2.1.2025.34125
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Fraseología en lexicografía misionera: el caso de uno de los lemarios en
el Arte de Febrés
Phraseology in missionary lexicography: the case of a lemma in the Arte of Febrés
Soledad Chávez Fajardo
Universidad de Chile / Academia Chilena de la Lengua
schavez@uchile.cl
Roberto Bahamonde Andrade
Investigador FONDECYT 11231201
rbahamondea@gmail.com
Resumen
La presente investigaciónse enmarca en la historiografía lingüística misionera, especícamente,
dentro de la lexicografía, al tiempo que también entronca con la fraseología histórica �en su
vertiente fraseográca�. La nalidad es analizar uno de los repertorios lexicográcos presentes
en el Arte �1765� del jesuita manresano Andrés Febrés. El lemario seleccionado es Breve
Diccionario, nuestro primer objetivo será determinar las unidades fraseológicas presentes en
este lemario en lo que respecta a la lengua española. Un segundo objetivo es determinar qué
tipo de unidades fraseológicas se presentan en este lemario, cuáles tienen una mayor
presencia y, a su vez, siguiendo la metodología de historiografía de lingüística misionera
explicativa �Zimmermann, 2004�, determinar la relevancia de estas unidades en una
herramienta pedagógica y lexicográca, cuya nalidad es, previo al proceso de evangelizar,
aprender y enseñar una lengua no indoeuropea y escasamente codicada.
Palabras claves: lingüística misionera, historiografía de la lingüística misionera, lexicografía
bilingüe, fraseología, mapudungún.
Abstract
The present investigation is framed in the missionary linguistic historiography, specically,
within the lexicography, while it also connects with the historical phraseology �in its
phraseographic aspect�. The purpose is to analyze one of the lexicographical repertoires
present in the Arte �1765� of the Manresa Jesuit Andrés Febrés. The selected lemmary is Breve
Diccionario, and our rst objective is to determine the phraseological units present in this
lemmary with respect to the Spanish language. A second objective is to determine what type of
phraseological units are present in this lemmary, which have a greater presence and, in turn,
following the methodology of explanatory missionary linguistic historiography �Zimmermann,
2004�, to determine the relevance of these units in a pedagogical and lexicographical tool,
whose purpose is, prior to the process of evangelization, to learn and teach a
non�Indo�European and scarcely codied language.
Keywords: missionary linguistics, historiography of missionary linguistics, bilingual
lexicography, phraseology, Mapudungun.
RECIBIDO: 25-04-2025; ACEPTADO: 28-05-2025
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Fraseología en lexicografía misionera: el caso de uno de los lemarios en el Arte de Febrés
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1. INTRODUCCIÓN: ACERCA DEL ARTE DE LA LENGUA GENERAL DEL REYNO DE CHILE
1
Ya se ha referido (Cvez Fajardo, 2024) que el Arte de la lengua general del reyno de Chile, con un
dlogo chileno-hispano muy curioso. A que se ade la Doctrina Christiana, esto es, rezo,
catecismo, coplas, confesionario y pticas, lo s en lengua chilena y castellana. Y por n un
vocabulario hispano-chileno y un calepino chileno-hispano s copioso (Lima, 1765) abarca,
entre otros aspectos, cuestiones de gramática, lexicografía y aspectos de doctrina cristiana. Su
relevancia radica en que fuela obra del tipoquemásimpactotuvo durantela colonia chilena, sobre
todo por sucarácter práctico, dictico y funcional (Payásy Pes,2020).s que s, esunmanual
que, a posteriori, sigu utilizándose con el mismo n. En efecto, desps de la expulsión de los
jesuitas (1767) y su disolución (1773), el Arte sigu siendo una obra de consulta y uso, sobre todo
enmanosdefranciscanos en Chile. Surecepcn fue tanefectivaque tuvoreedicionesalolargodel
siglo XIX tanto en Chile como en Argentina (Malvestitti y Payás 2016). Una de ellas, muy popular en
Chile y centrada enla obra lexicográca, fue la que hizo elfranciscano Antonio Hernández Calzada,
la que suele entenderse como Febs sin más, Febrés 1846 o como la edicn de Miguel Ángel
Astraldi”, franciscano que se hizo cargo de la edicn de Hernández Calzada.
Por razones de espacio, no se hará mencn del proceso de escritura, redacción y compilación de
la informacn presente en el Arte, propia de la dimica jesuita, dada a un modelo formativo
unitario para este tipo de compilaciones (cfr. Cancino Cabello, 2020), pues era usual el trasvase de
informacn entre artes misioneras(cfr. Hernández y Segovia,2012, pp. 480-481). Enrigor, conviene
tener presente que el Arte es una integracn de trabajos previos y contemporáneos de hermanos
de su orden (Malvestitti y Payás, 2016, p. 3). Lo relevante, en el foco de esta investigacn, es lo
relacionado con las obras lexicográcas dentro del Arte. Tal como se ha mencionado
anteriormente (Cvez Fajardo, 2024, Chávez Fajardo y Quiroga Cun, 2025, en prensa) estas
obras en realidad son tres lemarios.
Elprimeroes elBreve Diccionario de algunas de las palabras s usuales, que seencuentra alnal
de la Primera parte y su funcn es: “para que los principiantes, mientras estudian el Arte puedan
ejercitarse en conjugar otros verbos y mucho s en hablar (que es lo que s importa) teniendo
aq juntas algunas palabras más frecuentes, usuales y precisas (1765, p. 157). Se puede
entender, mutatis mutandis, como una suerte de xico sico en donde Febrés determi, cual
lingüista misionero, lo que era relevante para este propósito didáctico. En ella, en total, se registran
802 lemas en formato unidireccional en espol con su equivalente mapudungún. El segundo y
tercero se identican con la Tercera y la Cuarta parte del Arte. Estas se corresponden
respectivamente al Vocabulario hispano-chileno con sus advertencias previas, (espol-
mapudungún), y al Calepino chileno-hispano con sus advertencias (mapudunn-espol). El
Vocabulario recoge 3895 lemas y su estructuracn es prácticamente de equivalencias. El
Calepino, por su parte, muestra 3992 lemas y contiene sublematizaciones en abundancia. Esto se
da por la naturaleza aglutinante del mapudungún. Febrés aprovechó los lexemas-base para
lematizar dentro del artículo mismo, por lo que el Calepino se caracteriza por estos arculos
lexicográcos con expresiones multiverbales y polimicas, lo que hace que sea el lemario s
rico en información de los tres.
Porelordenamientoy la naturalezadeunlemario espol-mapudunn, hay más similitudes entre
el Breve Diccionario y el Vocabulario, ambos ordenados semasiológicamente. No ocurre lo mismo
si se comparan el Vocabulario y el Calepino (obras con mayor extensión dentro del Arte), pues no
1 Artículo redactado dentro del proyecto FONDECYT Iniciacn número 11231201;“El Arte de la lengua general del Reyno de Chile de Ands Febrés como
fuente para un estudio lexicológico-histórico.
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existe correlación entre ambos. Por lo tanto, no se cumplia la idea actual de lo que debea ser un
diccionario de tipo anterior; el Vocabulario y el Calepino son, en consecuencia, dos diccionarios
distintos, en donde existen algunas correlaciones, pero no las que se esperarían en un diccionario
bilingüe bidireccional. No obstante esto último, cabe señalar que ambos no dejan de
complementarse y estar estrechamente relacionados. Febrés mismo lo pensó de esta forma y así
lo indicó en el paratexto del Vocabulario: “las palabras índicas del Vocabulario se hallarán
explicadas enelCalepinocon s claridad o más difusamente(1765, p. 295), por lo que él mismo
recomienda que la palabra índica encontrada en el Vocabulario sea luego revisada en el Calepino
“para enterarse s de su propio signicado (1765, p. 296).
Respecto al contenido de estos lemarios y, lo que nos convoca, la fraseoloa en ellos, se ha
determinado que el Breve Diccionario y el Vocabulario, por su ordenamiento espol-
mapudungún, son ineos para poder trabajar en fraseoloa hispánica. Se quiso, en un primer
momento y, sobre todo, por su riqueza, analizar el Calepino, pero en este lo que abunda son los
ejemplos, no la fraseoloa. Este dato, empero, es clave para una posterior investigacn. Por
razones metodológicas, por espacio y por la novedad en este tema, se ha optado por trabajar
íntegramente con los elementosfraseogicos presentes enelBreve Diccionario y sedejará para un
estudioposterior el análisisfraseogico del Vocabulario, endonde sehan detectado 147 unidades
fraseogicas.
Por lo tanto, la nalidad de este estudio quiere intentar responder a una pregunta de investigación:
¿Q elementos fraseogicos en español se encuentran en un lemario de lexicografía misionera?
Para responder esta pregunta, se perseguirá una nalidad: analizar un repertorio lexicográco,
tenndose presentes no solo la totalidad de los repertorios lexicográcos del Arte, sino tambn
otras herramientas lexicográcas y gramaticales del área, sobre todo para obtener un alisis s
recabado. El tipo de análisis buscará dos objetivos: En primer lugar, determinar las unidades
fraseogicas presentes en el lemario seleccionado en lo que respecta a la lengua espola. Para
un mejor análisis, hay que observar y determinar (desde un nivel morfológico, sintico y léxico-
semántico) los equivalentesen mapudungún. Y, ensegundolugar, especicar qué tipo deunidades
fraseogicas se presentan en este lemario, esto es, cles tienen una mayor presencia y
relevancia.
La metodología (en rigor, la epistemoloa seleccionada) es la empleada en historiografía de
lingüística misionera explicativa (Zimmermann, 2004), sobre todo en lo que implica determinar la
relevancia de estas unidades fraseogicas en una herramienta pedagógica y lexicográca
misionera, cuya nalidad es, previo al proceso de evangelizar, aprender y enseñar una lengua no
indoeuropea y escasamente codicada.
2. EL ACERCAMIENTO EXPLICATIVO EN LA HISTORIOGRAFÍA DE LA LINGÜÍSTICA MISIONERA
El presente estudio tiene por nalidad intentar comprender cómo Febrés trabajó con algunas
unidades fraseogicas y cuáles determi, en este ejercicio de lexicógrafo misionero, las s
relevantes de aprender. En efecto, es este un ejercicio de historiografía de lingüística misionera
explicativa. Tal como se ha reexionado en Cvez Fajardo (2015), respecto a los patrones
epistemogicos y metodogicos para una a explicativa, se sigue a Zimmermann (2004), para
quien el objeto de la historiografía apunta, sobre todo, tanto a la reconstruccn del concepto de
lengua que estos misioneros tenían como intentar tambn reconstruir la disciplina lingüística del
misionero mismo, sin dejar delado lastareas que habría tenidoque llevar a cabo el lexigrafo para
la gramatización de lenguas no indoeuropeas. Zimmermann describe esta dinámica como aunar
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rasgos, establecer semejanzas o identidades, entre fenómenos/actividades, delimitar una época,
de identicar características y de reconstruir los motivos de los misioneros de cierta gente del
pasado(2004, p. 10). Por lo tanto, se intenta dilucidar ese preciso momento en que los misioneros
se vieron confrontados con lenguas de estructuras muy diferentes entre y muy diferentes de las
de su lengua nativa (Zimmermann, 1997, p. 10), enriqueciendo el saber lingüístico con estos
nuevos sistemas. Algo que bien describe Hernández de León Portilla (2010, p. 75):los misioneros,
metidos a linistas, capturaron lo inexistente en lan y en sus propias lenguas, lo que a sus ojos
aparec como anomalía; es decir, en cada gramática se encierra una respuesta a la nueva lengua
que se estaba codicando. La dilucidacn de cada uno de estos puntos son los que ayudan,
dentro del trabajo de investigación de historiografía lingüística, a ver mo se fue dando el proceso
de gramatización de estas lenguas no indoeuropeas con herramientas tricas que no iban s
al de los paradigmas grecolatinos. Por lo tanto, se comparte la idea de entender las obras
redactadas por los misioneros como documentos lingüísticos (cfr. Herndez, 2013) y, en ellos,
optar por la a del todo explicativo, en donde se presenta un cuestionamiento de los datos y de
los paradigmas que presentael misionero en suobra.Elestudio explicativo ayuda a fundamentar la
conciencia de disciplina que subyace en la lingüística misionera misma y en la labor de
investigación que hace el historgrafo sobre ella. Asimismo, no hay que olvidar que el objetivo de
estas producciones era s pedagógico que linístico; es decir, que se está ante otro tipo de
lingüística aplicada: el de la ensanza de segundas lenguas, y estos documentos son los
testimonios de cómo aprenan las congregaciones estas lenguas en las que desps tean que
evangelizar. Este aspecto es clave para entender la presencia de la fraseoloa como una
herramienta para poder conocer un mero limitado de discurso repetido con diversas
características.
3. ACERCA DE LOS FRASEOLOGISMOS
Eugenio Coseriu (1966, p. 195), al referirsea las unidades pluriverbales,las lla discurso repetido
o unidades de reproduccn, en oposicn a la cnica del discurso, generadora de expresiones
libres. Como con las palabras, el hablante retiene estas unidades en la memoria y las reproduce.
Suelen tener escaso cambio o modicacn, “so pena de introducir una variacn de signicado,
arma Porto Dapena (2002, p. 149). Castillo Carballo (1997-1998, p. 70), al hablar de una de las
condiciones esenciales para determinar un fraseologismo se refería a la jacn de estas
expresiones en la lengua. La jación se entiende como la propiedad que tienen ciertas
expresiones de ser reproducidas en el hablar como combinaciones previamente hechas tal
como las estructuras prefabricadas, en arquitectura (Zuluaga, 1975, p. 230). Justamente, es el
discurso repetido al que hacía referencia Coseriu. ¿Cuál puede ser la caracterizacn de este tipo
de unidades? Para Corpas Pastor sea la alta frecuencia de uso en conjunto con la coaparicn de
sus elementos integrantes; asimismo su institucionalización, entendida en términos de jacn y
especialización sentica; por su idiomaticidad y variacn potenciales; así como por el grado en
elcual sedan todos estos aspectosen los distintostipos(CorpasPastor, 1993, p. 20). Justamente,
por su presencia en los diccionarios, Castillo Carballo da cuenta de otro aspecto fundamental en
estas unidades: la reproducción, sen la cual “las unidades fraseogicas se convierten en
secuencias de uso general en una comunidad de hablantes”(1997-1998, p. 73). En este sentido, el
hecho de que las unidades fraseogicas sean repetidas sin cambiar su forma para poder ser
distinguibles hace que el diccionario sea relevante en su jacn, en la medida en que registra
estas unidades, sirve de testimonio de dicha reproduccn (1997-1998, p. 73).
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Haensch, enlaseccn destinada a los aspectosprácticos delaelaboracn dediccionarios(ver§9
en Haensch et al. 1982, pp. 415-423), enumeraba una serie de unidades que deberían estar
presentes en un diccionario de la lengua española desde un punto de vista ideal. Un diccionario,
insiste Haensch, que “resultaa a todas luces irrealizable en la actualidad (1982, p. 415). De esta
suerte de tipoloa se determinará que un mero muy pequo de estas se presentan en el
lemario del Breve Diccionario, lemario seleccionado para el análisis, como colocaciones usuales y
unidades fraseogicas variadas. En un ejercicio anterior (Cvez Fajardo, 2022) se determi que
cada una de estas unidades sí se daban en un diccionario monolingüe, algo que no se logra en su
totalidad en la fraseoloa del Breve Diccionario. Sin embargo, la naturaleza de una obra bilingüe
misionera, cuya nalidad es el aprendizaje de una lengua por parte de una comunidad de
religiosos, hace que mucho de este discurso repetido se presente en el lemario. Se busca como
uno de los principales objetivos de esta investigacn, por lo tanto, de determinar q tipo de
discurso repetido, q tipo de fraseologismos son los que esn presentes en uno de los lemarios
de Febrés. En ello, una manera prácticay panorámica para dar cuentadelo fraseogico que hay en
el Breve Diccionario de Febrés es ir dando cuenta de los tipos presentes a partir de las
clasicaciones fraseogicas s clásicas (ver Gara-Page, p. 2008). Se busca, en este caso, leer
a Febs con las tipologizaciones que han relacionado de manera directa la fraseoloa y el
diccionario (Casares, 1992 [1950] y Porto Dapena, 2002). En los casos que excedan lo fraseogico
s usual, se ha buscado en obras gramaticales para determinar la tipologizacn s idónea.
4. ACERCA DEL TRATAMIENTO DE LAS UNIDADES FRASEOLÓGICAS EN EL ARTE DE FEBRÉS
Como ya se ha comentado en el apartado de marras, se dará un estado de la cuestión de la
presencia de la fraseoloa española en el Breve Diccionario. Lo que respecta a la fraseoloa en
mapudungún implicará un estudio independiente y relevante que se escapa de los propósitos de
este estudio, mas no por eso hay que dejarlo de lado. Es por esto que en las notas de la columna
relacionada con el mapudunn, así como en notas al pie de gina cuando sea necesario, hemos
presentado información que tiene que ver con la presencia del fraseologismo en algunos de los
otros dos lemarios(el Vocabulario espol-mapudunn o elCalepino mapudunn-espol) o en
otros repertorios lexicográcos relevantes, como una de las ediciones del diccionario de Febrés en
el siglo XIX, en manos del franciscano Antonio Hernández Calzada en 1846. También el diccionario
bilingüe bidireccional s completo que hay hasta la fecha, el del capuchino lix Jo de Augusta
(1916) y, en caso de necesitar ejemplos de uso, los textos del capuchino Ernesto Wilhelm de
Moesbach, quien los publicó en 1930 (conocidos en la actualidad como las Memorias del Lonco
Pascual Coña).Asimismo, para cuestiones demorfología, lagramática deInekeSmeets(2007)será
de granayuda. Esto favorecerá sobremanera para determinarel valor del fraseologismo espol en
; su estabilidad y su posible codicacn en Febrés, al tiempo que permite explorar si ha habido
cambio semántico. Muchas veces, por lo demás, lo que se determina como fraseologimso en
lengua espola no lo es en mapudunn, por la tipología de esta lengua; o bien, lo que Febs
determinacomofraseologismo en español,enlos estudiosactuales demapudungúnnoloes. Esto
se referirá encada caso. Es clavetener encuenta que lo que sepresentaeselestado entiempos de
Febrés (1765), por ello ha sido clave incluir las diferencias y los cambios en Augusta (a 151 os) y
en Smeets (a 237 os). A su vez, como se cotejará en la tabla, hay variaciones en la ortografía en
mapudungún porque no se ha establecido una ja hoy en a, por lo que, en algunos casos, se ha
mantenido la de los autores y sus usos o la que ha usado el sitio CORLEXIM (Chandía, 2014), el
corpus s completo a la fecha de repertorios lexicográcos plurilines con mapudungún.
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En rigor, la nalidad de este estudio es dar cuenta de la fraseoloa hisnica que la orden jesuita,
en pluma de Febs, estaba interesada en instalar como la relevante en un lemario en donde la
clave era aprender las voces más usuales que todo aprendiz de la lengua dea manejar. Es decir,
una suerte de xico frecuente. A continuacn, se presentarán las treinta y cuatro unidades
fraseogicas con su correspondiente categorizacn en diversas columnas:
(1) En la primera columna se ha dispuesto la forma en español, lo que sería la entrada o lema
en el Breve Diccionario.
(2) Enla segunda columna se hadispuesto la forma enmapudungún al que se ha agregado, de
ser necesario, alguna explicación relacionada con el equivalente que pueda ser necesaria
para comprender mejor la unidad fraseogica en lengua española.
(3) En la tercera columna se ha dispuesto la funcn que se ha determinado para la unidad
fraseogicaen lengua espola. Muchas veces se incluirá s de una funcn, algo que es
usual dentro de la fraseoloa, al no estar los mites jos respecto a una función y a otra. Lo
mismo con las diversas nominaciones que pueda tener un mismo fraseologismo.
(4) En la cuarta y última columna se presentará información relacionada con el cotejo
lexicográco. A saber: si la unidad fraseogica se presenta en la tradicn lexicográca
actual o enla tradicn lexicográcahistórica. Para este breve cotejoseha decidido trabajar
para ver la actualidad y lacodicacn de la unidaden cuestióncon el DLE, elDEA y elDEM.
Dentro de la lexicografía histórica, ha habido un especial foco de atencn a Nebrija, sobre
todo el Vocabulario espol latino (1495), puesto que se ha entendido que la
macroestructura de este diccionario habría sido el modelo para las órdenes misioneras en
su trabajo decodicacn de laslenguas americanas. Comoseverá a continuación, a partir
de esta acotada muestra, Nebrija no ha sido un referente en lo que respecta a unidades
fraseogicas.Comosea,seloconsul en el NTLLE. Comoejercicio a posteriori, sehará un
rastreo general en todo el NTLLE de estas unidades, mas ahora la nalidad era determinar
las funciones, su vigencia y comprobar esta tesis nebrisense. Asimismo, cuando la
naturaleza de la fraseoloa lo amerite, la squeda se ha hecho en gramáticas, como el
Archivo Gramatical de la Lengua Espola (AGLE) de Salvador Ferndez Rarez o se las
ha encontrado en sitios como la FUNDEU.
Unidad fraseológica en español Equivalente en mapudungún Función Comentarios
a ambas partes
epuñple
Esen dos direcciones,“hacia
dos partes”. Epu (‘dos’) + ple,
‘hacia’². Para la -ñ, ver Smeets,
2007
3
.
locución adverbial
No aparece en el DLE, DEA,
DEM.
No aparece en Nebrija.
En Augusta se marca como
locución adverbial
4
.
2 Mejor habría sido pùle en la propia ortografía de Febrés. Fuera del Breve Diccionario, epuñple no aparece en el lemario del Vocabulario Hispano Chileno,
pero sí aparece en el Calepino (como: epunple, epuñple. de ambas partes, en ambas o hacia ambas partes o lados”). A su vez, aparece como primera
subentrada de ple (como:pospuesto es hacia alguna parte. epuñple de ambas partes, por ambas partes”).
3 Smeetstratale en pp. 69-70, como‘side, direction. Respecto a lainserciónde ñ, explicita:“Ina few compounds,of which therst stem ends in a vowel
and the second element is the stem püra-m- (ra- ‘to go up, -m- […]), ñ is inserted” (2007, p. 53) y, justamente, ejemplica, entre otros, con este
fraseologismo:epu-ñ püléon both sides(epu‘two’, side’)(2007, p. 53).
4 epuñpüle loc. adv. A ambos lados. | Mutuamente. | adj. De ambos lados, ambos. Ñi epuñpüle kug (n'amun', nge, pilun') kutrani 'mis dos manos (pies, ojos,
orejas) están enfermas' (opónese a ñi kiñepüle kug 'una de mis manos').
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a cada rato
muchaymuchay,
muchayquechi⁵
La segunda forma lleva -que
(‘distributivo’) y -chi.
Respecto a -chi forma
adjetivos desde sustantivos y
-que-chi puede formar
adverbios (Smeets, 2007).
locución adverbial
Aparecen en el DLE, DEA,
DEM.
No aparece en Nebrija.
a cada instante
muchaymuchay,
muchayquechi
La segunda forma lleva -que
(‘distributivo’) y -chi.
Respecto a -chi forma
adjetivos desde sustantivos y
-que-chi puede formar
adverbios (Smeets, 2007)⁶ .
locución adverbial
Aparece en el DLE, DEA, DEM.
No aparece en Nebrija.
ademas de esto
ina cay⁷
Dentro de las codicaciones,
Febrés es el único que
presenta un equivalente con
“además.
conector aditivo
locución prepositiva
Aparece un además de en DLE
y DEA. En el DEM, en
ejemplos.
No aparece en Nebrija.
a estas horas vamùl antù⁸
enunciado usual, discurso
repetido
También puede considerarse
como una ejemplicación en
el discurso lexicográco de
Febrés.
No aparece en el DLE, DEA,
DEM.
No aparece en Nebrija.
5 En el lemario del VocabularioHispanoChileno aparece como:cada rato. muchayquechi”. En elCalepino aparececomo subentradasde muchay, mutray
‘luego’[...] muchay muchay cada rato. muchaykechi. cada instante o de repente. [...]. En Augusta (1916):müchay adv. En poco tiempo, luego. müchayke
adv. A cada rato. | De un momento a otro”.
6 Smeets (2007, pp. 114-115) arma que-chiforma adjetivos desde sustantivos y que“In a fewrare cases, -chi adj.is preceded by -ke distr. Such a -ke-chi
form is used adverbially”y da la lista de todos los casos que conoce, pero no aparece chaykechi.
7 Aparece, dentro del Arte, en el“Dugulun(“Diálogo”), una de las partes de este en dos ocasiones:“ina cay dugulquevuy, cathituquevuy cay ta pu Huinca,
/ à mas de esso, hablaban, y atajaban à los Españoles(pp. 116-117) y:“Ina cay vill thipantu meu thipaquey cayu, relghe Patiru vaple, teye ple vill pu mapu
meu, / A mas de esso, todos los años salen seis, siete Padres por èsta. por aquella parte en todas las reducciones (pp. 124-125). En los dos casos, son
actividades adicionales de los padres. Aparece también en el Vocabulario Hispano-Chileno en tres oportunidades:a más de esto, o de qué. ina kay”;
además de eso. ina kay”; demás de esto. ina kay”. También aparece en el Calepino: ina kay. a s de eso, fuera de eso. Si bien el fraseologismo
propiamente tal no aparece en Augusta (1916), uno de sus componentes ayuda a entender el signicado de este:ina. Antepuesto a sustantivos: junto a.
Ina rüpü‘junto al camino’. Andres ñi inamalal mew ‘junto al cerco de Andrés. | s. La cercanía. Chi ina mewallí cerca. || kiñe ina. Expresión que se emplea
solamente en un arranque de ira al indicar una resolución que se quiere ejecutar inmediatamente. Kiñe ina amuan entonces luego me voy’. Kiñe ina
l'angümageyuentonces luego te mato. En Smeets (2007, p. 332) se explicita:“The particle kay is used to suggest to the listener a situation presented in
contrast to a previous situation. Los ejemplos son similares a los de Febrés, pero también aparecen otros usados para mostrar interés o una función
exclamativa.
8 Aparece también en el Calepino: vamül, vamülke, vemül. a estas horas, por este tiempo”; vamül an. a esta hora [...]”. No aparece este discurso
repetido en Augusta(1916), pero si uno de sus elementos compositivos:antü s. El sol. | a. | La estación. | Hora del día. Tunt'e antü?¿a qué altura del sol,
a qué hora?. […]. Para el valor de va-, también la variante fa-, que es la que trabaja Smeets (2007), ver el capítulo 30 de su gramática.
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Fraseología en lexicografía misionera: el caso de uno de los lemarios en el Arte de Febrés
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en agua
gürvin⁹
Manera de ahogarse, puesto que
hay verbos distintos en
mapudungún. En rigor, no es una
colocación en mapudungún, es
un verbo en sí.
colocación
con comida
mürin
Manera de ahogarse, puesto que
hay verbos distintos en
mapudungún. En rigor, no es una
colocación en mapudungún, es
un verbo en sí.
colocación
con espina
pülngin
Manera de ahogarse, puesto que
hay verbos distintos en
mapudungún. En rigor, no es una
colocación en mapudungún, es
un verbo en sí.
colocación
al principio huema, hue¹⁰ locución adverbial
Aparece en el DLE, DEA, DEM.
No aparece en Nebrija
al revés
huele¹¹
Huele es también el lado
izquierdo (de ahí huele = “zurdo”
y “mano izquierda”en español
de Chiloé) y tal vez“algo
infausto”, como se interpreta
generalmente el nombre del
cerro Huelén.
locución adverbial
Aparece en el DLE, DEA, DEM.
No aparece en Nebrija.
pedir ayuda inkatun¹² colocación En el DEM como ejemplo.
9 Las tres colocaciones (en agua, con comida, con espina) aparecen bajo el lema principalahogarse sin resuello. thuvn”y dentro de este artículo se
mencionan estas aclaraciones para los verbos especícos.
11 En el Vocabulario Hispano-Chileno: al revés. wele”. También aparece wele con el sentido de izquierdo y de algo contrario, p. ej.: desdecirse
welepin. En el Calepino: wele. al revés, lado izquierdo, entre otras acepciones. En Augusta (1916), el fraseologismo pasa a ser welulen: wele. adj.
Izquierdo”. En revés apareceestar al revés, ser incorrecto. welulen.
10 En el Vocabulario Hispano-Chileno: al principio. wema, llitu”; primero, antes, primeramente une. wema”. En el Calepino: wema. primero, al
principio, antes. En Augusta (1916):wema. adv. Primero, primeramente, en primer lugar, de antemano”.
12 En el Vocabulario Hispano-Chileno: ayuda o socorro, pedir. inkatun”; socorro, pedir. inkatun. También aparece en el Calepino: inkatun. pedir
ayuda o el socorro. A su vez, en el Arte, la fraseología aparece en el Confesionario: “Veychi coylla che, gen huenu, gen piru, gen choroy pigelu egn,
mupilvimi chey vill tami piuque meu? gillaupevimi, incatuvimi chey? / Has creìdo de todo tu corazon à estos embusteros, que llaman dueños del Cielo,
del gusano, de los papagayos? Te has valido de ellos, ò les has pedido ayuda?”. En el caso de Augusta (1916): ayudante m. ingka, kellu. | Tomar a
alguno por ayudante: ingkatun (unitr.). […]”; pedir [...] Pedir a alguno para que ayude en un trabajo: kellupin, ingkatun (unitr.)”; ingkatun tr. Pedir a
alguno que ayude (en cualquier trabajo), servirse de alguno para un trabajo. | Solicitar de alguno como ayudante a una persona que está bajo las
órdenes de aquel. […]”.