<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.1d1 20130915//EN" "JATS-journalpublishing1.dtd">
<article>
  <front>
    <journal-meta>
      <journal-title-group>
        <journal-title>No Template</journal-title>
      </journal-title-group>
      <issn publication-format="print"/></journal-meta>
    <article-meta>
      <title-group>
        <article-title>Los factores diafásicos en la elisión de la /d/ intervocálica en Ciudad Real The diaphasic factors in the elision of the intervocalic /d/ in Ciudad Real</article-title>
      </title-group>
      <contrib-group><contrib contrib-type="author"><name>
            <givenName>Marko</givenName>
            <surname>Kapović</surname>
          </name>
          <email>makapovic@unizd.hr</email>
          <xref rid="aff0" ref-type="aff">1</xref>
        </contrib><aff id="aff0"><institution>, Universidad de Zadar</institution>
        </aff></contrib-group><permissions/><abstract>
        <title>Abstract</title>
        <p>El objetivo del presente trabajo es establecer el grado de la variación diafásica en la producción de la /d/ intervocálica en la comunidad de habla de Ciudad Real. Para ello se han comparado los datos obtenidos en el estilo conversacional �Kapović, 2024� con los de las tareas de lectura de un texto y una lista de palabras, que, según la teoría de la atención prestada al habla �Labov, 1972, pp. 79�109�, reflejan el uso de la lengua en los estilos más formales. Además de este método, se han considerado otros enfoques para el estudio práctico del estilo �Samper et al., 2021, pp. 12�13� y se ha intentado explicar las grandes diferencias que surgen con respecto al grado de la variación diafásica cuando se emplean estos métodos distintos. El estudio según el modelo de atención prestada al habla permite concluir que la /d/ intervocálica representa lo que Bell �1984, pp. 154�6� denomina una "variable hiperestilo" y se intenta explicar las razones que condicionan este tipo de comportamiento. El corpus sobre el que se basa el presente estudio se recogió durante el semestre de invierno del año académico 2011/12 en Ciudad Real.</p>
        <p>Palabras claves: variación diafásica, /d/ intervocálica, hiperestilo.</p>
        <p>The objective of this paper is to try to establish the degree of diaphasic variation in the production of intervocalic /d/ in the linguistic community of Ciudad Real. To this end, the data from the conversational style �Kapović, 2024� have been compared with the tasks of reading a text and a word�list, which, according to the theory of the attention paid to speech �Labov, 1972, pp. 79�109�, reflect language use in more formal styles. In addition to this method, other approaches to the practical study of style have been considered �Samper et al., 2021, pp. 12�13� and we have tried to explain the significant di�erences in the degree of the diaphasic variation depending on the method used. In the case of the model of the attention paid to speech, we have concluded that when the intervocalic /d/ is studied in this manner it exhibits the characteristics of what Bell �1984, pp. 154�6� has termed a "hyperstyle variable", which we try to account for. The corpus on which the present study is based was collected during the winter semester of the 2011/12 academic year in Ciudad Real.</p>
      </abstract>
      <kwd-group>
        <title>Keywords</title>
        <kwd>diaphasic variation</kwd>
        <kwd>intervocalic /d/</kwd>
        <kwd>hyperstyle</kwd>
      </kwd-group>
      </article-meta>
  </front>
  <body>
    <sec>
      <title>INTRODUCCIÓN</title>
      <p/>
      <p>El debilitamiento de la /d/ intervocálica es uno de los fenómenos fonéticos más importantes en la lengua española contemporánea por lo cual ha sido objeto de un elevado número de estudios. El fonema presenta en contextos intervocálicos una realización variable, que va desde la conservación de la aproximante (p. ej. canta <italic>[ð̞ ]</italic>o) y, pasando por una variante debilitada (p. ej. canta[ ð̞ ]o), con cierta frecuencia termina en su completa elisión (p. ej. canta <italic>[ø]</italic>o). Esta eliminación ocurre típicamente en registros informales, mientras que conforme aumenta la formalidad, la /d/ se suele elidir con cada vez menos frecuencia. El objetivo principal de este trabajo es establecer el grado de la variación diafásica de este segmento en el habla de Ciudad Real, una variedad lingüística en la que se han registrado tasas significativas del debilitamiento en el estilo conversacional <xref rid="b22" ref-type="bibr">1</xref>.</p>
    </sec>
    <sec>
      <title>ESTUDIOS PREVIOS</title>
      <p/>
      <p>Aunque el proceso de la pérdida de la /d/ intervocálica ha sido abordado en un número importante de estudios, estos en muy pocas ocasiones se han centrado en la variación diafásica. Esto es lógico, dado que existe un consenso de que la variación de este segmento está condicionada principalmente por factores lingüísticos (véase al respecto <xref rid="b23" ref-type="bibr">2</xref>, a los que siguen a cierta distancia los sociales, mientras que los estilísticos bien no se consideran, bien no resultan significativos, bien tienen poder predictivo reducido.</p>
      <p>En cuanto a las maneras de estudiar la variación diafásica, se emplean dos métodos básicos. El tradicional, que, siguiendo los postulados del modelo de la atención prestada al habla <italic>(Labov, 1972, pp. 79-109)</italic>, cuenta con diversas tareas de lectura, y los métodos que se basan en el diseño de hablante y el diseño de audiencia 1 <italic>(véanse Bell, 1984</italic><xref rid="b4" ref-type="bibr">3</xref><xref rid="b5" ref-type="bibr">4</xref><xref rid="b6" ref-type="bibr">5</xref><italic>, Hernández-Campoy, 2016</italic><italic>, pp. 95-182 o Coupland, 1996</italic>, según los cuales las diferencias estilísticas no se procuran identificar mediante tareas específicas, sino que durante la propia entrevista sociolingüística se presta atención a las distintas circunstancias que inducen comportamientos estilísticos distintos. Un buen ejemplo de este método son los estudios efectuados en el marco del proyecto PRESEEA (Proyecto para el Estudio Sociolingüístico del Español de España y de América) 2 , que en su Guía PRESEEA de estudio de la /d/ intervocálica <italic>(Samper Padilla et al., 2021)</italic> sugiere la codificación de siete factores estilísticos. Entre ellos se encuentran el tema de la conversación, donde se distingue entre lenguaje técnico (sobre aspectos técnicos del trabajo, aficiones o estudios), no técnico y metalingüístico; el tipo de discurso, donde se presta atención a los parámetros formales de discurso como diálogo, discurso explicativo-expositivo, narrativo, argumentativo o descriptivo; la planificación y grado de espontaneidad, donde se distingue entre coloquio más espontáneo y la dinámica característica de la entrevista de pregunta-respuesta; la fase de interacción, donde se distingue entre los primeros cinco minutos de la entrevista, que se suponen más formales, los cinco minutos intermedios y los cinco minutos finales, en los que se espera un grado mayor de espontaneidad. Por último, también se consideran tres variables mediante las que se controla la relación interpersonal entre el entrevistador y entrevistado, en función de su edad, estatus social y el grado de proximidad entre ambos.</p>
      <p>En los estudios efectuados dentro del marco de PRESEEA, no obstante, el poder predictivo de estos factores se ha revelado exiguo. Tanto es así que Samper Padilla y Samper Hernández (2020, p. 226) en su revisión de los condicionantes principales de la variación de la /d/ intervocálica en los estudios efectuados dentro del marco del PRESEEA, desestiman por completo estos factores porque "their incidence is very limited in almost all communities". Entre estos estudios se encuentran los de Madrid <xref rid="b30" ref-type="bibr">6</xref>, <italic>Valencia (Gómez Molina, 2013)</italic>, <italic>Málaga (Villena Ponsoda, 2012)</italic>, Granada (Moya <italic>Corral et al., 2013)</italic>, Sevilla <xref rid="b15" ref-type="bibr">7</xref><xref rid="b20" ref-type="bibr">8</xref><xref rid="b17" ref-type="bibr">9</xref>, Las Palmas (Samper Padilla y Samper Hernández, 2020) y Caracas <xref rid="b26" ref-type="bibr">10</xref> y al revisarse estas investigaciones con más detenimiento, se confirma la validez de la anterior afirmación de Samper Padilla y Samper Hernández. De hecho, de todos estos estudios, únicamente en Madrid (Molina Martos y Paredes García 2015, pp. 99-101) se encontraron más de dos variables diafásicas significativas (cinco en total). No obstante, en esta comunidad de habla, solamente en dos variables (tipo de discurso y fase de interacción) los resultados iban en la dirección prevista, mientras que en las otras tres se han observado patrones inesperados. Desde la perspectiva de las variables, la única que ha resultado significativa en más de dos comunidades distintas es el tipo de discurso: se ha registrado que en Madrid, Granada, Málaga y Valencia el diálogo favorece la elisión de la /d/, como se suponía de antemano. Fase de interacción se ha mostrado significativa en Caracas y Madrid 3 , mientras que el resto de las variables resultan significativas en una o ninguna de las comunidades lingüísticas en cuestión, o se comportan de manera contradictoria en los distintos estudios (por ejemplo, la proximidad entre los interlocutores favorece la elisión en Valencia, pero la frena en Madrid).</p>
      <p>Otros autores, fuera de los auspicios del PRESEEA, han utilizado procedimientos análogos. Ya en uno de los trabajos pioneros de sociolingüística hispánica, <italic>Cedergren (1973, pp. 16-7)</italic> señala que para distinguir entre los estilos formal e informal contaba con factores como espontaneidad, la implicación personal del informante, el grado de emotividad, tipo de participación (voluntaria/obligatoria) y la referencia temporal del discurso (presente, pasado o futuro), pero concluye (1973, p. 100) que la variable /d/ intervocálica resulta apenas sensible a diferencias de estilo. Blas Arroyo (2006) considera la relación entre los interlocutores, el grado de espontaneidad, el tipo de texto (denominado tipo de discurso en la Guía PRESEEA), la fase de interacción y las voces discursivas (diferencias entre el estilo directo e indirecto). Análogamente a los resultados de los estudios PRESEEA, solo dos variables estilísticas resultan significativas (la relación entre los interlocutores y el grado de espontaneidad), aunque únicamente la segunda se comporta de manera esperada <xref rid="b8" ref-type="bibr">11</xref><italic>, pp. 27-8). Blanco Canales (2004</italic> también se basa en las características de audiencia, el tema de discurso, el tipo de conversación (dirigida/no dirigida), la situación física y el contexto social, pero, a diferencia del procedimiento anteriormente descrito, utiliza estos parámetros para hacer una división binaria en registro informal y formal. Sus resultados <italic>(Blanco Canales, 2004, pp. 126-137)</italic> confirman las expectativas de que la dental se elide más en contextos informales. Coincidimos con Villena Ponsoda y Moya <italic>Corral (2016, pp. 300-301)</italic> cuando en relación con los resultados de los estudios PRESEEA comentan que "estamos aquí, probablemente, ante la consecuencia indeseada de la estructura misma de la investigación (entrevista semidirigida con un esquema conversacional definido de antemano) puesto que la dimensión diafásica (especialmente el estilo) debe de tener seguramente mayor influencia que la que se refleja aquí".</p>
      <p>A diferencia de los efectos moderados o inexistentes obtenidos con los procedimientos previamente descritos, los estudios que se han basado en el modelo de atención prestada al habla y han empleado el recurso metodológico de lectura también obtienen resultados inesperados, aunque en sentido opuesto. Son reveladores los datos <italic>de Ma y Herasimchuk (1968, pp. 707-710)</italic>, quienes estudian la elisión de la /d/ intervocálica en la comunidad puertorriqueña de Nueva York en contextos -ádo e -ído. Mientras que en el estilo más informal la /d/ en estos contextos queda eliminada en el 57 % de los casos, en el estilo de lectura de texto la elisión desciende a menos del 5 % y en la lectura de lista de palabras es inexistente. Los autores señalan <italic>(1968, p. 708)</italic> que, si se compara la /d/ con el resto de las variables estudiadas (-r implosiva, -s implosiva, rr, -n implosiva), se puede observar que ninguna de ellas mantiene la variante estándar con una consistencia casi categórica en los estilos de lectura como sí ocurre con la /d/ intervocálica. Resulta muy alto el paralelismo entre estos resultados <italic>de Ma y Herasimchuk (1968)</italic> y los que obtiene <xref rid="b37" ref-type="bibr">12</xref> en Valladolid para esta variable en el contexto -ádo. Este último autor <italic>(1987, pp. 68-79)</italic> observa que de una elisión que ronda el 90 % en el estilo conversacional, en el estilo de lectura de texto el cero fónico cae por debajo del 5 % de los casos y se vuelve casi inexistente en la lectura de lista de palabras 4 . Resultados similares se encuentran también en el estudio del habla de Linares de Gómez <xref rid="b13" ref-type="bibr">13</xref>. Este autor estudia la realización de la /d/ intervocálica en contextos en los que esta sigue a la vocal tónica y precede a las vocales /a/ u /o/. En estos contextos especialmente propicios para la elisión, la dental se conserva en tan solo un 22 % de los casos y en menos del 11 % de las ocurrencias en los participios <italic>(Gómez Serrano, 1993, p. 161)</italic>. No obstante, en el estilo más cuidadoso, que en este trabajo se estudia mediante respuestas a preguntas directas o enseñando las partes de cuerpo 5 , se invierte la situación y en siete palabras estudiadas en este estilo (con excepción de la voz dedo, los demás ejemplos son nombres, participios y adjetivos en -ádo e -ído) es ahora la elisión la que aparece en menos del 10 % de los casos <italic>(Gómez Serrano, 1993, pp. 166-9)</italic>. Aunque Martín <italic>Butragueño (2004, p. 32)</italic> emplea en Getafe un procedimiento similar para estudiar la variación diafásica e incluye el estilo de preguntas, en el que "se inquiría por una lista de palabras aisladas, al modo de las encuestas geolingüísticas", las diferencias entre el estilo conversacional y el de preguntas resultan más moderadas en esta comunidad madrileña (32 %-17 % de elisión respectivamente) 6 .</p>
      <p>El estudio de <xref rid="b0" ref-type="bibr">14</xref> se puede considerar un caso aparte. Aquí el autor compara la producción lingüística de los hablantes cultos que intervienen en los programas de la Televisión española con la de los presentadores empleados en esta institución. El hecho de que los invitados, incluso en una situación de formalidad relativamente elevada como lo son las intervenciones en programas de debate, elidan la /d/ intervocálica en -ádo en un 72 % de los casos, contrasta con menos del 1 % de elisión por parte de los presentadores, en un claro ejemplo del llamado diseño del guion, donde los presentadores se ven obligados a emplear las formas estándares por las reglas que prescribe su cadena.</p>
      <p>Del panorama presentado, se imponen dos conclusiones. Primero, parece bastante claro que los métodos que intentan captar la variación diafásica del segmento en cuestión mediante procedimientos que tienen en cuenta las distintas situaciones creadas en el marco de una entrevista sociolingüística, no son satisfactorios, probablemente porque esta situación comunicativa no deja de ser artificial y no resulta propicia para captar todo el abanico diafásico del que disponen los hablantes. Segundo, los métodos que incluyen lecturas de textos y listas de palabras presentan un extremo opuesto porque, incluso los hablantes que en su habla normal prescinden de la dental intervocálica con mucha frecuencia, en este tipo de tareas la suelen articular casi sin variación alguna. Estos hechos abren una serie de interrogantes que se considerarán en las próximas páginas.</p>
      <p>3. METODOLOGÍA 3.1. La muestra, la recogida de los datos y las tareas de lectura La investigación sociolingüística en la que se basa el presente artículo fue efectuada en el semestre de invierno del año 2011/12 en Ciudad Real. Se realizaron 54 entrevistas, cada una de aproximadamente una hora de duración, acumulando más de 58 horas y media de grabación. Se utilizó el muestreo por cuotas con afijación uniforme, logrando una muestra equilibrada en cuanto a género, edad y nivel educativo. Esta muestra de 54 entrevistas, que representa un 0.072 % de la población en una comunidad de habla de aproximadamente 75 000 hablantes, supera casi tres veces el mínimo necesario para garantizar representatividad en investigaciones sociolingüísticas <italic>(Labov, 1966, pp. 170-1)</italic>.</p>
      <p>Los participantes del estudio nacieron en Ciudad Real capital o se trasladaron a la ciudad antes de cumplir tres años, y vivieron la mayor parte de sus vidas en este lugar. Las entrevistas se realizaron en espacios tranquilos para optimizar el análisis fonético, creando un ambiente relajado que favoreciese la naturalidad en las respuestas. Aunque se preparó un guion temático como apoyo, este solo se utilizó en las pocas situaciones en las que la conversación no se desarrollaba de forma espontánea. Por lo general, los temas tratados giraban en torno a los intereses de los entrevistados, verbigracia acontecimientos actuales, aspectos de la comunidad o recuerdos de su infancia y juventud. Como se puede observar, la metodología empleada es altamente compatible con la del proyecto PRESEEA, lo que facilita la comparación con estudios realizados dentro de ese marco. Los resultados del estudio del estilo conversacional se han publicado en <xref rid="b22" ref-type="bibr">1</xref>.</p>
      <p>Con respecto a la variación diafásica, después de al menos 45 minutos de conversación libre, se procedía a la parte más formal de la entrevista, donde se registraban los datos personales de los informantes y se les pedía que leyeran un texto y una lista de palabras. Puesto que un participante por problemas de vista no pudo proceder con la lectura, en esta parte de estudio contamos con 53 informantes en total. El texto preparado para la lectura constaba de un fragmento adaptado del principio de la novela de Miguel Delibes La sombra del ciprés es alargada, de 50 renglones y 713 palabras. La lista de palabras, por su parte, comprendía 144 unidades, algunas de las cuales eran simples palabras, mientras que otras eran sintagmas compuestos por un sustantivo precedido por un artículo o numeral 7 . Visto que tanto el texto como la lista de palabras fueron elaborados para estudiar más de una variable (la -s implosiva, la -d final de palabra y el yeísmo, al lado de la /d/ intervocálica), no es probable que los informantes fueran conscientes de que se estudiaba esta variable en particular. En total, contamos con 70 ocurrencias de la /d/ intervocálica en el texto y 58 instancias en la lista de palabras. Debido a errores de lectura u otro tipo de descuidos, al final obtuvimos 3662 ocurrencias de la /d/ intervocálica en el texto y 3027 en la lista de palabras.</p>
    </sec>
    <sec>
      <title>La variable dependiente</title>
      <p/>
      <p>Es bien conocido que los procesos fonéticos de debilitamiento son graduales y resultan en continuos de realizaciones, empezando con la articulación completa del segmento y pasando por una serie de variantes cada vez más debilitadas antes de llegar a la elisión completa. No obstante, aunque plenamente conscientes de esto, los estudiosos con frecuencia trabajan con unidades discretas porque estas resultan relevantes para la percepción social de la variable. En el caso de la /d/ intervocálica, la Guía PRESEEA <italic>(Samper et al. 2021, pp. 7-8)</italic> recomienda trabajar con tres variantes, la realización plena, la realización relajada y la elisión, si bien se sugiere que a la hora de efectuar los análisis inferenciales y hacer comparaciones entre las distintas modalidades nos ciñamos a la dicotomía realizado vs. no realizado.</p>
      <p>La realización plena supone la articulación de una aproximante relativamente cerrada y fácilmente identificable en un espectrograma, como se puede apreciar en la Figura 1. Aquí se puede observar claramente la disminución de la energía en la articulación de la aproximante cerrada [ð̞ ] en comparación con la articulación de las vocales vecinas -en el sonograma por el color menos intenso, los formantes menos pronunciados y el descenso de la línea de intensidad y en el oscilograma por la menor amplitud de la onda sonora -.</p>
      <p>La realización debilitada, por otra parte, se refiere en realidad a la ocurrencia de una aproximante más abierta, [ ð̞ ], que comparte todas las características con su homóloga cerrada, si bien estas se ven significativamente menos pronunciadas. Así en la Figura 2 se puede observar que la disminución en la intensidad y la amplitud de la aproximante es mínima con respecto a la articulación de las vocales circundantes. Asimismo, cabe destacar la duración del sonido que en la realización de una aproximante abierta suele ser más corta que en la cerrada. Todo esto resulta en la percepción del sonido como más relajado y apenas realizado, producido por el movimiento de la lengua más rápido y más alejado de los articuladores pasivos.</p>
      <p>Figura 2. Estefanía, 22: "pintado" En la Figura 3, por último, se presenta la falta de realización del segmento. Tanto en el espectrograma como en el oscilograma no se percibe ninguna disminución de energía entre las dos vocales -el grado de negror y la visibilidad de los formantes son estables a lo largo de la articulación de las vocales, no se nota ninguna caída de la línea de intensidad, como tampoco se puede observar variación en la amplitud en el oscilograma-. Este tipo de realizaciones, por lo tanto, se califican como elisiones <italic>[ø]</italic>.</p>
      <p>Figura 3. Bienvenido, 27: "los federalistas"</p>
    </sec>
    <sec>
      <title>Las variables independientes</title>
      <p/>
      <p>En la amplia bibliografía publicada hasta la fecha de hoy sobre el debilitamiento de la /d/ intervocálica se ha trabajado con una serie numerosa de predictores posibles. Verbigracia, en La Guía PRESEEA <xref rid="b33" ref-type="bibr">15</xref> se sugiere tomar en cuenta hasta 26 variables distintas. Como ya se ha comentado previamente, visto que en este trabajo el estilo se estudia desde el punto de vista de la atención prestada al habla, mediante dos tareas de lectura, las siete variables estilísticas de la Guía no serán consideradas. En cuanto a las variables sociológicas, se trabajará con los factores clásicos de género, edad y nivel de estudios, mientras que modo de vida no será considerado, puesto que en el momento de elaboración de este proyecto no fue tomado en cuenta 8 .</p>
      <p>De los catorce predictores lingüísticos restantes, en el estudio sobre el estilo conversacional ya nos hemos visto forzados a prescindir de una serie de ellos por diversas razones. Por ejemplo, en <italic>Kapović (2024, pp. 257-260)</italic> se explica detalladamente que debido a la interrelación entre los predictores fónicos, la categoría gramatical y la frecuencia de las palabras individuales no resulta posible estudiarlos como predictores separados 9 . En su lugar se crea un nuevo predictor híbrido, que integra elementos de categoría gramatical y contorno fónico, con el objetivo de garantizar que 1) no se incluyan en la misma categoría elementos de comportamientos muy distintos (verbigracia, la categoría gramatical de participio tiene poco sentido si dentro de ella se engloba tanto el elemento más favorecedor de la pérdida como -ádo con un total de un 79,7 % de la elisión, junto con otro relativamente conservador como -ído en el que se registra un 27,2 % de la pérdida), pero que 2) sí se lleguen a observar las diferencias basadas en la categoría gramatical dentro de las distintas terminaciones (por ejemplo, en el caso de las terminaciones -ódo/a, es únicamente la distinta categoría gramatical la que puede explicar la considerable variación en este contorno fónico). Al final, de los doce predictores lingüísticos codificados, se trabajó con un total de ocho 10 .</p>
      <p>Adicionalmente, en un estudio posterior <xref rid="b23" ref-type="bibr">2</xref>, donde en un trabajo de síntesis se ha intentado determinar cuáles de los factores lingüísticos que se suelen emplear en los análisis de la /d/ intervocálica resultan en realidad intervinientes y cuáles solamente lo aparentan por estar interrelacionados con los primeros, se ha llegado a la conclusión de que los factores tradicionalmente empleados, como entorno vocálico previo y posterior, el límite morfemático, la posición del acento con relación a la sílaba en la que se encuentra /d/, el número de sílabas de la palabra y la estructura acentual, no son predictores directos del comportamiento de la dental. Las correlaciones que se han encontrado entre estos factores y el debilitamiento de la /d/ intervocálica en numerosos estudios no son más que la consecuencia de relación de estos factores con aquellos que en realidad influyen en este proceso <italic>(Kapović, 2026, §6)</italic> 11 .</p>
      <p>Por último, cabe mencionar que, con el fin de reproducir el método empleado en el análisis del estilo conversacional, también se ha considerado el factor de frecuencia léxica. No obstante, como ya se ha mencionado en párrafos anteriores y como fue explicado y analizado en más detalle en <xref rid="b22" ref-type="bibr">1</xref><italic>Kapović ( , pp. 259-60, 2026</italic>, §4.1.1.), para codificar este predictor no fue posible incluir simplemente las palabras más frecuentes como categorías separadas (como se sugiere por ejemplo en la Guía PRESEEA <italic>(Samper et al., 2021, pp. 11)</italic>). Esto se debe a la intercolinearidad entre ciertas categorías y factores (por ejemplo, los únicos determinantes con la /d/ intervocálica, cada y todo/a resultan ser a la vez unas de las palabras más frecuentes, lo que crea problemas para el análisis estadístico), así como a las inconsistencias en el comportamiento de las distintas palabras frecuentes (verbigracia, algunas palabras muy frecuentes, como todo/a favorecen la elisión, mientras que otras, como vida, la frenan de manera casi categórica), sino que, como en los estudios de Villena Ponsoda y Moya <italic>Corral (2016, pp. 297-8)</italic> y Estrada Arráez (2019, pp. 150), se analizó la frecuencia desde un punto de vista más general, haciendo la división en tres grupos de palabras: frecuentes, medias e infrecuentes 12 .</p>
    </sec>
    <sec>
      <title>La construcción del modelo</title>
      <p/>
      <p>Para codificar los datos y efectuar los análisis estadísticos descriptivos, en este estudio se ha utilizado el programa SPSS (IBM® SPSS® Statistics, Version 24), mientras que para los análisis inferenciales se ha empleado el programa Rbrul <xref rid="b18" ref-type="bibr">16</xref>, que opera sobre la plataforma R (R Core Team, 2019). Se ha aplicado el modelo de regresión logística múltiple con efectos mixtos, en el que la variable hablante ha sido seleccionada como factor aleatorio 13 , mientras que los factores sociales y lingüísticos anteriormente presentados se han introducido como factores fijos. Obviamente, como variable dependiente se ha seleccionado la elisión.</p>
      <p>El objetivo inicial de este trabajo fue realizar tres análisis de regresión distintos: uno sobre el corpus de lectura de texto, otro sobre el corpus de lectura de lista de palabras, para determinar la influencia de los distintos predictores en estos subcorpus por separado, y por último, una regresión en la que se combinaran los datos de los dos estilos de lectura con los del estilo conversacional, a fin de determinar cuál es la importancia relativa de la variable estilo cuando se analiza como uno de los factores fijos. No obstante, dada la cantidad exigua de elisiones en la lectura de la lista de palabras (solo 3/3027 ocurrencias), no fue posible realizar un análisis en este caso.</p>
      <p>En lo que respecta a la regresión en el estilo de lectura de texto, como consecuencia de lo expuesto en el apartado anterior, en este estudio se ha decidido trabajar con tres predictores sociales (género, edad, nivel de estudios) y cuatro lingüísticos (categoría gramatical/entorno fónico, presencia de otra /d/ en la palabra, presencia de otra /d/ en el grupo fónico, frecuencia léxica). Adicionalmente, el predictor categoría gramatical/entorno fónico, que en el estilo conversacional se planteó de manera muy detallada con 19 categorías, ha tenido que ser simplificado por el hecho de que en el corpus leído algunas formas no aparecían o lo hacían con una frecuencia insuficiente como para ser consideradas de manera separada. Por ejemplo, varias categorías no aparecen en absoluto en nuestro corpus de lectura de texto: las interjecciones, los nombres propios, todo/a en función de pronombre, el determinante cada, los adjetivos en -ída y los participios y sustantivos terminados en -ído. Asimismo, en los únicos ejemplos de adverbios y adjetivos, adelante y rígidas, la dental se ha articulado de manera categórica 14 , por lo cual se han tenido que excluir del análisis para evitar sesgar los resultados 15 . Por ello, de las 3662 ocurrencias totales en el estilo de lectura de texto, en los análisis inferenciales se ha contado con 3558. En la palabra vida, la única con esta terminación, la dental también se conserva categóricamente, por lo cual no se ha considerado por separado, sino que ha sido incluida junto con los demás sustantivos. En cuanto a la terminación -ádo, contamos como en el estilo conversacional con la diferencia entre participios y adjetivos, pero en la tercera categoría, donde en el estilo conversacional se agruparon los sustantivos, nombres propios y adverbios (porque los últimos dos grupos eran poco numerosos), en la tarea de lectura de estos tres grupos aparecía únicamente el sustantivo lado, que, por lo tanto, ha sido estudiado por separado. Por último, visto que se ha notado que su comportamiento difería de manera significativa del resto de su categoría gramatical, se ha analizado por separado la forma puede, mucho más propensa a la elisión que el resto de las formas verbales 16 . El hecho de que de esta manera, de las originales 19 categorías, nos quedemos con 10 no resulta sorprendente, dado que 1) el número de ocurrencias de la variable es menor (3662 vs. 5912) y 2) las tasas de elisión son mucho más moderadas, lo que, como se acaba de explicar, requiere simplificaciones en el modelo.</p>
      <p>Además, en el análisis de los modelos preliminares en la regresión de la lectura de texto se ha mostrado que el factor frecuencia léxica presenta dificultades para el análisis. Aunque este predictor se modificó según lo descrito en el apartado precedente, en este caso dicho procedimiento no ha sido suficiente debido al reducido número de vocablos presentes en la tarea de lectura. Al analizar los datos con mayor detenimiento, queda patente que en la categoría de las palabras más frecuentes 63 de los 72 casos de elisión se corresponden con los vocablos todo/a, nada y puede, que ya funcionan como categorías separadas dentro del predictor categoría gramatical/contexto fónico. Esto evidentemente entorpece el análisis, el cual se vuelve más explicativo y más fácil de interpretar cuando se excluye este predictor 17 . Cabe destacar que su exclusión en este estudio no invalida este predictor como tal, sino que evidencia su limitada aplicabilidad en corpus reducidos 18 .</p>
      <p>Por último, en la segunda regresión se han incluido los datos codificados del estilo conversacional, del estilo de lectura de texto y del de lectura de lista de palabras. Aquí el hecho de que en el estilo de la lectura de lista de palabras haya solo tres ocurrencias de la elisión no resulta problemático, dado que en este modelo esta funciona solo como una de las 43 categorías. Lo mismo sucede con la variable frecuencia léxica, que por las razones recién expuestas se tuvo que excluir en el subcorpus de lectura de texto, pero en el corpus unificado no presentó problemas, visto que en este se disponía de la diversidad de los ejemplos que se encuentran en el estilo conversacional. Por lo tanto, al lado del factor aleatorio de hablante, en esta regresión se utilizaron los tres factores sociales, cuatro lingüísticos y el factor estilo. Aunque los factores lingüísticos como posición de acento, número de sílabas, morfema y tipo de palabra según acento sí se utilizaron en el estudio del estilo conversacional <italic>(Kapović, 2024, pp. 262-4)</italic>, no han sido considerados en esta regresión de acuerdo con los análisis en <xref rid="b23" ref-type="bibr">2</xref>, donde se señala que estos predictores en realidad no mantienen una relación directa con la elisión de la /d/ intervocálica sino que solamente lo aparentan por estar ligados a otros factores que sí tienen influencia en este proceso 19 . De este modo, el análisis resulta más sencillo, más directo y más explicativo. En la Tabla 1 se ofrece una visión general de las variables consideradas en cada una de las regresiones. </p>
    </sec>
    <sec>
      <title>RESULTADOS Y ANÁLISIS</title>
      <p/>
      <p>En esta sección se exponen primero los resultados de la estadística descriptiva y, a continuación, se presentan los análisis de regresión. En la Tabla 2 se pueden comparar los porcentajes de elisión de la /d/ intervocálica en Ciudad Real en los estilos de lectura con las tasas de elisión que encontramos en el estilo conversacional <italic>(Kapović, 2024, p. 260</italic> Las estadísticas descriptivas evidencian claramente las diferencias entre el estilo conversacional y los estilos de lectura. En estos últimos las tasas de debilitamiento de la /d/ intervocálica disminuyen drásticamente: del 33,2% de la elisión en el estilo conversacional llegamos al muy bajo 3,4% de la elisión en la lectura de texto, una cifra que se reduce al anecdótico 0,1% en la lectura de lista de palabras.</p>
    </sec>
    <sec>
      <title>REGRESIÓN -LECTURA DE TEXTO</title>
      <p/>
      <p>En la Tabla 3 se presentan los resultados del análisis de regresión logística múltiple con efectos mixtos para el estilo de lectura de texto, visto que, como ya se ha señalado, las tasas reducidas de elisión en el estilo de lectura de lista de palabras no permiten un análisis inferencial.</p>
      <p>20 Los factor weights (f.w.) miden el efecto del factor sobre la variable independiente. En nuestro caso, cuanto mayor el f.w., más probabilidades hay de la elisión del segmento en dicho contexto. Lo primero que se observa en la Tabla 3 es que, al igual que en el estilo conversacional, en el de lectura de texto el predictor categoría gramatical/contexto fónico es el que ha sido seleccionado como el más fuerte con diferencia. Aunque se pueda decir que, por lo general, la distribución de los pesos de los factores dentro de este predictor es semejante a la que encontramos en el estilo conversacional <italic>(Kapović, 2024, pp. 262-3)</italic>, cabe comentar algunas discrepancias. Verbigracia, en el estilo conversacional se selecciona la terminación -ádo como la que más favorece la elisión, con los participios y adjetivos en -ádo como los más propensos a la elisión de la /d/, y el resto de las palabras terminadas en -ádo en el cuarto lugar. En este sentido, resulta interesante que en el estilo de lectura -ádo, ptcp. sea solo cuarto yádo, adj. sorprendentemente el contexto que más restrinja la elisión. También cabe destacar que en la única otra palabra en -ádo, lado, se elide más que en los participios. No obstante, si tenemos en consideración que lado es una de las palabras más frecuentes y más propensas a elisión de esta categoría, no resulta tan extraño que, cuando se considera por separado, se note su mayor inclinación hacia la elisión. Todo/a en función de determinante es el elemento que más favorece la elisión en el estilo de lectura (es la tercera categoría más importante en el estilo conversacional), seguido por puede, que en el estilo conversacional no fue considerado por separado. Por último, nada, como en el estilo conversacional, favorece levemente la elisión, que, por otra parte, se ve desfavorecida en los verbos, los sustantivos y las terminaciones -ído y -áda. Menos la terminación -áda, que resulta favorecedora a la elisión en el estilo conversacional, el resto de estos contextos se comporta de manera semejante en los dos estilos.</p>
      <p>Las conclusiones que se pueden extraer de estos resultados son las siguientes: aunque por lo general se puede sostener que el condicionamiento de la elisión en ambos estilos resulta comparable, cabe destacar que en la lectura de texto se observa una reducción sustancial de la importancia relativa de la elisión en la terminación -ádo. En el resto de los contextos (exceptuando solo la terminación -áda), dentro de las tasas exiguas de la elisión que a nivel general encontramos en el estilo de lectura, su peso relativo se mantiene en los mismos niveles que en el estilo conversacional.</p>
      <p>Como segundo predictor más importante fue seleccionada la presencia de otra /d/ dentro de la palabra. No obstante, aquí cabe notar que en el texto aparecieron solamente dos palabras con estas características (humanidades y acomodado) y señalar que la primera /d/ en ellas fue elidida solo una vez y la segunda diez veces. En este sentido, aunque el programa haya seleccionado este predictor como significativo, estos resultados se deberían tomar con precaución, lo que se observa también en la jerarquía de las distintas categorías que resulta menos lógica que la que encontramos en el estilo conversacional <italic>(Kapović, 2024, pp. 264, 272)</italic>.</p>
      <p>Los factores sociales, al igual que en el caso del estilo conversacional, resultan menos robustos como predictores de la elisión de la /d/ intervocálica. No obstante, en cuanto al factor edad, se observa la misma distribución que encontramos en el estilo conversacional: la elisión se ve favorecida en el grupo de los jóvenes, disminuye en la generación de mediana edad y resulta desfavorecida entre las personas mayores. Las variables género y estudios no son seleccionadas como significativas (p=0.356, p=0.707 respectivamente), a menos que se contemplen en su interacción, momento en el que llegan a ser significativas a nivel p&lt;0.05. Aquí resulta esperable el comportamiento de las mujeres, donde observamos que aumenta la conservación de la dental con el aumento del nivel de estudios, mientras que en el caso de los hombres encontramos una situación inversa: los que más propician la elisión son los hombres con estudios universitarios, seguidos por aquellos con estudios medios, mientras que aquellos con estudios primarios son los que, paradójicamente, más favorecen la retención. Esto no se corresponde con la situación que encontramos en el estilo conversacional <italic>(Kapović, 2024, pp. 263-4</italic>) y podría explicarse de dos maneras: o, por alguna razón, los informantes masculinos percibieron la tarea de lectura como más formal que sus homólogas, o, siendo menos avezados en la lectura en voz alta, leían de manera más lenta y deliberada, lo que obviamente favoreció que se produjeran tasas más altas de la retención de la dental.</p>
      <p>Por último, el efecto de priming, es decir, de la elisión de una /d/ previa o siguiente en el grupo fónico, no ha sido seleccionado como predictor de la elisión de la /d/ intervocálica (p=0.0503), aunque las tendencias observadas apuntan en la misma dirección que encontramos en el estilo conversacional, donde este factor sí fue estadísticamente significativo <italic>(Kapović, 2024, pp. 263, 271)</italic>.</p>
    </sec>
    <sec>
      <title>Regresión -datos de los tres estilos</title>
      <p/>
      <p>En la Tabla 4 se pueden observar los resultados del análisis de regresión logística múltiple con efectos mixtos en la que se consideran los datos del estilo conversacional, la lectura de texto y la lectura de lista de palabras de manera simultánea. Cuando se compara la regresión de la Tabla 4 con aquella del estilo conversacional <italic>(Kapović, 2024, pp. 262-4)</italic>, se puede concluir que, a grandes rasgos, la distribución de los predictores resulta parecida. El predictor categoría gramatical/entorno fónico sigue siendo seleccionado como el más fuerte, mientras que el factor estilo en la nueva regresión entra en la segunda posición. Esto nos enseña que, a pesar de las grandes diferencias entre el estilo conversacional y los de lectura, para la elisión de la /d/ intervocálica siguen siendo más importantes las características gramaticales y fónicas de la palabra. Al observar las relaciones dentro de este predictor, se puede notar de nuevo que generalmente se mantienen las mismas relaciones que en el estilo conversacional 21 , lo que indica que el condicionamiento básico resulta estable en los tres estilos: la terminación -ádo sigue siendo la que más favorece la elisión, especialmente en el caso de los participios, pero también cuando desempeña otras funciones gramaticales, la pérdida es muy probable también cuando la dental aparece en el determinante todo/a o dentro de algún adverbio, mientras que resulta especialmente frenada cuando se realiza dentro del determinante cada, en los nombres propios o en los sustantivos en -ída.</p>
      <p>Las diferencias de estilo resultan del todo claras: la elisión se ve favorecida por el estilo conversacional, mientras que en los estilos de lectura, especialmente en la lectura de la lista de palabras, la probabilidad de que se produzca disminuye abruptamente.</p>
      <p>La frecuencia de la palabra muestra claramente que, cuanto más frecuente sea un vocablo, mayores son las probabilidades de que se produzca la elisión.</p>
      <p>La variable d en el grupo fónico examina los efectos de priming y demuestra, efectivamente, que es más probable que se elida la dental si en el contexto previo o posterior hay otra /d/ intervocálica elidida. Por el contrario, de encontrarse en el contexto fónico inmediato una /d/ realizada, resulta más probable que se retenga la /d/ en cuestión.</p>
      <p>Cuando el mismo principio se observa dentro de la palabra, los efectos resultan menos claros debido a la influencia de otros factores, visto que es menos probable que la dental se elida dentro de la raíz que en la terminación. Verbigracia, si observamos la palabra como acomodado, resulta claro que hay mucha más probabilidad de que se elida la segunda que la primera /d/, dado el contexto de su realización. En este sentido, no sorprende que los dos contextos que favorecen la elisión sean precisamente los que implican aquella realizada al final de la palabra, tanto si la primera /d/ se realizó como [ð̞ ] como si se elidió. Obviamente, en los (pocos) casos en los que fue elidida la dental de la raíz es cuando más posibilidades de la elisión de la segunda /d/ hay. No obstante, el hecho de que importe más la posición de la dental dentro de la palabra que su articulación o elisión (lo que se observa por la jerarquía de las categorías, donde importa menos la /d/ siguiente elidida que la /d/ precedente que se realiza como aproximante) nos indica que, en realidad, a pesar de ser seleccionado como significativo este predictor, lo que aquí vemos parecen ser más los efectos de la estructura de las palabras que contienen dos /d/ intervocálicas que no las verdaderas consecuencias del priming dentro de la palabra.</p>
      <p>Por último, los efectos de los factores sociales resultan análogos a los que encontramos en el estilo conversacional; género es el predictor más importante, mientras que la edad y el nivel de estudios resultan significativos a nivel p&lt;0.05, si bien en un orden distinto al que encontramos en <italic>Kapović (2024, pp. 263-4)</italic>. En este sentido se puede concluir que, considerados los tres estilos, la elisión de la /d/ intervocálica se ve patrocinada por los hombres jóvenes con estudios primarios, mientras que las mujeres mayores con estudios universitarios son las que más reacias a ella se muestran ser. En <italic>Kapović (2024, pp. 274-5)</italic> se ha descrito esta variable como un marcador <italic>(Labov, 1972, p. 179)</italic>, y se ha señalado que la presente situación parece indicar una estabilidad en cuanto a su desarrollo futuro, dadas, por un lado, las fuerzas desde abajo que empujan hacia la propagación del cambio (hombres jóvenes sin estudios) y las presiones desde arriba que abogan por la reposición (mujeres mayores con estudios superiores).</p>
    </sec>
    <sec>
      <title>DISCUSIÓN</title>
      <p/>
      <p>Como se ha anticipado en <italic>Kapović (2024, p. 274)</italic>, los datos relativos a la variable estilo en este estudio apoyan la interpretación de la /d/ intervocálica como marcador en la comunidad de habla de Ciudad Real, es decir, se observa una disminución clara de las variantes no normativas en los estilos más formales. De hecho, la reducción de la elisión en las tareas de lectura no solo es clara, sino que resulta abrumadora: del 33,2 % en el estilo conversacional nos quedamos con tan solo un 3,4% en la lectura de texto y el 0,1% en la lectura de lista de palabras. Como ya se ha señalado en la parte introductoria, mientras que los métodos como aquellos sugeridos en <italic>Samper et al. (2021, pp. 12-3)</italic>, que no incluyen tareas específicas, sino que se centran en las distintas circunstancias de la conversación que inducen comportamientos estilísticos distintos, suelen arrojar resultados poco significativos, el método de lectura, por otro lado, en el caso de la /d/ intervocálica produce diferencias sustanciales entre los distintos estilos (véase el apartado II). Algunos autores, como Blas Arroyo <italic>(2006, p. 23, nota 20)</italic>, sugieren que lo único que se puede deducir de las tareas de lectura es que "el informante sabe leer ya que reconoce la existencia de la letra correspondiente en la escritura". 22 Aunque a primera vista esta explicación pueda parecer convincente, no queda claro por qué no ocurre lo mismo con otras variables, como las que se citan en la Tabla 5.</p>
      <p>Tabla 5. Porcentajes de elisión de la -d final de palabra, -s implosiva y -d-intervocálica en Ciudad Real 23</p>
      <p>22 En el contexto anglófono, <italic>Milroy (1987, p. 173)</italic> aduce problemas de distinta índole con este tipo de tareas: debido a la ortografía mucho más complicada, los hablantes de la clase trabajadora con frecuencia tienen problemas con la lectura de palabras más largas en la lista y muchos no pueden o se niegan a leer el texto. En nuestro caso, aunque obviamente había diferencias en las aptitudes de lectura de los distintos informantes, se puede decir que todos leían con al menos un grado mínimo de soltura. En la Tabla 5 se nota claramente que, en el caso de la -d final de palabra y de la -s implosiva, el descenso de la elisión resulta mucho menos brusco, aunque no se dejen de manifestar las diferencias entre los distintos estilos. En la Tabla 6 esto se ilustra adicionalmente.</p>
      <disp-formula-group>
        <disp-formula>
          <tex-math/>
        </disp-formula>
      </disp-formula-group>
      <p>Tabla 6. Reducción del porcentaje de elisión en estilos más formales para -d final, -s implosiva y -dintervocálica en Ciudad Real</p>
      <p>De la Tabla 6 se desprende claramente que, en el caso de las otras variables, la reducción del porcentaje ronda un 30 % en la lectura del texto y no supera el 60% en la lista de palabras, mientras que en el caso de la /d/ intervocálica sube a casi el 90% en la lectura del texto y es prácticamente categórica en la lista de palabras 24 . Resulta importante destacar, como se ha puesto de manifiesto en el apartado II, que no se trata de un caso exclusivo de Ciudad Reallas mismas diferencias elevadas entre el comportamiento de la /d/ intervocálica y las otras variables estudiadas en las tareas de lectura se encuentran también en <xref rid="b25" ref-type="bibr">17</xref>, donde se estudian los puertorriqueños de Nueva York, en <xref rid="b37" ref-type="bibr">12</xref> en Valladolid y en Gómez Serrano (1993) en Linares -. Estos datos llaman la atención porque no están en consonancia con la mayoría de los estudios que se han efectuado siguiendo los mismos principios y no se ajustan a lo que <italic>Bell (1984, p. 151)</italic> denomina el "axioma del estilo". Según el autor australiano, este axioma supone que la variación estilística es una derivación de la variación social; es decir, la variación diafásica refleja la social y resulta por lo tanto siempre subordinada a esta, de modo que su alcance siempre está más reducido que el de la variación social <italic>(1984, p. 152)</italic>. En nuestro caso, está claro que este axioma no resulta aplicable: la variación estilística de más de 30 puntos porcentuales es mucho más alta que la variación según el nivel de estudios, que es de diez puntos porcentuales <italic>(Kapović, 2024, p. 263)</italic>, lo que se confirma asimismo en el análisis de regresión que comprueba adicionalmente la importancia relativa del estilo dentro de los predictores de variación de la dental (Tabla 4).</p>
      <p>De hecho, la /d/ intervocálica en nuestro estudio y en los de Ma y Herasimchuk (1968), <xref rid="b37" ref-type="bibr">12</xref> y Gómez Serrano (1993) se calificaría, según <italic>Bell (1984, pp. 154-6)</italic>, como "variable hiperestilo", para la cual este autor aduce ejemplos del inglés en Ottawa <xref rid="b38" ref-type="bibr">18</xref> y del persa en Teherán <xref rid="b29" ref-type="bibr">19</xref><xref rid="b14" ref-type="bibr">20</xref>, donde el comportamiento de los hablantes en los estilos de lectura es similar al que encontramos en los estudios de la /d/ intervocálica. Bell concluye al respecto que, en el caso de Ottawa, el comportamiento estilístico no esperado se debe a otras excepciones a la norma sociolingüística que encuentra en esta variedad. En cuanto a Teherán, ofrece la explicación de que, por una parte, en la sociedad iraní la lectura es una dimensión completamente separada del estilo oral y, por otra, se trata de una sociedad muy tradicional en la que la cortesía ritual 24 Uno de los revisores de este artículo ha sugerido que la retención abrumadora en los estilos de lectura en el caso de la /d/ intervocálica podría deberse al carácter literario del texto utilizado. Recordamos, no obstante, que se utilizaron el mismo texto y la misma lista de palabras para el estudio de las tres variables contrastadas en las Tablas 5 y 6, por lo cual queda claro que el texto en sí no es la causa del comportamiento divergente de la /d/ intervocálica. juega un papel muy importante y las diferencias bruscas según el estilo resultan esperables. Otro caso similar lo encontramos en Belfast, donde <italic>Milroy (1987, p. 175</italic>) para una variable muy semejante a la nuestra -la elisión de la /ð/ intervocálica en las palabras como mother o brother -encuentra también una situación análoga a la que estamos analizando en el presente estudio: mientras que en el estilo espontáneo y en el de la entrevista se observan tasas muy altas de la elisión, en el estilo de lectura la retención es prácticamente categórica (con la excepción de un informante). <italic>Milroy (1987, p. 176)</italic> ofrece una explicación similar a la propuesta por Blas Arroyo (2006, p. 23), sosteniendo que se trata de uno de los pocos casos en los que en la ortografía del inglés se puede establecer la relación directa entre el grafema (&lt;th&gt;) y el fonema /ð/, lo que induciría a los hablantes a utilizar esta pronunciación al leer, a pesar del hecho de que en el habla espontánea este sonido les resulte ajeno. Aunque en este último caso, debido a las especificidades de la ortografía del inglés, esta explicación pueda resultar aceptable, en el contexto español esta interpretación no deja de ser poco convincente, porque si aceptáramos que la /d/ intervocálica se pronuncia en los estilos de la lectura porque está representada por el grafema &lt;d&gt;, ¿cómo se explicaría el hecho de que el mismo grafema se deje de leer en más del 50 % de las ocasiones en el estilo de lectura de texto cuando aparece al final de palabra (Tabla 5)? O ¿cómo explicar el hecho de que la -s implosiva tampoco se pronuncie en más del 10% de los casos en los dos estilos de lectura, aunque esté unívocamente representada por el grafema &lt;s&gt;? 25</p>
      <p>Resulta claro, por lo tanto, que el caso de la /d/ intervocálica en las variedades del castellano es específico. La primera diferencia entre la elisión de la /d/ intervocálica y el resto de las variables, tanto en nuestro caso como en los <italic>de Ma y Herasimchuk (1968)</italic>, <xref rid="b37" ref-type="bibr">12</xref> y Gómez Serrano (1993) resulta muy obvia: se trata del único cambio fónico erosivo cuyo resultado final es la elisión que se encuentra en el ataque silábico. <italic>26</italic> En este sentido es concebible que el proceso que lo gobierna sea distinto y que esta diferencia se perciba en las tareas de lectura. Es decir, no resulta extraño que una persona que debilita fuertemente la -sla /d/ intervocálica depende en gran medida de factores morfológicos y que se ve favorecida por la terminación -ádo, 28,29 la palabra gramatical todo/a en función de determinante y algunas otras palabras de frecuencia elevada como los adverbios todavía y además o el presente de indicativo de los verbos poder y quedar. El hecho de que el contexto preferido para el proceso sea el de la terminación -ádo remite al cambio histórico en las desinencias del presente de indicativo en -áis, -ás &lt; ades, éis, és &lt; edes, e -ís &lt; ides, donde tampoco se trató de un proceso fonético, dado que dicha modificación se completó únicamente en estas desinencias y no en todos los contextos fonéticos comparables. Consecuentemente, si el proceso de debilitamiento en la terminación -ádo también implica un cambio de morfema gramatical, resulta concebible que para él valgan unas reglas distintas que para los cambios fonéticos. Otra parte de la explicación, por lo tanto, para la mayor facilidad en la producción las variantes normativas en situaciones de lectura en el caso de la /d/ intervocálica podría fundamentarse en el hecho de que los cambios morfológicos que implican terminaciones son más fáciles de controlar conscientemente en este tipo de tareas que los cambios fonéticos, que se ven sometidos a procesos mucho más automatizados.</p>
      <p>Esta interpretación también explicaría los pormenores de la distribución de la elisión en el estilo de lectura, porque, como se ha podido comprobar en IV.1., a diferencia del estilo conversacional <italic>(Kapović, 2024, pp. 262-3)</italic>, en el estilo de lectura la elisión resulta más habitual en el determinante todo/a (23,4 %, f.w. 0.959) y en puede (15,7 %, f.w. 0.858) que en la terminación -ádo (con porcentajes en el sustantivo lado, en los participios y en los adjetivos de 7,59 %, 5,48 y 0,77 % respectivamente). Esto se podría deber al hecho de que las secuencias en las que aparece el determinante resultan altamente automatizadas (verbigracia toda mi vida) 30 , así como lo son aquellas en las que aparece la forma del presente de indicativo del verbo poder (como puede decirse etc.), por lo cual, con la condición de que la lectura sea suficientemente rápida, siguen siendo relativamente propicias para el debilitamiento. En el caso de la terminación -ádo, no parece tan importante la posición prosódica dentro de la oración (como sucede con el determinante todo/a) ni el desgaste producido por la frecuente repetición de una forma de la palabra (como ocurre con puede); se trata de un contexto en el que el debilitamiento ocurre independientemente de estas circunstancias. De hecho, nos encontramos aquí ante el contexto en el que se inició este proceso de debilitamiento, en el que está más extendido en estilo espontáneo y a partir del cual se ha ido propagando a otros elementos. Esta característica lo hace fácilmente identificable para los hablantes, quienes resultan sin duda más conscientes del debilitamiento en esta secuencia 31 , por lo cual también en estos casos se autocorrigen con mayor facilidad para ajustarse a la pronunciación normativa. En esto los ayuda, sin duda, el hecho de que este cambio consiste en una 30 El contexto de uso parece ser aquí de suma importancia. Mientras que en los ejemplos como el que se acaba de citar la elisión resulta relativamente habitual incluso en el estilo de lectura de texto, cuando el vocablo todo aparece en la lista de palabras no solo ocurre que no se haya elidido en ninguna ocasión, sino que, al escuchar los ejemplos de pronunciación de esta voz en la tarea de lectura de lista de palabras, da la impresión de que sería completamente imposible e innatural que la dental se dejase de pronunciar. Esto se debe claramente al hecho de que la elisión en esta palabra sea la consecuencia de su débil posición prosódica dentro de la oración, como en el ejemplo que se aduce en el texto, y que cuando se aísla y recibe el foco como en una lista de palabras, prácticamente la única posibilidad es la articulación canónica de la dental.</p>
      <p>28 Aunque en dicho trabajo se concluyó que la fonética no es un buen predictor de la elisión, en el sentido de que la vocal precedente o siguiente no la determina, sino que lo hace la terminación en su totalidad <italic>(Kapović, 2026, § 4.2.)</italic>, sí se ha postulado que el hecho de que la terminación preferida para la elisión sea -ádo y no -ído se podría deber a las razones articulatorias <italic>(Kapović, 2026, § 5)</italic>, especialmente porque la frecuencia, otro factor con el que se intentó explicar las diferencias entre estas dos terminaciones, no resulta del todo convincente (véase más en <italic>Kapović, 2026, § 4.1.)</italic>. 29 Las excepciones a esta tendencia se pueden encontrar en las variedades en las que se utiliza menos el pretérito perfecto, como Caracas o Las Palmas (véase al respecto Samper Padilla y Samper Hernández, 2020, pp. 237-41).</p>
      <p>31 El nivel de conciencia del fenómeno se puede ilustrar con el comentario de una de nuestras informantes, que, al comparar el modo de hablar de los ciudadrealeños con los usos lingüísticos de sus familiares de Castilla y León, señala que allí "son más finos <italic>[…]</italic>, terminan las palabras en -ádo" y, concluye en broma, incluso dicen "bacalado de Bilbado con Cola Cado. " simplificación de la terminación ado &gt; ao, lo que parece ser más controlable que los cambios de índole fonética, tanto si se habla de los procesos fonéticos en la distensión silábica (como en el caso de -d final de palabra y -s implosiva) como si se consideran aquellos ligados a la débil posición prosódica (como en todo/a), o al desgaste producido por la frecuencia de uso (puede).</p>
    </sec>
    <sec>
      <title>CONCLUSIÓN</title>
      <p/>
      <p>Del análisis realizado en este trabajo se desprende que el estudio de la variación diafásica de la /d/ intervocálica constituye un verdadero reto. Mientras que los procedimientos sugeridos en <italic>Samper et al. (2021, pp. 12-13)</italic> arrojan resultados débiles y poco significativos, los enfoques tradicionales, como el modelo de atención prestada al habla, inducen la aparición de variación extrema entre las distintas tareas empleadas. Como ya han apuntado Villena Ponsoda y Moya <italic>Corral (2016, pp. 300-301)</italic>, la baja significación de los predictores que se basan en las distintas circunstancias que surgen a lo largo de una entrevista sociolingüística se puede explicar esencialmente por el hecho de que, por muchos intentos de aproximar estos eventos a una conversación espontánea y relajada, las entrevistas no dejen de ser percibidas como situaciones artificiales por parte de los informantes, por lo que los factores como tipo de discurso, temas de conversación o grado de espontaneidad, entre otros, no funcionan de la misma manera que en situaciones de uso habitual de la lengua. El uso de las tareas de lectura, por otra parte, induce grados extremos de la conservación de la dental. Dado que este no es el caso para otras variables estudiadas en las mismas investigaciones <xref rid="b19" ref-type="bibr">21</xref><xref rid="b21" ref-type="bibr">22</xref><xref rid="b25" ref-type="bibr">17</xref><xref rid="b37" ref-type="bibr">12</xref><italic>y Gómez Serrano, 1993</italic>, se ha concluido que dicho comportamiento se debe esencialmente a la combinación de dos tipos de factores. El primero sería de índole fonética, ya que, de todas las variables estudiadas en los trabajos mencionados, la elisión de la /d/ intervocálica es la única que supone la reducción total de una consonante en la posición inicial de sílaba. Por lo tanto, se puede suponer que los hablantes en situaciones de lectura, prestando una mayor atención a su modo de articular y produciendo por lo general las formas más estándares, tendrían menos problemas para articular este sonido en la posición silábica fuerte en comparación con los fonemas que aparecen en la distensión silábica. Otro factor que podría jugar un papel importante en la extrema conservación de la dental en los estilos de lectura está ligado al contexto prototípico para la elisión de la /d/, la terminación -ádo, en la que la regla de elisión no opera a nivel fonético, sino a nivel morfológico. Es decir, se reconoce -ádo como una unidad separada, por lo cual resulta más fácil controlar su producción y utilizar la forma plena en los casos de mayor vigilancia.</p>
      <p>La diferencia entre los elementos en los que la elisión se produce por razones fonéticas y la terminación -ádo no se percibe en la lectura de la lista de palabras, donde las palabras aisladas resultan especialmente favorables para la pronunciación enfática en todos los contextos. Por otro lado, en la lectura de texto, especialmente si se realiza de manera fluida, se encuentran también algunas secuencias que propician una pronunciación más automatizada que induce reducciones fónicas. Es en estos contextos que la palabra gramatical todo/a en función de determinante y la forma verbal puede, como elementos en posición prosódicamente débil o desgastados por el uso frecuente, presentan los índices más elevados de la elisión de la dental en este estilo. Por otra parte, el contexto -ádo, con diferencia el más propicio para la elisión en el estilo conversacional, especialmente en el caso de los participios, sigue sin alcanzar tasas de elisión elevadas en este ejercicio. Esto se debe a que, en su caso, el automatismo opera en menor medida, lo que permite a los hablantes controlar mejor cuál de las dos formas de articular esta terminación desean utilizar -mientras que en el estilo conversacional se decantan claramente por la variante coloquial, familiar y espontanea -ao, en situaciones más formales, como lo es obviamente una tarea de lectura, escogen preferentemente la variante plena -ado -.</p>
      <p>En conclusión, como se ha venido argumentando a lo largo del trabajo, cabe destacar que los resultados de este estudio están fuertemente condicionados por la metodología empleada. Se ha demostrado que la variación diafásica en las variables como la analizada en este estudio -específicas por la combinación entre el condicionamiento fonético y morfológico -resulta muy difícil de estudiar. Los enfoques basados en el diseño de audiencia o el diseño del hablante se han mostrado poco significativos, mientras que aquellos que siguen el modelo de atención prestada al habla generan divergencias extremas entre los distintos estilos. No obstante, siendo plenamente conscientes de la artificialidad de las tareas de lectura y de su incapacidad para reflejar la complejidad de la variación difásica en el seno de una comunidad de habla -ya que los hablantes, sin duda, disponen de recursos más matizados para adaptar la producción de la /d/ intervocálica a las diferentes situaciones en las que se encuentran y a los distintos deseos de proyectar su identidad -también es cierto que este recurso nos ha permitido alcanzar conclusiones importantes relacionadas con los mecanismos que rigen el cambio lingüístico en cuestión. Entre otras cosas, se ha establecido que la elisión de la dental está condicionada, por un lado, por procesos morfológicos en el caso de la terminación -ádo y, por otro, por mecanismos fonéticos en el caso del determinante todo/a y la forma verbal puede. Los resultados de este estudio demuestran que, aunque el proceso fonético en cuestión implique la reducción de un segmento en posición inicial de sílaba y sea, por lo tanto, más resistente a la pérdida en comparación con los procesos en distensión silábica, este mecanismo sigue siendo sensible a las restricciones prosódicas y al desgaste producido por la repetición frecuente. Debido a esto, a diferencia de la situación en el estilo conversacional, en los estilos de lectura se observa un mayor número de elisiones cuando la motivación para el cambio es de índole fonética, principalmente en todo/a en función de determinante y en puede, mientras que la terminación -ádo &gt; áo resulta más controlable y parece estar más presente en la consciencia de los hablantes.</p>
    </sec>
    <sec>
      <title>PERFIL ACADÉMICO-PROFESIONAL</title>
      <p/>
      <p>Marko Kapović es profesor titular en el Departamento de estudios hispánicos e ibéricos en la Universidad de Zadar en Croacia, donde imparte clases de lingüística hispánica. Sus intereses científicos incluyen la sociolingüística hispánica, el estudio de la variación y cambio, la dialectología, la fonética y fonología y el uso de las formas de tratamiento en español. Sus últimos estudios se dedican a los aspectos fonéticos y sociolingüísticos del español hablado en Castilla-La Mancha y a la demolingüística del español en Croacia.</p>
    </sec>
    <sec>
      <title>APÉNDICE</title>
      <p/>
    </sec>
    <sec>
      <title>Texto para la tarea de lectura</title>
      <p/>
      <p>La sombra del ciprés es alargaDa</p>
      <p>Yo nací en Ávila, la vieja ciuDad de las murallas, y creo que el silencio y el recogimiento casi místico de esta ciuDad se me metieron en el alma naDa más nacer. No duDo de que, aparte otras varias circunstancias, fue el clima pausaDo y retraíDo de esta ciuDad el que determinó, en gran parte, la formación de mi carácter.</p>
      <p>De mis primeros años bien poco recuerdo. Casi pueDe decirse que comencé a vivir, a los diez años, en casa de don Mateo Lesmes, mi profesor. Me acuerdo perfectamente, como si lo estuviera viendo, del día que mi tutor me presentó a él...</p>
      <p>Se había iniciaDo ya el otoño. Los árboles de la ciuDad comenzaban a acusar la ofensiva de la estación. Por las calles había hojas amarillas que el viento, a ratos, levantaba del suelo haciéndolas girar en confusos remolinos. Hicimos el camino en el último carruaje descubierto que queDaba en la ciuDad. Tengo impresos en mi cerebro los menores detalles de aquella mi primera experiencia viajera. Los cascos de los caballos martilleaban las piedras de la calzaDa rítmicamente, en tanto las rueDas, rígiDas y sin ballestas, hacían saltar y crujir el coche con gran desesperación de mi tío y extraordinario regocijo por mi parte.</p>
      <p>Ignoro las calles que recorrimos hasta llegar a la placita silenciosa donde habitaba don Mateo. Era una plaza rectangular con una meseta en el centro, a la que se llegaba merced al auxilio de tres escalones de piedra. En la meseta crecían unos árboles gigantescos que cobijaban bajo sí una fuente de agua cristalina, llena de rumores y ecos extraños.</p>
      <p>Del otro laDo de la plaza, cerraba sus confines una mansión añosa e imponente, donde un extraño relieve, protegiDo en una hornacina, hablaba de hombres y tiempos remotos; hombres y tiempos iDos, pero cuya historia perduraba amarraDa a aquellas piedras milenarias.</p>
      <p>Cuando descendimos del coche experimenté una sincera vocación de ser cochero. Él tenía un aspecto imponente encaramaDo en su sitial delantero, con los pies cubiertos por una media bota acharolaDa y unas polainas blancas protegiéndole sus piernas delgaDas y sin forma. Pero mi tío, que no debía de sentir hacia él el mismo respeto que yo, le despidió tan pronto pusimos nuestras humaniDaDes en tierra.</p>
      <p>Antes de naDa -me dijo mi tío al verse a solas conmigo-, para cuando lo necesites, sabe que tu padre se llamó Jaime y tu madre María. -(En toDa mi viDa tuve otra iDea de mis padres. En aDelante, siempre que sus nombres debían figurar en algún documento, lo hice constar así, añadiendo, entre paréntesis, «falleciDo», aun cuando, en realiDad, nadie me hubiera aseguraDo tal desenlace.) Acto seguiDo mi tío desvió sus consejos hacia otro laDo-: Estate formal; procura causar a este hombre una buena impresión; no enreDes ni te hurgues en las narices. En fin, pórtate como un caballero. Dicho esto, nos acercamos a la casa, cuya fachaDa no poDía ser más deprimente. No sé qué le habría pasaDo, pero parecía totalmente desastraDa, como si no la hubieran pintaDo nunca. Dirigí los ojos otra vez hacia aquellos árboles. En realiDad, los más altos parecían haber estaDo allí toDa la eterniDad. Había pasaDo toDa mi viDa en esta ciuDad, y nunca me había fijaDo en estos árboles.</p>
    </sec>
    <sec>
      <fig id="fig_0" orientation="portrait" fig-type="graphic" position="anchor">
        <caption>
          <title>Javier, 24: "mi vida"</title>
        </caption>
      <graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/66/SMPTE_Color_Bars.svg"/>
        </fig>
    </sec>
    <sec>
      <fig id="fig_1" orientation="portrait" fig-type="graphic" position="anchor">
        <caption>
          <title>Variables independientes en las regresiones de Lectura de texto y Los tres estilos</title>
        </caption>
      <graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/66/SMPTE_Color_Bars.svg"/>
        </fig>
    </sec>
    <sec>
      <table-wrap id="tab_0" orientation="portrait">
        <table/>
        <caption>
          <title>Tabla 2. Frecuencias absolutas y relativas de la aparición de los alófonos de /d/ intervocálica en Ciudad Real en el estilo conversacional(Kapović, 2024, p. 260), la lectura de texto y la lectura de lista de palabras</title>
        </caption>
      </table-wrap>
    </sec>
  </body>
  <back>
    <ref-list>
      <title>References</title><ref id="b4">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>Language style as audience design</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>A</given-names>
              <surname>Bell</surname>
            </name>
          </person-group>
          <person-group person-group-type="editor">
            <name>
              <given-names>En N. Coupland y A. Jaworski</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <source>Sociolinguistics: A reader and Coursebook</source>
          <fpage>240</fpage>
          <lpage>250</lpage>
          <year>1997</year>
          <publisher-name>Macmillan</publisher-name>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b26">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>La elisión de /d/ en posición intervocálica en la comunidad caraqueña</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>I</given-names>
              <surname>Malaver</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>L</given-names>
              <surname>Perdomo</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Boletín de Filología</source>
          <volume>51</volume>
          <issue>2</issue>
          <fpage>147</fpage>
          <lpage>179</lpage>
          <year>2016</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b17">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>Jiménez</given-names>
              <surname>Fernández</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>R</given-names>
              <surname>León-Castro Gómez</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>M</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <source>Elisión de la /d/ intervocálica en el sociolecto medio de Sevilla. Lingüística española actual</source>
          <volume>42</volume>
          <fpage>251</fpage>
          <lpage>276</lpage>
          <year>2020</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b34">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>J A</given-names>
              <surname>Samper Padilla</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>M</given-names>
              <surname>Samper Hernández</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>The weakening of intervocalic /d/ in the Spanish of Las Palmas de Gran Canaria. Comparison with other speech communities</source>
          <volume>17</volume>
          <fpage>221</fpage>
          <lpage>246</lpage>
          <year>2020</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b13">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>Tesis doctoral. Universidad de Málaga. Hernández-Campoy</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>Gómez</given-names>
              <surname>Serrano</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>A</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <source>J. M</source>
          <year>1993</year>
          <publisher-name>Sociolinguistic Styles. Wiley Blackwell</publisher-name>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b27">
        <element-citation publication-type="inproceedings">
          <article-title>El contacto de dialectos como motor del cambio lingüístico</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>Martín</given-names>
              <surname>Butragueño</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>P</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <person-group person-group-type="editor">
            <name>
              <given-names>En P. Martín Butragueño</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <source>Cambio lingüístico. Métodos y problemas</source>
          <fpage>81</fpage>
          <lpage>144</lpage>
          <year>2004</year>
          <conf-loc>El Colegio de México</conf-loc>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b20">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>Los factores diafásicos en la pronunciación de la -d final en el habla de Ciudad Real: la [θ] como marca de formalidad intermedia</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>M</given-names>
              <surname>Kapović</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Español actual</source>
          <volume>113</volume>
          <fpage>51</fpage>
          <lpage>84</lpage>
          <year>2020</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b19">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>M</given-names>
              <surname>Kapović</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Análisis sociolingüístico de la vaiable (s) en el habla de Ciudad Real</source>
          <year>2014</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b5">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>Back in style: reworking audience design</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>A</given-names>
              <surname>Bell</surname>
            </name>
          </person-group>
          <person-group person-group-type="editor">
            <name>
              <given-names>En P. Eckert y J. Rickford</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <source>Style and Sociolinguistic Variation</source>
          <fpage>139</fpage>
          <lpage>169</lpage>
          <year>2001</year>
          <publisher-name>Cambridge University Press</publisher-name>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b29">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>Y</given-names>
              <surname>Modaressi-Tehrani</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>A sociolinguistic analysis of Modern Persian. Tesis doctoral</source>
          <year>1978</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b23">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>M</given-names>
              <surname>Kapović</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Aemás, too el mundo ya ha eliminao la /d/. La elisión de la /d/ intervocálica en español: condicionantes principales. Verba: Anuario galego de filoloxia</source>
          <fpage>53</fpage>
          <lpage>53</lpage>
          <year>2026</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b31">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>La /d/ intervocálica en Granada: factores lingüísticos y sociales</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>Moya</given-names>
              <surname>Corral</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>J A</given-names>
              <surname>García Wiedemann</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>E</given-names>
              <surname>Montoro Del Arco</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>E</given-names>
              <surname>Sosiński</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>Torres</given-names>
              <surname>Marcin</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>M C</given-names>
              <surname>López</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>F</given-names>
              <surname>Furest</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>E</given-names>
              <surname>Moreno</surname>
            </name>
          </person-group>
          <person-group person-group-type="editor">
            <name>
              <given-names>En E. Walluch-de la Torre y J. A. Moya Corral</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <source>Español hablado. Estudios sobre el corpus PRESEEA-Granada</source>
          <fpage>95</fpage>
          <lpage>148</lpage>
          <year>2012</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b32">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names/>
              <surname>R Core Team</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>R: A language and environment for statistical computing. R Foundation for Statistical Computing</source>
          <comment>
            <uri>https://www.R-project.org/</uri>
          </comment>
          <year>2019</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b14">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>N</given-names>
              <surname>Jahangiri</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>A sociolinguistic study of Tehrani Persian. Tesis doctoral</source>
          <year>1980</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b16">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>Variación fonológica de la /d/ intervocálica en el sociolecto alto de Sevilla</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>Jiménez</given-names>
              <surname>Fernández</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>R</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <source>RILCE</source>
          <volume>36</volume>
          <issue>2</issue>
          <fpage>674</fpage>
          <lpage>707</lpage>
          <year>2020</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b33">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>J A</given-names>
              <surname>Samper Padillla</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>I</given-names>
              <surname>Malaver Arguinzones</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>M</given-names>
              <surname>Samper Hernández</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Guía PRESEEA de estudio de la /d/ intervocálica</source>
          <comment>
            <uri>https://preseea.linguas.net/Metodolog%C3%ADa.aspx</uri>
          </comment>
          <year>2021</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b12">
        <element-citation publication-type="book">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>Gómez</given-names>
              <surname>Molina</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>J R</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <person-group person-group-type="editor">
            <name>
              <given-names>En J. R. Gómez Molina</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <source>Interacción de factores internos y externos en la pronunciación de la /d/ intervocálica</source>
          <fpage>31</fpage>
          <lpage>68</lpage>
          <year>2013</year>
          <publisher-name>Peter Lang</publisher-name>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b28">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>L</given-names>
              <surname>Milroy</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Observing and analysing natural language</source>
          <year>1987</year>
          <publisher-name>Blackwell</publisher-name>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b21">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>M</given-names>
              <surname>Kapović</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>¿Usté en Ciudá Real dice Madriz? Estudio sociolingüístico de la -d final de palabra en el habla de Ciudad Real</source>
          <volume>19</volume>
          <fpage>146</fpage>
          <lpage>174</lpage>
          <year>2022</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b15">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>Jiménez</given-names>
              <surname>Fernández</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>R</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <source>Elisión de la /d/ intervocálica en hablantes de nivel sociocultural bajo de Sevilla</source>
          <volume>23</volume>
          <fpage>258</fpage>
          <lpage>285</lpage>
          <year>2019</year>
          <publisher-name>Lengua y Habla</publisher-name>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b10">
        <element-citation publication-type="book">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>N</given-names>
              <surname>Coupland</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Language, situation, and the relational self: Theorising dialect-style in sociolinguistics. Stanford Workshop on Stylistic Variation</source>
          <year>1996</year>
          <publisher-loc>Stanford, CA</publisher-loc>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b3">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>Language style as audience design</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>A</given-names>
              <surname>Bell</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Language in Society</source>
          <volume>13</volume>
          <fpage>145</fpage>
          <lpage>204</lpage>
          <year>1984</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b35">
        <element-citation publication-type="book">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>J A</given-names>
              <surname>Villena Ponsoda</surname>
            </name>
          </person-group>
          <person-group person-group-type="editor">
            <name>
              <given-names>Málaga. En J. F. Val Álvaro et al.</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <source>Estatus, red e individuo. Fundamentos del análisis escalonado de la variación lingüística</source>
          <fpage>953</fpage>
          <lpage>970</lpage>
          <year>2012</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b6">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>Style and the linguistic repertoire</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>A</given-names>
              <surname>Bell</surname>
            </name>
          </person-group>
          <person-group person-group-type="editor">
            <name>
              <given-names>En C. Llamas</given-names>
              <surname/>
            </name>
            <name>
              <given-names>L. Mullany y P. Stockwell</given-names>
              <surname/>
            </name>
          </person-group>
          <source>The RoutledgeCompanion to Sociolinguistics</source>
          <fpage>95</fpage>
          <lpage>100</lpage>
          <year>2007</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b2">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>A</given-names>
              <surname>Ávila Muñoz</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Léxico de frecuencia del español hablado en la ciudad de Málaga</source>
          <year>1999</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b9">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>H</given-names>
              <surname>Cedergren</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Interplay of social and linguistic factors in Panama. Tesis doctoral</source>
          <year>1973</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b8">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>Hasta aquí hemos llega(d)o: ¿un caso de variación morfológica? Factores estructurales y estilísticos en el español de una comunidad bilingüe</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>J L</given-names>
              <surname>Blas Arroyo</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Southwest Journal Of Linguistics</source>
          <volume>25</volume>
          <issue>2</issue>
          <fpage>39</fpage>
          <lpage>74</lpage>
          <year>2006</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b37">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>L</given-names>
              <surname>Williams</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Aspectos sociolingüísticos del habla de la ciudad de Valladolid</source>
          <year>1987</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b18">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>Getting o� the GoldVarb Standard: Introducing Rbrul for Mixed-E�ects Variable Rule Analysis</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>D E</given-names>
              <surname>Johnson</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Language and Linguistics Compass</source>
          <volume>3</volume>
          <issue>1</issue>
          <fpage>359</fpage>
          <lpage>383</lpage>
          <year>2008</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b38">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>H B</given-names>
              <surname>Woods</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>A socio-dialectology survey of the English spoken in Ottawa: A study of sociological and stylistic variation in Canadian English</source>
          <year>1979</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b30">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>I</given-names>
              <surname>Molina Martos</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>F</given-names>
              <surname>Paredes García</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Sociolingüística de la elisión de la dental -/d/-en Madrid (distrito de Salamanca)</source>
          <volume>2</volume>
          <fpage>55</fpage>
          <lpage>114</lpage>
          <year>2015</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b24">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>The Social Stratification of English in New York City</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>W</given-names>
              <surname>Labov</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Center for Applied Linguistics. Labov, W</source>
          <year>1966</year>
          <publisher-name>Sociolinguistic Patterns. University of Pennsylvania Press</publisher-name>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b22">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>M</given-names>
              <surname>Kapović</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Análisis sociolingüístico de la elisión de la /d/ intervocálica en Ciudad Real</source>
          <volume>28</volume>
          <fpage>248</fpage>
          <lpage>279</lpage>
          <year>2024</year>
          <publisher-name>Lengua y Habla</publisher-name>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b0">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>O</given-names>
              <surname>Alba</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Madrid frente a Santo Domingo: la /d/ intervocálica y la /s/ implosiva. Lingüística española actual</source>
          <volume>37</volume>
          <fpage>5</fpage>
          <lpage>32</lpage>
          <year>2015</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b7">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>A</given-names>
              <surname>Blanco Canales</surname>
            </name>
          </person-group>
          <year>2004</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b36">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>Análisis comparativo de un cambio fonológico erosivo. Variación de /d/ intervocálica en dos comunidades de habla (Granada y Málaga)</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>J A</given-names>
              <surname>Villena Ponsoda</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>J A</given-names>
              <surname>Moya Corral</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Boletín de Filología</source>
          <volume>51</volume>
          <issue>2</issue>
          <fpage>281</fpage>
          <lpage>321</lpage>
          <year>2016</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b11">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>A</given-names>
              <surname>Estrada Arráez</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>The loss of Intervocalic /d/ in European Spanish</source>
          <year>2019</year>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b1">
        <element-citation publication-type="misc">
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>M</given-names>
              <surname>Alvar</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>A</given-names>
              <surname>Llorente</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>G</given-names>
              <surname>Salvador</surname>
            </name>
          </person-group>
          <fpage>1961</fpage>
          <lpage>73</lpage>
        </element-citation>
        </ref>
      <ref id="b25">
        <element-citation publication-type="journal">
          <article-title>The Linguistic Dimensions of a Bilingual Neighborhood</article-title>
          <person-group person-group-type="author">
            <name>
              <given-names>R</given-names>
              <surname>Ma</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>E</given-names>
              <surname>Herasimchuk</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>J A</given-names>
              <surname>En</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>R L</given-names>
              <surname>Fishman</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names>R</given-names>
              <surname>Cooper</surname>
            </name>
            <name>
              <given-names/>
              <surname>Ma</surname>
            </name>
          </person-group>
          <source>Bilingualism in the Barrio</source>
          <fpage>636</fpage>
          <lpage>835</lpage>
          <year>1968</year>
        </element-citation>
        </ref>
    </ref-list>
  </back>
</article>
