
Variación 2(2) 2025
Ni la mitad te creas: mitos, verdades y algunas curiosidades más sobre el euskera
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El capítulo 1, titulado “Mito 1. El euskera, una lengua muy antigua”, arma el primer mito a des-
mentir: el euskera es la lengua más antigua del mundo. Para aclarar y demostrar este mito se
exponen varios ejemplos actuales. El autor, de forma elemental, explica cómo se forjan las
identidades de los pueblos y el origen de las lenguas, desmiticando el mito de la lengua mile-
naria. Bajo el subtítulo “Nada nuevo bajo el sol” elabora una lista de autores consagrados que
deenden al euskera como la primera lengua de España y la Península –aportando ilustrativos
fragmentos de textos que apoyan la idea–. Invalida las creencias forjadas por etimologías
populares, basándose en la autoridad de los especialistas. El subapartado “De Iberia al centro
de Europa, pasando por Liguria” reeja, a través de un poema y explicación, la teoría del
vascoiberismo. Presenta la posibilidad de conar en la teoría para, a continuación, mostrar
pruebas que no conrmen la vinculación o parentesco entre ambas lenguas. Igualmente, el
autor expone la teoría del vascónico antiguo para, posteriormente, desmontarla porque no
existen pruebas que convaliden que el euskera se habló en la Península y en parte de Europa.
Con el subtítulo “La mano que habla” se alude a la teoría que defendía la relación entre la
lengua vascónica hallada en la inscripción de Irulegi y el euskera; tampoco existen pruebas só-
lidas para tal teoría. El último subapartado, titulado “El hecho frente al mito” muestra razones
para entender el euskera como una lengua antigua, deende el nacimiento del euskera a partir
de otra lengua anterior y analiza los diferentes estadios o fases del euskera a lo largo de los
años. Como conclusión el autor constata la presencia del euskera a la llegada de los hablantes
indoeuropeos y rompe con el mito del euskera como lengua milenaria, fósil y antigua, decla-
rando al euskera como una lengua plenamente viva.
El capítulo 2 es rmado como “Mito 2. El euskera, una rareza” y revela que el principal estereo-
tipo que padece el euskera es debido a que no pertenece a ninguna de las familias lingüísticas
conocidas; no siendo esta razón para registrar al vasco como una lengua rara. Con el subtítulo
“Lenguas aisladas en el mundo” se denen las familias lingüísticas y las lenguas aisladas,
catalogando al euskera como esta última. Continuando con el subtítulo “En busca de parien-
tes”, el autor enumera algunos de los numerosos intentos de encontrar similitudes o paren-
tescos con el euskera, siendo siempre estos intentos fallidos. Estas comparaciones del vasco
con otras lenguas o familias de lenguas se han realizado sin base cientíca, imposibilitando
hallar cierto vínculo y utilizando la lingüística histórica de forma incorrecta. Sin embargo, en el
último subapartado, “El euskera y el aquitano” se comprueba cierta relación o parentesco en-
tre el euskera y el aquitano –idioma no indoeuropeo hablado en la época romana–.
Continuando con el capítulo 3, titulado “Mito 3. El euskera, lengua intacta”, presenta el mito
que envuelve al euskera como lengua no evolucionada que mantiene su pureza. Reguero intro-
duce el capítulo con una breve explicación del porqué evolucionan las lenguas y aporta
ejemplos del contacto entre el euskera y otras lenguas para acercar al lector al siguiente suba-
partado. Este se titula “De cuando el euskera y el latín se encontraron” y en él se declara la gran
inuencia de tres lenguas en el euskera: francés, castellano y latín; siendo la tercera la que
presenta mayor inuencia para Euskal Herria. El siguiente subapartado –“El gran fraude: el
caso de Iruña-Veleia”– desarrolla la aparición de inscripciones en el yacimiento arqueológico
conocido como Iruña-Veleia. El autor demuestra la falsedad de las inscripciones y la imposi-
bilidad de conocer si algunas de ellas eran ciertas –además aporta bibliografía recomendada
para ampliar información acerca de este fraude–. El último subtítulo “De la venganza al aburri-
miento” muestra la dicotomía existente entre el ámbito no académico –deende el euskera
como lengua pura y no transformada– y el ámbito académico –mantiene al euskera como
lengua cambiante y evolucionada–, desmiticando el mito presentado en las primeras páginas
del capítulo: el euskera evoluciona como el resto de lenguas.